Santiago trabaja en un "nuevo modelo" de Ensanche que busca "ganar espacio público para las personas"

El gobierno local iniciará un plan piloto en Santiago de Chile para transformar calles con nuevas áreas verdes y equipamiento urbano, priorizando a los peatones y reduciendo la presencia de vehículos, en una estrategia participativa con arquitectura sostenible y consulta ciudadana

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Actualmente, la calle Santiago de Chile en la capital gallega cuenta con diez metros destinados a la circulación de vehículos y solo cinco metros asignados a los peatones. Consciente de esta distribución, el gobierno local ha presentado un plan para revertir el predominio del automóvil y rediseñar el espacio bajo una lógica que favorezca la convivencia entre el tránsito rodado y los usos públicos. Según informó Europa Press, la principal iniciativa parte con un proyecto piloto que redefinirá la calle Santiago de Chile a través de la reducción de la calzada y la creación de nuevas áreas verdes, equipamiento urbano y zonas estanciales.

El concejal de Urbanismo, Iago Lestegás, indicó que la redacción del proyecto para esta vía se licitará en 2026, con un presupuesto global de 2,8 millones de euros destinados a su desarrollo. Tal como detalló Europa Press, la propuesta se enmarca en un programa de actuaciones que busca transformar los entornos urbanos del Ensanche, el área con mayor densidad poblacional de Santiago. Además de la intervención en Santiago de Chile, el Ayuntamiento prevé incorporar cambios en la Praza de Vigo, con una inversión de 1,4 millones, y en Doutor Teixeiro.

El medio Europa Press consignó que el Ayuntamiento cuenta con la colaboración de tres equipos de arquitectura —RVR, Eduardo Cruz y Creus e Carrasco— para la elaboración de los anteproyectos de cada intervención. Estas propuestas servirán de base a los futuros proyectos finales. Como parte de la metodología de trabajo, el gobierno local planea abrir un proceso de consulta ciudadana para que los vecinos del Ensanche puedan aportar sugerencias y observaciones. Este mecanismo participativo comenzará a implementarse próximamente, según anunció la administración municipal.

Los objetivos del modelo urbano propuesto se resumen en tres ejes, de acuerdo con los lineamientos presentados por el concejal de Urbanismo: optimizar la funcionalidad del espacio construido, mejorar la gestión del ciclo del agua y la eficiencia energética, y crear una infraestructura verde que contribuya a mitigar los efectos del cambio climático. A juicio de Lestegás, la circulación representa solo una de las funciones del espacio público, por lo que debe integrarse de manera equilibrada y efectiva con otros usos destinados a las personas.

Respecto al futuro diseño de la calle Santiago de Chile, el anteproyecto redactado por RVR establece que la calzada central dispondrá de un ancho de 3,2 metros, mientras que en los laterales se crearán dos bandas de 2,2 metros cada una. Las aceras pasarán a medir 6,3 metros, lo que permitirá ampliar las zonas peatonales y alejar la vegetación de las fachadas de los edificios. El mismo diseño contempla que las bandas laterales sirvan para la ubicación de colectores de basura, terrazas, árboles y otros equipamientos urbanos, cuya disposición exacta será definida en etapas posteriores del proyecto, indicó Europa Press.

En el caso de la Praza de Vigo, el anteproyecto desarrollado por Creus e Carrasco introduce un acceso a rúa Nova de Abaixo desde Santiago de Chile, así como un enlace hacia Romero Donallo por la Avenida de Vilagarcía, implicando un cambio en el sentido del tráfico. Además, según reportó Europa Press, el plan prevé la creación de un pequeño anfiteatro en el centro de la plaza, rodeado de espacios verdes y arbolados, con áreas diseñadas para la realización de pícnics y la preservación de la zona de juegos infantiles. El estacionamiento permanecerá ubicado en el subsuelo, de acuerdo con lo detallado por el edil.

Los tres equipos de arquitectura colaboran activamente con el Gobierno local en la definición de estos anteproyectos, cuya fase de elaboración resulta clave para sentar las bases del modelo urbano que se pretende implementar en el Ensanche. El carácter participativo e inclusivo se refleja en la apertura próxima de un diálogo formal con los residentes, de manera que las propuestas respondan a las necesidades y expectativas de la comunidad, explicó el concejal Lestegás según publica Europa Press.

El municipio considera que estas actuaciones se alinean con la estrategia global del Conector Central, una iniciativa orientada a consolidar espacios públicos resilientes y compatibles con los retos medioambientales actuales. Europa Press señaló que el Ayuntamiento busca, por medio de estas reformas, mejorar la calidad de vida de los habitantes del Ensanche y dotar a la ciudad de infraestructuras sostenibles que prioricen al peatón y fomenten la eficiencia energética, el uso racional del agua y la integración paisajística.

El proceso de transformación urbana en Santiago, tal como indica Europa Press, involucra tanto la ejecución de proyectos físicos como la planificación estratégica y la participación ciudadana. La progresiva redefinición de calles y plazas emblemáticas forma parte de una visión orientada a devolver protagonismo al ciudadano frente al vehículo privado y a optimizar los recursos urbanos en un contexto de alta densidad poblacional.