La Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor lanza un nuevo proyecto para abordar el dolor en las zonas rurales

Un programa innovador impulsado por SEMDOR pretende garantizar acceso equitativo a profesionales, pacientes y cuidadores del medio rural, mediante capacitaciones, colaboración digital y la participación de agentes locales para mejorar la atención y aliviar el dolor crónico en zonas despobladas

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La conectividad de las nuevas iniciativas vinculadas con la atención al dolor en zonas despobladas permite que tanto profesionales sanitarios como pacientes rurales participen de una red casi nacional. De acuerdo con la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR), este amplio alcance es un eje del proyecto SEMDOR Rural, una propuesta diseñada específicamente para reducir las desigualdades en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del dolor en áreas con baja densidad poblacional.

Según informó SEMDOR, el programa SEMDOR Rural surge con la meta de ofrecer acceso igualitario a recursos sanitarios mediante actividades de formación, estrategias de colaboración digital y la intervención de agentes comunitarios situados en el territorio. Esta combinación busca superar las restricciones geográficas que afectan a cerca del 16 por ciento de la población española que reside en municipios rurales, lo que equivale a aproximadamente 7,5 millones de personas. SEMDOR detalló que, en estas localidades, la población mayor de 65 años representa alrededor del 27 por ciento, un colectivo donde la prevalencia del dolor crónico es notoriamente alta.

El doctor Pedro Juan Ibor Vidal, vicepresidente de SEMDOR y responsable de la estrategia rural, explicó que la propuesta está concebida para adaptarse a las distintas realidades del ámbito rural y para apoyarse en herramientas digitales. “Nuestro gen es la multidisciplinariedad; vamos a adaptarnos a cada realidad rural y a apoyarnos en la digitalización”, indicó el especialista en declaraciones recogidas por SEMDOR. Para facilitar el despliegue de la red rural, la organización contará con la colaboración de agentes locales como la asociación Vivaces y la Sociedad Española de Farmacia Rural (SEFAR).

Según publicó SEMDOR, el proyecto contempla una modalidad formativa híbrida que combina talleres presenciales con un itinerario online acreditable a través de conferencias y charlas transmitidas por internet. Esta estrategia facilita que los profesionales que ejercen en zonas alejadas puedan acceder a capacitaciones sin necesidad de trasladarse a grandes ciudades. Además, la programación contempla la construcción de una red activa de referentes en el ámbito rural, quienes podrán intervenir en la formación y canalizar las consultas y teleconsultas con unidades especializadas en el dolor.

El doctor Antonio Alcántara Montero, médico rural y vocal de SEMDOR, señaló que muchos profesionales que residen en localidades rurales encuentran dificultades para acudir a actividades formativas centralizadas en entornos urbanos. Por este motivo, valoró positivamente la posibilidad de acceder a contenidos educativos útiles y accesibles que refuercen la atención a pacientes con dolor crónico en sus propios lugares de residencia.

SEMDOR consignó, además, que las farmacias rurales desempeñan un papel estratégico como primer punto de contacto con el sistema sanitario por su alcance y proximidad a la población. Elena Amaro López, representante de SEFAR, destacó que estos establecimientos resultan fundamentales para la educación comunitaria sobre el dolor, la identificación de síntomas y la promoción de la adherencia a los tratamientos. En sus palabras, que la población disponga de una farmacia a menos de 15 minutos de su domicilio constituye un "activo clave" para garantizar el acceso y la continuidad de la atención sanitaria.

Por otra parte, el componente social del acceso al tratamiento del dolor rural queda reflejado en las declaraciones de Pablo Maderuelo, integrante de la entidad Vivaces. Maderuelo destacó la importancia de cambiar la percepción sobre lo rural y promover una imagen positiva de estos entornos. Según reportó SEMDOR, subrayó la necesidad de acercar servicios, vivienda, espacios de bienestar y propuestas de ocio para fomentar el arraigo, insistiendo en que la atención al dolor forma parte integral del bienestar que podría motivar a la población a permanecer en estas zonas.

SEMDOR detalló que tras la pandemia, se incrementó la proporción de personas con dolor crónico que manifiestan un empeoramiento en sus síntomas, fenómeno especialmente visible en entornos rurales por su elevado envejecimiento demográfico. De ahí que el proyecto enfatice la importancia de la formación localizada y la participación de agentes del territorio, como forma de construir soluciones adecuadas al contexto y de mejorar el cuidado y la calidad de vida en las comarcas menos pobladas.

El programa también integrará mecanismos para facilitar el acceso a recursos como consultas y teleconsultas con unidades especializadas, lo que permitirá superar barreras logísticas y garantizar la continuidad del tratamiento. Según detalló SEMDOR, la propuesta busca que el código postal no condicione las oportunidades de los ciudadanos rurales para recibir atención y alivio al dolor, planteando un modelo replicable y sostenible para enfrentar los desafíos de la despoblación y el envejecimiento en el ámbito sanitario rural.