Uno de los brigadistas que entró a Cerredo tras el accidente afirma que era una mina "normal"

David Hevia, integrante de la Brigada de Salvamento Minero, declara ante la comisión que no encontró anomalías estructurales relevantes en Cerredo tras la tragedia, cuestionando versiones oficiales que señalaban condiciones precarias en el lugar del incidente

Guardar

David Hevia, integrante de la Brigada de Salvamento Minero, ha relatado que, durante su inspección en la mina de Cerredo tras el accidente que cobró la vida de cinco trabajadores, no detectó anomalías estructurales destacables en el lugar. Esta declaración, brindada ante la comisión parlamentaria encargada de investigar las causas del siniestro, contradice versiones oficiales que señalaban condiciones críticas en la mina, según publicó la agencia de noticias.

De acuerdo con lo reportado, Hevia fue uno de los primeros en ingresar a la explotación tras el incidente ocurrido el 31 de marzo de 2025 en el concejo de Degaña, Asturias. El brigadista participó en la visita inicial tras el accidente, llevada a cabo el 8 de abril del mismo año, con el objetivo de garantizar la seguridad para el ingreso de los equipos de investigación forense. Como consignó el medio, Hevia afirmó ante los diputados que la mina presentaba características propias de una explotación de montaña activa. En su revisión, observó materiales y herramientas habituales en este tipo de instalaciones e insistió en que las condiciones no eran comparables a las de instalaciones precarias.

Al referirse a versiones ofrecidas por Belarmina Díaz, exconsejera de Industria, quien había calificado la mina de Cerredo como peor que un "chamizo", Hevia rechazó categóricamente estas afirmaciones. “Tampoco vi tan desgraciado aquello como poder estar trabajando hoy en día yo allí”, aseguró el brigadista durante su intervención, según consignó el medio. Igualmente, sostuvo que el sistema de trabajo era similar al encontrado en visitas previas, como la que llevó a cabo en marzo de 2023 tras un accidente mortal ocurrido en 2022. Esta continuidad en los métodos operativos fue resaltada como parte de su testimonio ante la comisión.

Hevia añadió que las condiciones de ventilación dentro de la mina eran suficientes y que no se requirió el uso de equipos de respiración para el personal de rescate. Una vez validada la seguridad del entorno, los brigadistas coordinaron la entrada y salida de personas en pequeños grupos, conforme a los protocolos indicados por los inspectores. El miembro de la Brigada insistió en que su cometido principal consistía en asegurar la zona y facilitar el acceso a los equipos investigadores, evitando realizar inspecciones pormenorizadas sobre los materiales presentes en el interior, como madera u otros componentes estructurales. “No me paré a mirar si había o no madera”, puntualizó ante las preguntas de los parlamentarios.

Según detalló la fuente, la comisión parlamentaria que examina el accidente en Cerredo retomó este lunes sus sesiones, incorporando las declaraciones de tres integrantes de la Brigada de Salvamento Minero. Las comparecencias continuarán a lo largo de la semana, incluyendo también a los alcaldes de Degaña, Ibias y Cangas del Narcea para aportar nuevas perspectivas y testimonios.

El accidente del 31 de marzo de 2025 se produjo por una explosión de gas grisú a primera hora de la mañana en el interior de la explotación, gestionada por la empresa Blue Solving S.L. Dicha compañía operaba con una licencia para un proyecto de investigación sobre aplicaciones alternativas del carbón, específicamente en la fabricación potencial de grafito, pero carecía de permiso para la extracción directa de carbón, como informó la agencia. El estallido ocasionó la muerte de cinco mineros leoneses y dejó otras cuatro personas heridas. Los detalles del operativo de rescate, en el que participaron diversos cuerpos y especialistas, forman parte de la documentación recopilada por la comisión investigadora.

Tal como consignó el medio, la investigación parlamentaria abrirá espacio a más testimonios durante los siguientes días, incluidos nuevos miembros de la Brigada de Salvamento Minero y autoridades regionales. Estas comparecencias buscarán clarificar las circunstancias previas y posteriores al desastre, así como las condiciones en las que desarrollaba su labor el personal en la mina de Cerredo. Persisten las discrepancias entre las versiones aportadas por funcionarios públicos y los testimonios de especialistas en rescate sobre el estado estructural y los sistemas de trabajo del recinto en las jornadas previas a la tragedia.