La presidenta de Moldavia votaría a favor de la reunificación con Rumanía si hay un referéndum

En medio de tensiones con Rusia y avance hacia la Unión Europea, Maia Sandu afirmó en una entrevista que respaldaría la integración con Bucarest si la ciudadanía lo decide en una consulta, pero reconoce que ese apoyo no es mayoritario

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La mandataria de Moldavia, Maia Sandu, reconoció que no existe una mayoría dentro de su país que respalde la unificación con Rumanía, aunque afirmó que sí hay un fuerte apoyo a la integración en la Unión Europea. Esta declaración se produce mientras Moldavia enfrenta presiones externas y amenazas híbridas que atribuye a Rusia, y consolida un acercamiento sostenido hacia Bruselas mediante su proceso de adhesión al bloque comunitario. Según informó la agencia estatal BTA y consignó el medio, Sandu declaró en entrevista que, de darse un referéndum sobre la reunificación con Rumanía, ella votaría a favor, aunque considera que esa opción no reúne suficientes adeptos entre la población.

Durante la conversación mantenida en un pódcast británico, Sandu subrayó las crecientes dificultades para que Moldavia conserve su estatus como democracia y Estado soberano, en especial ante las aspiraciones del presidente ruso, Vladímir Putin, quien —de acuerdo con la visión expuesta por la presidenta— mantiene intenciones de ampliar su influencia sobre Europa. El medio BTA detalló que la presidenta situó el debate sobre la posible reunificación dentro de un contexto de amenazas híbridas provenientes de Moscú, lo cual conduce al Ejecutivo moldavo a priorizar el acercamiento a la Unión Europea como respuesta a la inestabilidad regional.

Sandu hizo memoria de los años finales de la década de 1980, cuando surgieron movimientos que alentaron la reunificación de Moldavia con Rumanía. Según expuso la presidenta, en esa época no se llegó a consultar a la ciudadanía a través de un referéndum, de manera que no existe registro oficial de cuántos habitantes habrían apoyado esa opción. A pesar de estos antecedentes históricos, la actual jefa de Estado destacó que la política moldava se orienta, en cambio, hacia la integración europea, siguiendo la preferencia mayoritaria de la sociedad.

De acuerdo con la información publicada por BTA, Maia Sandu explicó que su respaldo personal a una posible unificación con Rumanía dependería de la realización de una consulta popular, reafirmando su confianza en la decisión de la ciudadanía. No obstante, insistió en que la coyuntura social favorece hoy la adhesión a la Unión Europea, objetivo que el gobierno considera prioritario y hacia el que están dirigiendo sus esfuerzos de política exterior y reformas internas.

Según recordó el medio estatal, Moldavia presentó su solicitud formal para ingresar en la Unión Europea en marzo de 2022, pocos días después del comienzo de la guerra en Ucrania, un evento que, según Sandu, intensificó el temor a la pérdida de soberanía frente a intereses rusos. Este proceso de acercamiento a Bruselas constituye una de las líneas principales de la actual estrategia política del Ejecutivo moldavo, en medio de un panorama de seguridad considerado frágil ante posibles injerencias extranjeras al estilo de las empleadas por Moscú en otros países de Europa oriental.

El vínculo histórico entre Moldavia y Rumanía fue otro de los temas abordados por Sandu en la entrevista. Tal como publicó la agencia BTA, la presidenta recordó que ambos países compartieron un mismo territorio entre los años 1918 y 1940, hasta que Moldavia fue anexionada a la Unión Soviética. Aquella división marcó el inicio de una etapa que, según la narrativa de Sandu, contribuyó a moldear el escenario sociopolítico actual, en el que la identidad nacional y la orientación internacional de Moldavia continúan siendo objeto de debate.

El proceso de integración europea avanza para Moldavia bajo la premisa de que la mayoría de la población opta por el marco comunitario antes que por la reunificación con Rumanía. La propia Sandu, según reportó BTA, señaló que el Ejecutivo toma en cuenta esa preferencia y estructura su agenda internacional alrededor de la vinculación con instituciones europeas, a la vez que mantiene como principio el respeto por la voluntad popular en eventuales decisiones sobre el futuro constitucional del país.

En el marco de las tensiones geopolíticas actuales, la presidenta moldava reiteró su acusación a Rusia por amenazas híbridas que afectarían tanto la estabilidad institucional de Moldavia como el rumbo de su política exterior. Según la información recogida en el medio, Sandu interpreta el avance de las influencias rusas como una motivación adicional para consolidar un proyecto europeo y evitar cualquier posible pérdida de autonomía o retroceso democrático. Aun así, insistió en que cualquier desarrollo hacia una unificación regional, como la propuesta con Rumanía, requeriría del consenso que solo puede surgir de una consulta popular directa.