Los combatientes de las FDS se retiran de Alepo tras un acuerdo de alto el fuego con el Gobierno sirio

Tras días de choques violentos, milicianos vinculados a las FDS abandonan zonas clave de Alepo tras una tregua facilitada por mediadores foráneos, permitiendo la evacuación de civiles, heridos y desplazados hacia el norte y este del país

Guardar

El comandante de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), Mazlum Abdi, pidió a los actores internacionales involucrados en la reciente tregua de Alepo que mantengan sus compromisos y faciliten el retorno seguro de los desplazados. De acuerdo con lo publicado por la agencia de noticias siria SANA y otros medios como el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, la retirada de combatientes kurdo-árabes de los barrios Ashrafié y Seij Maqsud ocurrió una vez concretado un alto el fuego con el Gobierno sirio, lo que permitió la evacuación de civiles y heridos tras varios días de enfrentamientos.

Según informó SANA, el último autobús con combatientes de las FDS y de las milicias aliadas partió desde Alepo en dirección al noroeste y este de Siria, cumpliendo el entendimiento negociado mediante mediación internacional. La agencia oficial detalló que esta evacuación incluyó a mártires, personas heridas y civiles atrapados en medio de los combates, alineado con lo señalado por Mazlum Abdi, quien declaró: “Gracias a la mediación de las partes internacionales para detener los ataques y violaciones contra nuestro pueblo en Alepo, llegamos a un entendimiento que conduce a un alto el fuego y a asegurar la evacuación de los mártires, los heridos, los civiles atrapados y los combatientes de los barrios de Ashrafié y Seij Maqsud al norte y el este de Siria”.

La retirada de las milicias se inscribe en el marco de un acuerdo de alto el fuego anunciado previamente por el Gobierno sirio liderado por Ahmed al Shara, quien comunicó el cese de todas las operaciones militares en Alepo. No obstante, reportó el medio SANA, representantes de las FDS descartaron inicialmente la veracidad de la declaración oficial, acusando a las fuerzas armadas gubernamentales de continuar con ataques, incluyendo el bombardeo de un hospital con pacientes en su interior situados en las áreas en disputa.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, organización con sede en Londres, reportó que el conflicto de los días recientes dejó un saldo de al menos veinte fallecidos en toda Siria durante el sábado. De ese total, cinco muertes ocurrieron dentro del barrio Ashrafié de Alepo atribuidas a operaciones del Ministerio de Defensa sirio, mientras que catorce efectivos perdieron la vida en choques entre las fuerzas policiales kurdas, conocidas como Asayish, y fuerzas gubernamentales en distintos puntos de Alepo, incluyendo Seij Maqsud, Ashrafié y Bani Zaid. El Observatorio también consignó la muerte de una persona más en Sheij Maqsud producto del impacto de un proyectil de artillería.

El acuerdo, según publicó SANA, se alcanzó luego de varios días de enfrentamientos intensos entre milicianos vinculados a las FDS y elementos de seguridad oficialistas, lo que derivó en una situación humanitaria difícil para los habitantes de los barrios afectados. El proceso de mediación, impulsado por actores internacionales, facilitó la seguridad necesaria para organizar la salida de combatientes y la evacuación de personas en condición vulnerable hacia regiones del norte y este del país.

En su declaración difundida por SANA, Mazlum Abdi agradeció el apoyo a quienes resistieron en Ashrafié y Seij Maqsud, así como a las familias de los fallecidos y heridos durante los choques armados. El comandante extendió condolencias a las familias de los mártires y reiteró el llamado a la comunidad internacional para que trabaje en la garantía del retorno seguro de los desplazados, luego de los episodios violentos ocurridos en Alepo.

Las áreas de Ashrafié y Seij Maqsud se convirtieron en focos de violencia, conforme a lo reportado, tras la reactivación de hostilidades entre las milicias kurdas-árabes y las fuerzas del gobierno sirio. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos precisó que las confrontaciones se centraron en estos barrios y zonas aledañas, generando una emergencia en la que la intervención de mediadores internacionales resultó decisiva para la suspensión temporal de las hostilidades y la conformación de un corredor humanitario.

La agencia SANA subrayó que las autoridades sirias aseguraron que el cese de operaciones y la evacuación de los combatientes permitirían restablecer la seguridad en los barrios en disputa y contribuirían a la normalización de la vida civil en zonas que permanecían bloqueadas por la violencia armada. Mientras tanto, las FDS manifestaron su desconfianza inicial hacia los anuncios oficiales del gobierno sobre la pausa en los enfrentamientos, refiriendo experiencias previas de supuestos altos el fuego que posteriormente no se respetaron, según las acusaciones recogidas por SANA.

El desarrollo de los acontecimientos en Alepo refleja la compleja interacción entre actores armados locales, autoridades gubernamentales y mediadores externos, donde la seguridad de la población civil y la situación de los desplazados han estado en el centro de las preocupaciones humanitarias. Conforme al seguimiento de SANA y del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, la magnitud del desplazamiento y la necesidad de asistencia para los sobrevivientes continúan como temas prioritarios tras la salida de las FDS y la restauración temporal de la calma en los barrios afectados.