México recupera las cabinas de teléfono frente a la brecha digital y generacional

La estatal CFE impulsa la instalación de 850 casetas telefónicas en comunidades apartadas, brindando conversaciones gratuitas a quienes carecen de dispositivos móviles y buscando asegurar el acceso a la comunicación en medio de carencias tecnológicas y generacionales

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Las comunidades rurales que carecen de dispositivos móviles han comenzado a encontrar nuevas posibilidades de comunicación gracias a la reciente instalación de 850 cabinas telefónicas en distintas regiones apartadas de México. Este programa estatal, cuya puesta en marcha ocurrió hace casi dos años, responde a la necesidad de ofrecer acceso gratuito a llamadas telefónicas, buscando cerrar la brecha digital y generacional. Según informó el medio Expansión, la iniciativa ha sido impulsada por la empresa pública CFE Telecomunicaciones, una filial de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El medio Expansión detalló que, a partir de este proyecto, México apuesta por una estrategia opuesta a la tendencia vista en naciones como España, donde la proliferación de teléfonos móviles derivó en el retiro progresivo de las cabinas convencionales desde el año 2022. Mientras en Europa occidental estas estructuras se consideran obsoletas, en México la CFE promueve su recuperación en áreas con carencias tecnológicas notables, donde la conectividad y la posesión de teléfonos celulares no se encuentran garantizadas.

De acuerdo con lo informado por Expansión, el programa de las cabinas telefónicas gratuitas se dirige a segmentos poblacionales afectados tanto por limitaciones económicas como por la distancia generacional respecto a los dispositivos digitales. En palabras recogidas por el citado medio, la CFE señaló: “Con el proyecto de cabinas telefónicas se suma una alternativa para garantizar la conexión de la población que, a causa de la brecha generacional o digital, pueda ver afectada la comunicación con sus seres queridos”. Este enfoque trata de asegurar que quienes se ven excluidos del acceso a tecnologías de la información tengan, por lo menos, la posibilidad de realizar una llamada sin costo.

Expansión reportó que la cifra de 850 nuevas cabinas ha ido creciendo desde el anuncio oficial del proyecto, cerca de dos años atrás, de acuerdo con la programación y el mapeo de zonas que presentan alto rezago en conectividad. Las cabinas operan sin requerir de pago por servicio, lo cual contribuye a aliviar los gastos de comunicación para las familias rurales y, al mismo tiempo, promueve la inclusión de adultos mayores o personas que, por la brecha generacional, no han adoptado nuevas tecnologías.

El panorama descrito por Expansión contrasta con la situación española y de otros países desarrollados, donde se dio por concluida la era de las cabinas telefónicas públicas debido a la universalización del teléfono móvil. Pese a la desaparición casi total de estas estructuras en gran parte del mundo occidental, México asume una estrategia diferente para enfrentar los desafíos de conectividad y de equidad en el acceso a la comunicación que persisten en extensas regiones rurales.

La propuesta de la CFE también recibe atención por parte de quienes analizan la brecha digital, ya que, según detalló Expansión, el proyecto se inserta en un marco de políticas públicas orientadas a garantizar derechos fundamentales como la comunicación y la integración social. Las cabinas, distribuidas en puntos estratégicos del territorio, funcionan como nodos donde cualquier persona puede acceder al servicio sin enfrentar barreras económicas o tecnológicas.

De acuerdo con la información consignada por Expansión, esta iniciativa busca alcanzar especialmente a personas de la tercera edad, cuyos hábitos de comunicación estaban vinculados tradicionalmente a la telefonía fija y no surgieron en la cultura del teléfono inteligente. El proyecto considera además que la solución de la brecha digital en México no depende exclusivamente de facilitar el acceso a internet o a dispositivos móviles, sino también de ofrecer alternativas prácticas y accesibles para mantener el contacto familiar y social en las localidades más aisladas.

Expansión precisó que la CFE ha presentado el proyecto como una medida inclusiva, que toma en cuenta la diversidad de condiciones en las zonas rurales mexicanas y el derecho al acceso pleno a la comunicación. La empresa estatal prevé continuar la expansión de este tipo de casetas, priorizando áreas donde la falta de cobertura telefónica móvil y de acceso a internet impide la comunicación regular entre habitantes y sus familiares, especialmente cuando estos residen en otras ciudades o migraron al extranjero.

El proyecto resalta la persistencia de desigualdades tecnológicas y evidencia que, en ciertas comunidades de México, la comunicación básica todavía representa un desafío relevante. Expansión subrayó que, tras décadas de cambios en el sector de las telecomunicaciones, la recuperación de cabinas públicas permite a la población más afectada por la brecha digital encontrar alternativas para superar el aislamiento y fortalecer sus redes familiares y sociales.