
Rand Paul, uno de los republicanos que patrocinaron la iniciativa, se sumó junto a otros cuatro miembros de su partido a los demócratas para respaldar una propuesta legislativa destinada a prohibir el uso de la fuerza militar estadounidense en Venezuela sin la autorización previa del Congreso. Según publicó el diario estadounidense 'The Hill', esta coalición inusual busca frenar la posible intervención militar ordenada por el presidente Donald Trump, quien días antes había lanzado una ofensiva contra el país sudamericano que resultó en la muerte de más de cien personas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
El respaldo de los senadores republicanos Lisa Murkowski, Susan Collins, Josh Hawley y Todd Young, además del mencionado Paul, se consideró determinante para que la medida bipartidista avanzara en la Cámara Alta. Tal como detalló 'The Hill', tanto estos legisladores como sus colegas demócratas expresaron preocupación ante la posibilidad de que el presidente despliegue tropas en territorio venezolano. Trump, en sus declaraciones públicas previas, no había descartado esa opción.
La votación inicial en el Senado representa un paso importante para algunos congresistas que desde hace tiempo muestran críticas a la retórica de Trump sobre el uso del Ejército en conflictos en el extranjero. Según informó 'The Hill', la resolución propuesta pretende bloquear la utilización de fuerzas armadas estadounidenses "dentro o contra Venezuela" sin que medie un mandato explícito del Congreso, lo que limitaría de forma significativa la autoridad ejecutiva en materia de guerra y conflicto en ese país.
A pesar del avance logrado, el futuro de la resolución aún permanece incierto. De acuerdo con lo informado por el medio estadounidense, el texto debe pasar por un proceso de enmiendas y se someterá a una segunda votación en el Senado, en la que no está asegurado el apoyo suficiente. Además, la Cámara de Representantes deberá también pronunciarse, y en caso de aprobarse, la medida podría enfrentarse a un veto presidencial.
Desde la perspectiva de los legisladores impulsores, esta votación envía un mensaje claro sobre el descontento existente en ciertos sectores del Congreso respecto a las amenazas de Trump de emplear la fuerza militar en Venezuela. El diario 'The Hill' subraya el carácter simbólico de esta victoria legislativa para senadores que buscan contrarrestar las políticas del Ejecutivo en este ámbito.
La reacción del presidente Trump no se hizo esperar. A través de su perfil en la red social Truth Social, criticó abiertamente a los cinco senadores republicanos que apoyaron la medida, manifestando: “Ninguno de ellos debería volver a ser elegido”. Trump añadió: “Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar quitarnos el poder de luchar y defender a Estados Unidos. Esta votación obstaculiza enormemente la autodefensa y la seguridad nacional, impidiendo el ejercicio de la autoridad del presidente como comandante en jefe”. Así lo recogió 'The Hill'.
Pese a sus palabras dirigidas a los senadores disidentes de su propio partido, Trump afirmó también que, desde su perspectiva, la denominada “resolución de poderes de guerra” que impulsa el documento es “inconstitucional y viola” la Carta Magna estadounidense. Según consignó 'The Hill', el mandatario recalcó que, aunque haya sido aprobada por algunos legisladores, considera que la medida no tiene validez legal.
La controversia surge poco después de la operación militar estadounidense en Venezuela ordenada por Trump, un hecho que, según reportó 'The Hill', concluyó con un saldo de más de un centenar de víctimas mortales y la detención de Maduro. Estos acontecimientos aumentaron las tensiones tanto en el ámbito internacional como entre los mismos legisladores estadounidenses, que temen que el presidente pueda ampliar el uso del poder militar sin las limitaciones establecidas por el Congreso.
Los senadores que votaron por la resolución alegan que proteger la autoridad legislativa sobre las decisiones de guerra resulta fundamental para el equilibrio de poderes. La preocupación principal es evitar que la rama ejecutiva actúe de forma unilateral en eventos que puedan implicar a las tropas estadounidenses en un nuevo conflicto prolongado.
En cuanto al proceso legislativo, el proyecto necesitará sortear diversas etapas adicionales. Según detalló 'The Hill', la Cámara de Representantes evaluará la propuesta una vez que pase los trámites en el Senado. Incluso con una posible aprobación en ambas cámaras, la posibilidad de un veto presidencial sigue activa, escenario que provocaría una nueva ronda de discusiones en el Congreso para decidir si se intenta anular esa decisión del mandatario.
La resolución también subraya el debate persistente en Estados Unidos sobre los límites del poder ejecutivo en situaciones de conflicto externo, especialmente en el contexto de acciones militares que no cuenten con el respaldo explícito del Legislativo. Tal como señaló 'The Hill', este episodio reabre una discusión recurrente sobre la intervención estadounidense en el extranjero y la necesidad de contar con mayor supervisión y control parlamentario sobre la conducción de una guerra.
El papel de los senadores republicanos que se sumaron a la iniciativa resulta notable, dado que rompe con el habitual respaldo partidario a las políticas del presidente en ejercicio, y muestra una preocupación transversal en el Congreso ante la posibilidad de una escalada militar sin un debate o aprobación previos de los representantes electos.