Recuperadas dos esculturas de bronce de la época romana cedidas por un estadounidense tras ser expoliadas

Tras una extensa investigación sobre tráfico ilícito de arte, la Policía Nacional recuperó y trasladó al Museo Arqueológico Nacional dos figuras excepcionales, cedidas tras gestiones internacionales que permitieron su devolución sin coste por parte de un coleccionista estadounidense

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Las esculturas de bronce de la época romana, objeto de una extensa controversia judicial en Suiza relacionada con su adquisición y procedencia, finalmente han llegado al Museo Arqueológico Nacional en Madrid tras la intervención de las autoridades policiales españolas y la colaboración de su último propietario en Estados Unidos. Según detalló El País, la operación de recuperación se originó después de que en la prensa suiza aparecieron informaciones sobre el proceso, lo que puso el foco en el destino de las piezas expoliadas en el sur de España entre 2007 y 2008. La noticia principal radica en que la Policía Nacional ha logrado retornar dos esculturas romanas excepcionales al patrimonio público después de una compleja investigación internacional y la donación voluntaria de un coleccionista estadounidense.

Tal como consignó El País, estos dos grupos escultóricos de bronce, con una datación que abarca los siglos I y II d.C., fueron retirados de un yacimiento arqueológico andaluz y vendidos en 2012 tras ser blanqueados mediante la alteración de su historial de procedencia. Los bronces, que representan a dos niñas y que se consideran excepcionales por su grado de conservación y la inclusión de sus bases metálicas originales, fueron subastados por varios millones de euros y más tarde acabaron en manos de un ciudadano estadounidense que los adquirió en buena fe. Según indicó la jefa de la Brigada de Patrimonio Histórico, Montserrat de Pedro, las gestiones internacionales de la Policía Nacional resultaron decisivas para la restitución gratuita e irrevocable de las esculturas a España, contando con el consentimiento del propietario, quien aceptó su devolución sin recibir compensación económica.

Los bronces, según reportó el mismo medio, formaron parte temporalmente de una colección de un museo estadounidense antes de que el coleccionista optara por entregarlos, reconociendo la necesidad de restituir obras que formaban parte del patrimonio cultural español y que habían salido del país de manera ilícita. Las piezas fueron depositadas recientemente en el Museo Arqueológico Nacional, donde se exhibieron al público en un acto presentado por la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León. En esa ocasión, Albert de León declaró: “Cada vez que hay un robo o un expolio del patrimonio español, nos roban a todos y trabajamos coordinadamente para su recuperación”. Durante la presentación, expertos policiales y conservadores del Ministerio de Cultura resaltaron la extrema rareza de encontrar esculturas de bronce romanas en tan perfecto estado, junto con sus elementos originales.

De acuerdo con la información publicada por El País, la investigación policial se inició a finales de 2023 tras detectarse publicaciones en Suiza sobre un procedimiento judicial que involucraba a las mismas esculturas. Los datos revelados apuntaban a un ciudadano español que denunció haber sido víctima de estafa por parte de un ciudadano suizo y un italiano —este último, conocido por antecedentes en tráfico ilícito de bienes culturales—. El denunciante español aseguraba que las esculturas le habían sido retiradas supuestamente para su restauración, aunque las pesquisas policiales revelaron que, en realidad, nunca adquirió las piezas legalmente: las había extraído de forma ilegal del yacimiento arqueológico entre 2007 y 2008.

El medio explicó que el ciudadano español alegó que las esculturas pertenecían a su familia desde hacía décadas, tratando de acreditar su versión mediante fotografías que mostraban las piezas dentro de su domicilio español antes de su restauración y posterior venta al coleccionista estadounidense en la subasta de 2012. No obstante, según detallaron las autoridades, esa justificación no pudo sustentar la legalidad de la posesión, ya que la investigación confirmó que las piezas habían sido expoliadas y exportadas fuera de España sin los permisos correspondientes.

El recorrido seguido por las esculturas incluye la subasta internacional, que permitió su adquisición legítima por parte de su último propietario en Estados Unidos, quien las cedió a instituciones museísticas norteamericanas antes de formalizar la entrega definitiva a España. Los expertos aún estudian ambos bronces para determinar con precisión el punto exacto del yacimiento andaluz de donde fueron extraídos y verificar las circunstancias de su hallazgo y su salida del país.

El caso, reportado por El País, pone en evidencia los retos que enfrenta España en materia de recuperación de patrimonio arqueológico expoliado y la importancia de la cooperación judicial e internacional para revertir este tipo de operaciones ilícitas. La intervención conjunta de la Policía Nacional y el Ministerio de Cultura ha permitido que dos piezas singulares de la historia romana regresen a manos públicas, asegurando su protección, conservación y acceso para la sociedad.