
El patrón de rotación de líderes entre distintas carteras ministeriales en el Gobierno afgano se mantuvo con el reciente traslado de Abdulatif Mansur, exministro de Energía y Agua, hacia la dirección del Ministerio de Rehabilitación Rural y Desarrollo, intercambio que también implicó el cambio de puesto para Mohamad Yunus Ajundzada, según informó el portavoz gubernamental Zabihulá Muyahid en un comunicado difundido a través de redes sociales. Este relevo forma parte de una reestructuración parcial decidida por el líder supremo talibán, el mulá Hebatulá Ajundzada, quien continúa realizando cambios en la cúpula de un gabinete caracterizado desde su formación por la exclusión de minorías étnicas y la ausencia de mujeres.
Tal como reportó la agencia Europa Press, ambos funcionarios, tanto Abdulatif Mansur como Mohamad Yunus Ajundzada, se encontraban en sus cargos desde septiembre de 2021, fecha en la que los talibán constituyeron el actual Ejecutivo tras la toma de Kabul y la salida del entonces presidente Ashraf Ghani. El medio añadió que los desplazamientos en estas carteras siguen una dinámica de rotación interna, parte de un proceso en el que los máximos responsables del régimen buscan reforzar el control interno y mantener la cohesión en las áreas estratégicas del gobierno instaurado por los fundamentalistas desde agosto de 2021.
De acuerdo con Europa Press, el gabinete dirigido por los talibán ha estado sujeto a severas críticas tanto nacionales como internacionales, principalmente por la falta de inclusión y pluralidad en la representación gubernamental. Diversos organismos y defensores de derechos humanos han denunciado la nula presencia de mujeres en el gobierno y el rol reducido de minorías étnicas en la toma de decisiones, en un contexto donde las políticas impulsadas por el régimen han marginado a mujeres y niñas de actividades públicas, educativas y laborales.
El liderazgo talibán, citado por Europa Press, justifica las rotaciones y movimientos en el seno del gobierno como mecanismos necesarios para mantener la eficiencia y disciplina institucional. No obstante, organizaciones internacionales reiteran que esta reestructuración no responde a los compromisos de apertura y representatividad asumidos de forma previa por los líderes del grupo, quienes, desde su llegada al poder, han impuesto una serie de directrices restrictivas que afectan especialmente a la población femenina.
Las nuevas designaciones —en particular la de Mansur al frente de un ministerio clave para el desarrollo rural— se producen en un contexto de dificultades económicas y sociales generalizadas, las que se han visto agravadas por sanciones, reducción de ayuda internacional y limitaciones al acceso de grupos vulnerables a recursos esenciales. Europa Press señaló que tales condiciones han influido directamente sobre la eficacia de los programas gubernamentales y en la percepción de legitimidad de las actuales autoridades ante la comunidad internacional.
Desde que los talibán tomaron el control de Afganistán, informes reiterados insisten en que las medidas gubernamentales han restringido la presencia de niñas y mujeres en espacios educativos y laborales, en tanto los nombramientos para cargos del gabinete permanecen limitados a integrantes leales del movimiento y excluyen a otros sectores de la sociedad afgana. La rotación de ministros entre carteras, según explicó Europa Press, vino a reforzar esa tendencia y dejó sin cambios el esquema de exclusión vigente desde la reinstauración del poder talibán.
El comunicado citado también apuntó que los actuales integrantes del gabinete asumieron sus respectivos puestos durante la primera reorganización posterior al colapso del anterior Ejecutivo, subrayando que desde ese momento la composición del órgano rector en Afganistán permanece sin apertura a otros actores políticos ni sociales más allá de la esfera talibán. Organizaciones de la sociedad civil y organismos multilaterales han utilizado estos datos para insistir, según subrayó Europa Press, en la urgencia de medidas que permitan la participación efectiva de todas las comunidades y géneros en la administración pública y la vida nacional.
Por último, la agencia resaltó que el reciente anuncio no incluyó indicaciones sobre una posible apertura futura o la integración de figuras externas al círculo talibán. Los portavoces del régimen han mantenido una postura cerrada frente a demandas de la comunidad internacional, reafirmando la continuidad de sus nombramientos internos y el estricto cumplimiento de lineamientos derivados de su interpretación religiosa y social.