
Durante la preparación del próximo congreso del Partido de los Trabajadores de Corea, diversas voces del liderazgo norcoreano han insistido en que los funcionarios deben centrarse en identificar precisamente las necesidades y directrices del partido, considerándolo esencial para consolidar un servicio que, a su juicio, fortalezca la cohesión interna. Según el editorial publicado este jueves por el periódico estatal Rodong Sinmun, el llamado a intensificar la disciplina y la lealtad aparece como una condición central encaminada a enfrentar los retos internos y las crecientes tensiones en el escenario regional.
De acuerdo con la información difundida por Rodong Sinmun y recogida por distintas agencias, el congreso, previsto para celebrarse próximamente, figura como el primero en cinco años y procura revisar en detalle la actuación de los funcionarios estatales. En el editorial, el medio subrayó que este congreso no solo servirá para establecer estrategias políticas de largo alcance, sino también para examinar el nivel de compromiso y de inclinación revolucionaria de los cuadros del régimen. El periódico oficialista remarcó que los representantes deben presentarse en este evento con "orgullo, fruto de servicio dedicado al pueblo" norcoreano.
El medio estatal subrayó que el concepto de “gran servicio al pueblo” requiere que los funcionarios interpreten correctamente la voluntad y los lineamientos del partido, afirmando que quien aspire a este ideal debe mostrarse como un partidario genuino del sistema vigente. Según el mismo editorial, el periodo previo al congreso es calificado en los textos oficiales como un “momento de suma importancia”. En ese marco, el compromiso y la lealtad de los funcionarios serán evaluados con criterios estrictos, mientras el país busca diseñar un proyecto político capaz de abordar cuestiones como la situación diplomática, los temas económicos y la presión inducida por el entorno internacional.
Rodong Sinmun analizó que las circunstancias actuales presentan un escenario de especial complejidad, exigiendo a los funcionarios un rendimiento que vaya más allá del cumplimiento formal de sus funciones. Las autoridades norcoreanas, de acuerdo con el medio estatal, advierten que la disciplina se convierte en factor decisivo cuando el partido afronta desafíos relacionados tanto con la gestión interna como con la evolución de la coyuntura regional, caracterizada por un aumento de la tensión y la competencia.
El periódico recordó que el congreso anterior, que tuvo lugar en 2021, supuso la recuperación del cargo de secretario general del partido por parte de Kim Jong Un, posición que había sido eliminada en 2016 y reinstaurada como reflejo del liderazgo centralizado. Durante esa cita, el propio Kim reconoció el fracaso de las políticas económicas vigentes hasta ese momento, lamentando no haber alcanzado las metas planteadas por el régimen. En declaraciones recogidas por Rodong Sinmun tras ese evento, el líder norcoreano defendió la necesidad de incrementar las capacidades militares del país para “proteger la seguridad nacional” y “garantizar un entorno pacífico para la construcción socialista”.
El actual llamado a reforzar la disciplina y el compromiso ofrece continuidad a la política de exigencia interna impulsada por el oficialismo, que utiliza estos espacios de debate para revisar, ajustar y evaluar el rumbo institucional. Según reiteró Rodong Sinmun en su publicación, el curso de acción a definir en el nuevo congreso incluirá respuestas a los problemas económicos y diplomáticos enfrentados por Corea del Norte, buscando trazar un horizonte estratégico de largo plazo. Además, el medio estatal dejó ver que esta cita partidaria permitirá calibrar el nivel de adhesión entre los funcionarios y su capacidad para cumplir con las expectativas y objetivos delineados por Kim Jong Un y su círculo más cercano.
El editorial difundido por el medio de mayor circulación en el país muestra la importancia otorgada por el partido a la cohesión y a la unidad interna en momentos considerados delicados. Según Rodong Sinmun, este enfoque busca construir legitimidad y facilitar la implementación de los planes del régimen en medio de un contexto de presiones internacionales y de necesidades internas pendientes de resolver.