El jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O'Hara, expuso que no existía evidencia de que la mujer abatida por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Minnesota fuera objetivo de una operación policial ni estuviera involucrada en una investigación previa. O'Hara declaró ante la prensa que la víctima, identificada como una mujer blanca de 37 años, se encontraba detenida en su automóvil y aparentemente bloqueaba la calle debido a la presencia de los agentes federales, situación que, según consignó la agencia EFE, ocurre con frecuencia tanto en Mineápolis como en otros puntos del país durante intervenciones de las autoridades.
De acuerdo con la información publicada por EFE, la intervención que terminó con la muerte de la ciudadana aconteció este miércoles cuando ICE realizaba actividades en la zona. El medio detalló que la mujer no formaba parte de ninguna lista de búsqueda policial ni estaba vinculada a operativos en curso. Las declaraciones de O’Hara subrayaron que nada sugería una conducta intencionalmente delictiva por parte de la fallecida en el contexto del incidente.
Instantes previos a los comentarios del jefe policial, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificó los hechos como un supuesto "acto de terrorismo doméstico", alegando que la mujer condujo su vehículo en medio de los oficiales, lo que determinó la reacción de los agentes, presuntamente en "defensa propia", según indicó EFE. Sin embargo, la versión oficial local se distanció de esta narrativa. El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, rechazó categóricamente esta explicación, calificándola despectivamente como “mierda”, reportó EFE.
La agencia añadió que la comparecencia pública de O’Hara sirvió para descartar cualquier vínculo intencionado entre la fallecida y acciones delictivas, poniendo el foco en las condiciones generadas durante el operativo de ICE, que provocó que civiles quedaran temporalmente retenidos o bloqueados en sus vehículos por el despliegue policial. O’Hara indicó que la situación no es exclusiva de Mineápolis y se ha observado en distintos lugares del país cuando fuerzas federales ejecutan procedimientos y acordonan áreas urbanas, dificultando el desplazamiento cotidiano de los residentes.
EFE consignó que la investigación sobre el uso letal de la fuerza contra la mujer continúa en desarrollo, en tanto que los responsables políticos y autoridades locales se encuentran revisando las circunstancias exactas que derivaron en el desenlace fatal. La reacción a los dichos de la secretaria Noem pone en evidencia la existencia de versiones divergentes respecto a lo sucedido, con la administración municipal negando categóricamente una intencionalidad hostil por parte de la mujer y exigiendo tanto claridad en los hechos como responsabilidades por el resultado mortal del operativo.
En el contexto de las declaraciones públicas, tanto autoridades federales como el gobierno municipal manifestaron posturas opuestas respecto al carácter de las acciones de la ciudadana y la proporcionalidad de la reacción de los agentes del ICE, dijo EFE. Las investigaciones internas y las revisiones de procedimientos siguen en curso mientras persisten cuestionamientos sobre el manejo de la situación y el desenlace trágico para la víctima, una mujer que, según las autoridades locales, no figuraba en ningún expediente delictivo ni era blanco de investigaciones activas al momento de su muerte.