La comparecencia de Nick Reiner se aplaza tras la retirada de su abogado del caso

Nick Reiner será acusado de dos homicidios con especial gravedad, tras el asesinato de sus padres Rob y Michele Reiner en Los Ángeles, mientras cambia de defensa y enfrenta posibles condenas de máxima severidad en Estados Unidos

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Mientras se encontraba en régimen de aislamiento en el Centro Correccional Twin Towers en Los Ángeles y ya sin la vigilancia anti suicidio a la que estuvo sometido inicialmente, Nick Reiner enfrenta dos acusaciones de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres, Rob y Michele Reiner. Este caso adquirió mayor notoriedad cuando la salida de su abogado defensor, Alan Jackson, llevó a que la audiencia de lectura de cargos prevista para este martes fuera aplazada hasta febrero, según informaron ABC News y KTLA.

La retirada de Jackson, conocido por su participación en la defensa de figuras como Harvey Weinstein y Kevin Spacey, se formalizó durante una audiencia celebrada en el Tribunal Superior de Los Ángeles. En esa ocasión, Reiner sólo se presentó ante el juez para aceptar el retraso en el trámite y lo hizo vistiendo una bata marrón, de acuerdo con información del New York Times. El medio también precisó que la próxima oportunidad para que Reiner se declare culpable o inocente será cuando se reprograme la audiencia.

Nick Reiner, de 32 años, será ahora representado por la defensora pública Kimberly Green. Según detalló ABC News, la acusación incluye “circunstancias especiales”, un elemento que podría hacer que, en caso de ser declarado culpable, se enfrente a la pena de muerte o a una condena de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional. Según los cargos, ambos homicidios se consideran de especial gravedad.

Las muertes de Rob Reiner, director de cine reconocido por películas como ‘When Harry Met Sally’, y de la fotógrafa Michele Singer Reiner, ocurrieron el 14 de diciembre dentro de su residencia en Brentwood, una zona residencial de Los Ángeles. Los cuerpos fueron hallados apuñalados después de que la hija de la pareja llegara a la casa alertada por la masajista de la familia, quien al no recibir respuesta a su llamada, dio aviso a la hija, reportó Los Angeles Times.

Las autoridades detuvieron a Nick Reiner al día siguiente del hallazgo. La primera comparecencia judicial de Reiner tuvo lugar el 17 de diciembre. En esa ocasión, estuvo presente en el tribunal con una bata azul de prevención de suicidio, aunque su audiencia de lectura de cargos se postergó para enero. Según consignó Los Angeles Times, Alan Jackson, su entonces abogado defensor, explicó a los medios que su cliente no contaba con la autorización médica necesaria para asistir a la audiencia.

El lunes, la revista People informó que Nick Reiner ya no estaba bajo vigilancia por suicidio y permanecía aislado en el centro correccional, donde sigue hasta ahora. En cuanto a sus antecedentes, Los Angeles Times y KNBC publicaron en diciembre que Nick Reiner había sido diagnosticado y tratado por esquizofrenia antes del asesinato de sus padres. Además, de acuerdo con ambos medios, el acusado había hablado públicamente sobre años de lucha contra la adicción y expuesto en diversas ocasiones sus dificultades personales.

Diferentes medios han señalado que la combinación de antecedentes psiquiátricos y problemas de adicción serán elementos que probablemente influyan en el futuro desarrollo del proceso judicial. El caso continúa atrayendo la atención mediática tanto por la figura pública de la familia Reiner como por las circunstancias que rodean los hechos y el estado de salud mental del acusado.

La Fiscalía ha argumentado la existencia de "circunstancias especiales" que endurecen la acusación y justifican la posibilidad de que se solicite la máxima pena disponible en el sistema judicial de California. Según KTLA y ABC News, estos elementos condicionarán los próximos pasos judiciales una vez que la defensa pública tome oficialmente el caso y se reanude la audiencia en febrero.

Mientras tanto, la familia Reiner y el entorno cercano continúan atravesando un proceso de duelo, bajo la atención pública y mediática generada tanto por la notoriedad de las víctimas como por la gravedad de los cargos presentados. El caso permanece abierto y bajo el seguimiento de los tribunales californianos.