España aumenta un 0,6% sus emisiones en 2025 y se queda lejos de su objetivo para 2030, según un estudio

El informe del Observatorio de la Sostenibilidad advierte de un repunte en la contaminación por energía y transporte, señala dificultades para cumplir compromisos climáticos y alerta sobre reformas pendientes y políticas inconsistentes que agravan el desafío ambiental

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El estudio preparado por el Observatorio de la Sostenibilidad atribuye el reciente incremento de emisiones en España no sólo a patrones de consumo, sino a factores excepcionales como las consecuencias del ‘gran apagón’ ocurrido el 29 de abril, el cual representó un punto de inflexión en la gestión eléctrica y tuvo repercusiones directas en el aumento de emisiones y en el precio de la energía. Según consignó el Observatorio en su informe publicado este miércoles, los resultados muestran que España quedó lejos de lo previsto en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que establecía una reducción del 32% en 2030 respecto a los niveles de 1990. En contraste, según datos estimados en diciembre de 2025, las emisiones aumentaron un 0,6% hasta alcanzar 270.043,11 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2 eq); en comparación con los valores de 1990, la reducción alcanzó sólo el 5,8%.

De acuerdo con el informe difundido por el Observatorio de la Sostenibilidad, la principal causa del crecimiento registrado en 2025 responde a diversas circunstancias asociadas a la producción energética y al consumo de combustibles fósiles. Los especialistas del Observatorio recalcaron que la dependencia del petróleo persiste, lo que dificulta los avances hacia los compromisos climáticos. El informe apunta que la penetración de vehículos eléctricos continúa siendo baja en España, a diferencia de la tendencia observada en China, y las reducciones en sectores como la producción de electricidad han resultado insuficientes o incluso inexistentes.

En el análisis sectorial que elabora el Observatorio, el apagón de abril provocó un aumento significativo de la generación eléctrica a partir de gas natural en detrimento de fuentes renovables como la fotovoltaica, la eólica y la hidráulica, lo que impulsó al alza las emisiones en el sector energético. La producción eléctrica por ciclos combinados creció un 28% tras el apagón, mientras que la generación hidráulica y eólica disminuyó un 4%. La cogeneración también se redujo un 6% y la aportación nuclear bajó un 1%. Por otro lado, la instalación de energía solar fotovoltaica experimentó un incremento del 12%. El texto indica que el aumento del uso de gas como respuesta al apagón, en vez de potenciar otras alternativas, “ha generado despilfarro de energía ya producida en fotovoltaica y eólica”, según los autores del reporte.

En cuanto al consumo de productos petrolíferos, el sector transporte por carretera destacó como uno de los principales contribuyentes al alza de las emisiones, según detalló el Observatorio. El informe señala que, entre enero y octubre de 2025, el consumo petrolero global subió un 1%. Dentro de estos datos, el uso de gasolina creció un 8%, mientras que otros derivados del petróleo como gas natural, queroseno, lubricantes, asfálticos y coque aumentaron un 5%, y el gasóleo, vinculado al transporte de mercancías, lo hizo en un 3%. Como contraste, el consumo de gases licuados del petróleo (GLP) bajó en un 13% y el uso de carbón se redujo un 12%.

El análisis del Observatorio también incorporó el efecto de los incendios forestales. Estos episodios, mucho más intensos en el año analizado, generaron emisiones equivalentes a 19 millones de toneladas de CO2, aproximadamente cuatro veces más que en años recientes. El informe destaca, además, la influencia de las emisiones internacionales vinculadas a los vuelos por turismo y al tráfico marítimo, que hasta ahora no son contabilizadas en los sistemas de reporte nacionales.

Dentro del sector energético en sentido estricto, las emisiones se incrementaron en 2,4 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 9% respecto al ejercicio anterior. También las emisiones del sector eléctrico aumentaron de forma proporcional —un 9% respecto a 2024— alcanzando 29.479.756 toneladas de CO2 equivalente. El documento subraya que dicha aceleración se debió a una mayor utilización de centrales de ciclo combinado, ante la ausencia de iniciativas regulatorias que incentivaran la producción mediante fuentes renovables.

El informe recalca que el camino hacia la reducción de emisiones será complejo si España mantiene su modelo actual de transporte, sostenido principalmente por vehículos impulsados por combustibles fósiles. El Observatorio advierte que sólo el 4% del transporte de mercancías utiliza el tren y que la implantación de vehículos eléctricos sigue rezagada. Las emisiones de sectores difusos, la aviación y el transporte por carretera se hallan en aumento. De acuerdo con el Observatorio de la Sostenibilidad, el gas natural desplazó en buena medida al carbón, pero el uso de este último ya es casi residual en el proceso de generación eléctrica.

En el terreno residencial, el documento remarca la persistencia de la pobreza energética y la carencia de políticas robustas de rehabilitación de viviendas. El texto del Observatorio señala que el encarecimiento de la energía contribuyó a que España figure entre los países de la Unión Europea con índices elevados de pobreza en este ámbito. Por otro lado, la instalación de paneles solares en tejados residenciales sufrió un desplome desde 2022, algo que el informe considera contrario a los objetivos gubernamentales de impulso a las energías limpias. El Observatorio también apunta a la “infinita complejidad” de la creación de comunidades energéticas, lo que frena su despliegue.

Fernando Prieto, coordinador del Observatorio de la Sostenibilidad, sostuvo que “España no está descarbonizando al ritmo que debería”. Según valoró Prieto en el propio informe, el descenso de emisiones tendría que mantenerse en valores cercanos al 7% anual para poder cumplir los objetivos marcados en el PNIEC. Al mismo tiempo, advirtió que existen reformas estructurales urgentes dirigidas a eliminar los combustibles fósiles de la ecuación, pero que han quedado pospuestas. Prieto puntualizó además que continúan las contradicciones en las políticas públicas, donde el impulso a la aviación y al transporte por carretera contrasta con otras políticas del propio Gobierno enfocadas en la disminución de las emisiones.

De acuerdo con la publicación del Observatorio, el futuro inmediato queda condicionado por la posible instalación masiva de centros de datos, que implicará un aumento considerable en la demanda eléctrica. Esto, unido a la mayor presencia del gas en la generación eléctrica, augura nuevos repuntes de emisiones y encarecimiento del precio de la electricidad, concluye el texto del Observatorio de la Sostenibilidad.