Rusia prohíbe la entrada al país a 28 ciudadanos canadienses por "promover la ideología neonazi"

El Ministerio de Exteriores ruso anunció restricciones permanentes contra representantes de Canadá, luego de que Ottawa impusiera sanciones a Moscú y tras la designación de Chrystia Freeland como asesora de Volodimir Zelenski, aumentando la tensión diplomática

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El Ministerio de Exteriores ruso manifestó que la designación de Chrystia Freeland como asesora económica del presidente ucraniano Volodimir Zelenski refuerza su percepción sobre el fortalecimiento de los vínculos entre Canadá y las facciones ucranianas consideradas nacionalistas por Moscú. En este contexto, Rusia anunció la prohibición permanente de entrada a veintiocho ciudadanos canadienses que, según la versión oficial, han impulsado lo que califican como ideología neonazi. Según detalló el medio Europa Press, la medida de Moscú se emitió poco después de que Ottawa estableciera nuevas sanciones contra Rusia.

El comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores ruso expuso que la incorporación reciente de Freeland, quien fue vice primera ministra del Gobierno de Justin Trudeau y tuvo un papel destacado por más de cinco años, constituye un motivo adicional para las acciones adoptadas. El texto oficial enfatizó que la restricción afecta a personas que, desde el punto de vista ruso, han desempeñado actividades en organizaciones dedicadas a lo que Moscú define como la promoción y divulgación de la ideología neonazi, supuestamente vinculada al actual gobierno de Kiev.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, Rusia argumenta que estos ciudadanos canadienses han ignorado lo que califica como hechos históricos y la interpretación rusa sobre los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Además, el documento del Ministerio sostiene que los afectados buscaron el fortalecimiento de la relación de Ottawa con sectores nacionalistas considerados extremistas e irreconciliables de Ucrania.

Según difundió Europa Press, las autoridades rusas han hecho hincapié en su “firme oposición” ante cualquier tipo de extremismo y xenofobia, al tiempo que ratificaron la intención de continuar adoptando medidas similares en defensa de lo que consideran sus intereses nacionales y la versión que sostienen sobre los hechos históricos recientes.

Por su parte, Chrystia Freeland, que tras la renuncia de Trudeau llegó incluso a ser mencionada entre las posibles sucesoras al frente del Ejecutivo canadiense antes de retirar su candidatura en beneficio del actual primer ministro Mark Carney, aparece mencionada en la declaración oficial como ejemplo del giro que Moscú atribuye al gobierno de Ottawa.

El cruce de decisiones entre Rusia y Canadá refleja una escalada en la tensión diplomática que, según consigna Europa Press, se alimenta tanto de sanciones recíprocas como de los reproches públicos sobre la memoria histórica y la política exterior respecto a Ucrania. Moscú argumenta que las medidas implementadas buscan proteger lo que describe como la “verdad histórica” y garantizar los intereses soberanos frente a lo que considera provocaciones extranjeras.

En el trasfondo de estas acciones se encuentran los reiterados intercambios de medidas restrictivas entre ambos países desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022. Canadá, bajo el liderazgo de Trudeau primero y ahora de Carney, ha adoptado sucesivas sanciones económicas y diplomáticas contra ciudadanos y entidades rusas, acciones respondidas por Moscú a través de restricciones similares contra figuras públicas y representantes gubernamentales canadienses.

La publicación de Europa Press precisó que el ministerio ruso presentó esta nueva lista de sancionados pocas horas después de las recientes designaciones y declaraciones provenientes tanto de la administración canadiense como de las autoridades ucranianas. Esta dinámica de represalias se inscribe en una cadena de tensiones diplomáticas en las que Moscú busca subrayar su desaprobación hacia el respaldo canadiense a Ucrania y hacia lo que considera una reescritura de la historia del conflicto europeo del siglo XX.

La declaración emitida por Rusia sostiene que la serie de restricciones no solo obedece a decisiones coyunturales recientes, sino que responde también a una estrategia más amplia para enfrentar lo que califica como manifestaciones de extremismo y distorsiones históricas impulsadas por actores extranjeros.

La medida abarca un segmento de ciudadanos involucrados, según las autoridades rusas, en estructuras y organismos canadienses con actividad respecto al conflicto ucraniano y la política histórica presentada por el Kremlin. Europa Press reportó que al cierre del comunicado, el Ministerio de Exteriores ruso reiteró su voluntad de ampliar las medidas de represalia si Ottawa mantiene o profundiza las acciones sancionatorias y su línea de respaldo al gobierno de Kiev.