El Parlamento israelí aprueba una ley que prohíbe el suministro de electricidad y agua a inmuebles de la UNRWA

La nueva normativa obliga a cortar el acceso a servicios básicos y bloquea toda comunicación y operaciones financieras para la UNRWA, además autoriza al Ejecutivo de Netanyahu a expropiar inmuebles usados como oficinas en Jerusalén

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El Ejecutivo encabezado por Benjamin Netanyahu contará con la facultad para tomar posesión inmediata de los inmuebles utilizados como oficinas por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) en zonas de Jerusalén, después de que el Parlamento israelí así lo dispusiera en la nueva normativa. Conforme informó The Times of Israel, esta ley permite la expropiación de propiedades arrendadas a la agencia en barrios como Maalot Dafna y Kafr Aqab sin que deba recurrirse a instancias judiciales o administrativas previas. La decisión representa un endurecimiento de las medidas contra el organismo internacional.

El Parlamento israelí aprobó este lunes, mediante tercera lectura, una legislación que establece la prohibición de suministro de agua y electricidad a instalaciones propiedad de la UNRWA. Según reportó The Times of Israel, la votación se saldó con 59 legisladores a favor frente a siete en contra, reflejando amplia mayoría para la medida. Este nuevo marco legal no solo obliga a los proveedores de servicios básicos a cortar el acceso a estos recursos, sino que también veta las comunicaciones y las operaciones financieras a favor de la agencia.

The Times of Israel detalló que la norma contempla bloqueos en los servicios bancarios y de todo tipo de comunicación que pudiera emplear la agencia humanitaria. En consecuencia, la nueva ley busca aislar completamente a la UNRWA en sus operaciones dentro de Israel y en Jerusalén, restringiendo sus posibilidades de coordinar asistencia o movilizar fondos y recursos.

El nuevo texto legislativo constituye una enmienda a un paquete de disposiciones ya adoptadas en octubre de 2024, el cual prohibía a la UNRWA mantener ningún tipo de actividad en territorio israelí ni en los Territorios Palestinos Ocupados. Aquellos proyectos revocaron la base legal establecida en 1967 que permitía a la agencia desempeñar su labor, principalmente asistencial para la población palestina refugiada. Las iniciativas originales tuvieron un fuerte impacto en la postura oficial del país respecto al papel de agencias internacionales en la región.

De acuerdo a lo publicado por The Times of Israel, la recientemente aprobada legislación refuerza la exclusión de la UNRWA e impone obstáculos que comprometen de forma directa la operatividad y la infraestructura básica de la organización. La imposibilidad de acceder a electricidad, agua, servicios de comunicación y operaciones financieras supone la paralización de las tareas que desarrolla el ente de Naciones Unidas para la población palestina.