España y otros 13 países condenan la decisión de Israel de aprobar 19 nuevos asentamientos en Cisjordania

Catorce gobiernos, entre ellos Bélgica, Francia y Reino Unido, emitieron un comunicado conjunto exigiendo al Ejecutivo israelí revertir la reciente aprobación de proyectos en territorios ocupados, advirtiendo que esto amenaza la estabilidad regional y la solución negociada de dos Estados

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El comunicado conjunto advierte que la reciente autorización por parte del gabinete de seguridad israelí para construir 19 asentamientos en la Cisjordania ocupada podría poner en peligro la implementación del Plan Integral para Gaza y afectar las opciones para avanzar a la siguiente fase de la estrategia prevista para la región. Además, señala que esta medida afectaría negativamente las perspectivas de estabilidad, paz y seguridad a largo plazo para todo Oriente Próximo. La oposición a esta decisión fue expresada por catorce países, entre ellos España, que, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, condenaron de manera conjunta la acción del Ejecutivo israelí.

De acuerdo con el comunicado difundido este miércoles, la lista de países firmantes incluye, además de España, a Bélgica, Francia, Canadá, Dinamarca, Alemania, Italia, Islandia, Irlanda, Japón, Malta, Países Bajos, Noruega y Reino Unido. Estas naciones sostienen que los asentamientos aprobados representan una medida unilateral que, a su juicio, infringe el derecho internacional y puede intensificar la tensión en la zona. Según detalló el Ministerio español, los gobiernos implicados reiteraron su oposición no solo a la anexión de territorios, sino también a la expansión continua de los asentamientos israelíes en Cisjordania, entre los que se incluye el asentamiento E1 y la construcción de miles de nuevas viviendas.

En la declaración conjunta citada por el Ministerio, los catorce países instan a Israel a revertir tanto la decisión de autorizar nuevos asentamientos como las políticas de expansión de los existentes. La exigencia viene acompañada de la referencia expresa a la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que condena toda acción encaminada a modificar el estatus de los territorios ocupados y exige el cese inmediato de la construcción y expansión de asentamientos.

De acuerdo con el comunicado recogido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, los gobiernos firmantes han insistido en su respaldo al "derecho de los palestinos a la autodeterminación" y en su compromiso con la búsqueda de una paz "integral, justa y duradera" en la región, basada en la denominada solución de dos Estados. Este enfoque plantea la existencia de dos Estados democráticos, Israel y Palestina, que puedan convivir dentro de fronteras seguras y reconocidas por la comunidad internacional.

Tal como se recoge en el pronunciamiento conjunto, los países implicados subrayaron que "no hay alternativa a una solución negociada de dos Estados". Según el medio oficial citado, la declaración finaliza reafirmando el apoyo inflexible de estos gobiernos a que tanto israelíes como palestinos puedan disfrutar de seguridad y convivencia pacífica en territorios definidos y reconocidos internacionalmente.

La aprobación de los asentamientos se inscribe en el contexto de los esfuerzos diplomáticos para poner en marcha la segunda fase del Plan Integral para Gaza, que busca establecer condiciones para el cese de hostilidades y avanzar hacia un acuerdo político duradero. El comunicado hace hincapié en que la continuidad de las políticas de asentamientos representa un obstáculo para esos objetivos y puede agravar la inestabilidad regional.

El grupo de países que suscribió el comunicado recuerda que el derecho internacional prohíbe la anexión de territorios conquistados y las alteraciones unilaterales del statu quo. Según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores, las acciones de asentamientos de Israel han sido reiteradamente objeto de condena en foros multilaterales y constituyen uno de los puntos de mayor disputa en el conflicto palestino-israelí.

El comunicado publicado por España y los otros trece países sitúa la reciente decisión del gabinete de seguridad israelí en un contexto de amplia preocupación internacional respecto al proceso de paz en Oriente Próximo. Según el texto divulgado, la ejecución de nuevas construcciones residenciales y de infraestructuras en territorios palestinos podría perjudicar los esfuerzos coordinados por facilitar la convivencia entre ambos pueblos y consolidar un marco de seguridad común.

La Resolución 2334 mencionada en el comunicado, emitida por el Consejo de Seguridad de la ONU en 2016, establece que los asentamientos de Israel en territorio palestino carecen de validez legal y pide el cese inmediato de cualquier actividad constructiva en esas áreas. Los catorce países reiteraron su adhesión al contenido de esa resolución y exigieron su cumplimiento por parte de Israel, según lo reiteró el Ministerio español en un resumen de los puntos principales expuestos en la declaración.

Las autoridades de los Estados firmantes expresaron que cualquier avance hacia la paz duradera y la estabilidad en la región debe contar con la premisa central de la negociación y el reconocimiento mutuo, objetivos que consideran incompatibles con la perpetuación de acciones unilaterales, subrayó el comunicado oficial difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.