La ONU denuncia una intensificación de la represión en Uganda de cara a las elecciones de enero de 2026

Volker Turk, alto comisionado de la ONU, exigió al gobierno ugandés el cese inmediato de arrestos arbitrarios, violencia policial y restricciones contra opositores, periodistas y activistas, señalando posibles torturas y desapariciones en el periodo previo a los comicios

Guardar

El uso de vehículos no identificados, denominados “drones”, para trasladar personas a lugares de detención no oficiales en Uganda ha sido objeto de preocupación internacional. Según consignó la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, esta práctica forma parte de un patrón de represión que se ha intensificado durante el último año, en el marco de la preparación para las elecciones generales programadas para enero de 2026. El medio reportó que Turk exigió al gobierno ugandés el cese inmediato de los arrestos arbitrarios, la violencia policial y las restricciones impuestas contra opositores, periodistas y defensores de los derechos humanos, señalando la existencia de informes creíbles que incluyen denuncias de tortura y desapariciones forzadas.

De acuerdo con el comunicado difundido por la oficina de Turk, el número de detenciones relacionadas con actividades políticas ha aumentado significativamente en 2024. Al menos 550 personas han sido arrestadas, entre ellas miembros y simpatizantes de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP), el principal partido de la oposición, liderado por Robert Kyagulanyi, conocido como Bobi Wine. Más de 300 de estos arrestos ocurrieron tras el inicio de la campaña electoral en septiembre, detalló la oficina del Alto Comisionado, que subrayó que muchos continúan en custodia bajo cargos que incluyen alteración del orden público, desobediencia, obstrucción e incitación a la violencia.

La ONU documentó un amplio despliegue de fuerzas de seguridad durante los actos políticos organizados por la NUP y Bobi Wine, donde los agentes han empleado gases lacrimógenos, látigos, porras, cañones de agua y compuestos químicos irritantes para dispersar a los manifestantes. Estas acciones dejaron varias personas heridas y generaron protestas tanto de la oposición como de organizaciones defensoras de las garantías civiles, según publicó la oficina de Turk. El propio Alto Comisionado señaló: “Es profundamente lamentable que las campañas electorales se hayan visto una vez más marcadas por los arrestos arbitrarios generalizados, las detenciones y el uso de fuerza innecesaria o desproporcionada contra la oposición, así como por restricciones indebidas de la libertad de prensa”.

El comunicado añade que las restricciones también afectaron a los trabajadores de los medios de comunicación. Turk denunció que periodistas de la cadena NTV y el diario The Daily Monitor vieron cómo les retiraban sus acreditaciones para cubrir asuntos parlamentarios después de publicar informaciones críticas. Además, la organización documentó agresiones, confiscación y daños de equipos contra más de 30 trabajadores de la prensa durante las elecciones parlamentarias parciales en marzo en la circunscripción de Kawempe Norte. El Alto Comisionado instó a las autoridades a poner fin a toda violencia contra los medios y la oposición, y a actuar de acuerdo con sus responsabilidades bajo el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

La oficina de la ONU destacó que los informes sobre detenciones, desapariciones, torturas y otros malos tratos aumentaron considerablemente en el último año. Las denuncias involucran a fuerzas de seguridad que utilizan vehículos sin matrículas ni identificación para trasladar a detenidos a lugares no oficiales. “Insto a las autoridades ugandesas a que investiguen de forma completa e imparcial todas las denuncias de desaparición forzada, arresto y detención arbitrarios y tortura o malos tratos, castiguen a los responsables y proporcionen una reparación integral a las víctimas”, declaró Turk en el documento oficial.

Turk también solicitó al gobierno ugandés la liberación inmediata de todas las personas privadas arbitrariamente de libertad y el respeto a la libertad de expresión de la sociedad. Al mismo tiempo, subrayó que las restricciones indebidas afectan la capacidad de la ciudadanía para participar de manera plena y pacífica en los procesos políticos, y reiteró su llamado a las autoridades de Uganda a permitir el ejercicio de todos los derechos fundamentales durante el periodo electoral y posteriormente.

El contexto político en Uganda incluye la larga permanencia en el poder de Yoweri Museveni, quien asumió la presidencia en 1986 tras una guerra civil y se propone conseguir otro mandato en las elecciones previstas para 2026. Museveni lidera el país desde hace casi cuatro décadas, luego del derrocamiento de los regímenes de Idi Amin y Milton Obote, este último expulsado tras denuncias de fraude electoral. La figura de Bobi Wine ha sido central en la denuncia de prácticas represivas, ya que fue arrestado en varias ocasiones y, tras los comicios presidenciales de 2021, alegó fraude con el objetivo de favorecer la continuidad de Museveni, negándose a aceptar los resultados.

El medio reportó que diversas organizaciones han alertado sobre el aumento de acciones represivas durante los preparativos para las siguientes elecciones. La ONU expresó preocupación por la posible escalada de estas prácticas y remarcó la necesidad de respeto irrestricto a los derechos civiles, políticos y a la integridad de periodistas y activistas en el proceso electoral.