
El responsable de la Casa Civil de la Presidencia de Portugal, Fernando Frutuoso de Melo, comunicó que la reanudación de los desplazamientos internacionales y las actividades oficiales del presidente Marcelo Rebelo de Sousa dependerá del progreso médico tras una cirugía de urgencia. Según detalló el medio Lusa, las autoridades lusas reorganizaron la agenda institucional para priorizar la recuperación del mandatario, quien atraviesa una fase de convalecencia luego de haber sido operado debido a una hernia aguda.
El procedimiento quirúrgico, realizado en el Hospital Sao Joao de Oporto, no presentó complicaciones y los equipos médicos informaron que Rebelo de Sousa, de 76 años, evoluciona favorablemente. Sin embargo, según reiteró la agencia Lusa, no existe aún una fecha concreta para que el jefe de Estado retome viajes internacionales ni actos públicos fuera del territorio portugués, ya que la prioridad oficial reside en asegurar la completa recuperación física antes de fijar nuevos compromisos en el extranjero.
De acuerdo con Lusa, entre las actividades suspendidas figura una visita oficial a España que estaba prevista para los días 11, 12 y 13 de diciembre. La agenda del viaje contemplaba una recepción de Estado ofrecida por los Reyes de España, además de encuentros al más alto nivel con autoridades españolas, dentro de un contexto diplomático destinado a fortalecer la cooperación bilateral. Junto con la suspensión temporal de este encuentro, el resto de los desplazamientos internacionales y actos protocolarios públicos del presidente queda igualmente postergado hasta que el equipo médico lo autorice.
La agencia Lusa reportó que el ingreso de Rebelo de Sousa al hospital se produjo después de presentar un malestar el lunes anterior al anuncio. Tras ser sometido a una intervención quirúrgica de urgencia, el líder portugués permanece bajo monitoreo médico continuo y la Presidencia mantiene abierta la comunicación pública acerca de su evolución clínica. Las estimaciones iniciales indicadas por la Casa Civil sitúan el periodo de recuperación entre dos y cuatro semanas, en función de cómo avance la mejoría del mandatario bajo supervisión especializada.
El medio Lusa subrayó que la decisión de reorganizar la agenda responde al criterio de priorizar la salud del presidente frente a las actividades institucionales planificadas. Durante este periodo, todas las funciones y eventos internacionales previstos se mantienen en revisión, sujetos a posibles modificaciones según el estado clínico del jefe de Estado. Los responsables portugueses, en coordinación con sus homólogos españoles, exploran posibles alternativas para reprogramar la visita oficial cuando el contexto sanitario así lo permita.
Según puntualizó Lusa, los compromisos cancelados incluían, además de la recepción con la Casa Real, una serie de reuniones bilaterales orientadas a consolidar el diálogo entre Portugal y España y reforzar las relaciones diplomáticas existentes. El monitoreo de la situación clínica de Rebelo de Sousa continúa bajo la supervisión de los funcionarios de la Presidencia, quienes aguardan nuevas actualizaciones que permitan programar, con garantías, la vuelta progresiva del mandatario a su agenda pública e internacional.
El medio Lusa recogió declaraciones de Fernando Frutuoso de Melo, quien insistió en que cualquier decisión respecto a la reactivación de los desplazamientos oficiales y encuentros protocolares en el extranjero dependerá exclusivamente de la evolución del presidente y de la opinión del equipo médico tratante. Hasta tanto no se den condiciones óptimas desde el punto de vista de la salud, la planificación de actividades diplomáticas y protocolares permanecerá bajo estricta revisión, con ajustes posibles según el estado clínico observado.
La Presidencia portuguesa, según recabó Lusa, mantiene el compromiso de actualizar regularmente la información sobre la evolución postoperatoria de Rebelo de Sousa y sobre la posible reprogramación de su agenda exterior. Los portavoces insistieron en que toda decisión se tomará atendiendo de manera prioritaria a las recomendaciones médicas y al bienestar del mandatario. Mientras tanto, la atención de las autoridades se centra en la gestión interna de las funciones presidenciales, dejando en suspenso la realización de compromisos fuera del país hasta que las condiciones médicas lo autoricen plenamente.