Pradas dice que no esperó a Mazón para el Es-Alert: "¿Cómo íbamos a estar esperando si no sabía si iba a venir?"

La exresponsable de Emergencias defendió ante la investigación que el envío del aviso masivo se realizó según criterios técnicos y desmintió cualquier dilación, asegurando que la ausencia de respuesta de Mazón complicó la coordinación y la gestión de la crisis

Guardar

El descubrimiento de que el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, se encontraba ausente y almorzando durante la tarde crítica del 29 de octubre de 2024 sorprendió tanto al equipo gestor de emergencias como a los habitantes de la región. Según consignó Europa Press, la exconsellera de Emergencias, Salomé Pradas, solo tomó conocimiento de esta circunstancia varios días después del desastre, el 8 de noviembre, información que, sostuvo, afectó decisivamente la coordinación de la emergencia tras la riada que asoló la provincia de Valencia y provocó 229 víctimas mortales. Pradas subrayó que la ausencia de respuesta directa por parte de Mazón dificultó la gestión en las horas más delicadas e influyó especialmente en el uso del aviso masivo Es-Alert, cuya activación y el proceso previo se encuentran actualmente bajo investigación.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, el sistema Es-Alert se activó el 29 de octubre a las 20:11 tras una deliberación técnica interna orientada a valorar la necesidad de advertir de inmediato a la población. Pradas aseguró ante la comisión investigadora que ni ella ni su equipo esperaron directrices de Mazón para enviar el mensaje a los teléfonos móviles de la ciudadanía. Aclaró que nunca aguardó la autorización del presidente autonómico y desmintió cualquier retraso motivado por una supuesta espera. En palabras de Pradas, reproducidas por Europa Press: “Al señor Mazón no lo esperé para nada, ni esperé instrucción alguna de él. Además, es que era absurdo: si no me cogía las llamadas, ¿cómo íbamos a estar esperando allí a una persona que ni siquiera en esos momentos sabía si iba a venir?”

Durante su testimonio, Pradas relató que tomó conocimiento sobre la funcionalidad disponible del Es-Alert poco antes de las 19:00, cuando el equipo técnico debatía ya la gravedad de la amenaza. La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) había alertado del riesgo de que la presa de Forata alcanzara el nivel 3 de amenaza, lo que podría implicar la inminente rotura y exponer a unos 80.000 habitantes al peligro. A partir de esa advertencia, la discusión interna en el equipo se intensificó, y la urgencia de informar a la población se puso en el centro de la toma de decisiones.

El medio Europa Press detalló que, en las horas previas a la activación, Pradas trató de comunicarse en repetidas ocasiones con Mazón mediante llamadas y mensajes para compartir actualizaciones clave, sin que obtuviera respuesta. La última vez que logró una comunicación escrita con el presidente autonómico fue alrededor de las 14:00, instante en que el jefe de gabinete de la Presidencia le informó que a partir de ese momento les remitiera toda la información a él. Esta falta de comunicación directa, señaló Pradas, fue una de las principales complicaciones enfrentadas por el operativo de emergencias en los momentos más críticos.

Europa Press reportó que Mazón contactó con Pradas solo a las 20:10, escasos minutos antes del envío del Es-Alert, para informar que se dirigía al Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), y volvió a escribirle a las 20:18 para pedir ubicaciones precisas de la sala de operaciones. Pradas reiteró que toda la secuencia de decisiones que llevó a la activación del Es-Alert respondió estrictamente a las recomendaciones técnicas y a los protocolos establecidos, desligando el proceso de cualquier intencionalidad política o instrucción superior por parte del presidente.

En esa línea, la exconsellera especificó, de acuerdo con lo recogido por Europa Press, que el debate sobre el aviso masivo incluyó la postura del subdirector de Emergencias, Jorge Suárez, favorable a la emisión, así como la participación del jefe del Consorcio de Bomberos, José Miguel Basset. Pradas defendió que el tiempo que transcurrió hasta la activación de Es-Alert se debió al análisis técnico y la consulta entre los responsables, rechazando interpretaciones que atribuyen la supuesta demora a la ausencia de respuesta política.

Durante su comparecencia, también manifestó que la coordinación entre instituciones se complicó por la falta de datos suficientemente actualizados por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Según su declaración, las limitaciones en la información recibida por estas entidades dificultaron una evaluación precisa del progreso del desastre, lo que añadió obstáculos al trabajo de los equipos que asumieron las tareas de gestión en el terreno.

Otro de los episodios destacados en su intervención ante la investigación fue la confusión surgida en torno a la supuesta caída de un puente en Picanya. Pradas puntualizó, según Europa Press, que no recibió una alerta directa de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, atribuyendo la desinformación inicial a un error de ubicación por parte de la representante estatal. Este hecho, en opinión de la exconsellera, evidenció los problemas de coordinación y de precisión informativa entre las distintas administraciones involucradas durante la jornada de la riada.

En cuanto a la relación profesional y la comunicación con Mazón, Pradas expuso en el programa ‘Salvados’ de La Sexta, citado igualmente por Europa Press, que durante la emergencia y los días posteriores no se produjeron enfrentamientos directos, en parte por su decisión personal de mantener la calma ante situaciones de excepcionalidad. Según expuso, los desacuerdos más visibles tuvieron lugar después de su destitución, cuando Mazón realizó intervenciones públicas refiriéndose a su papel y la activación del Es-Alert, declaraciones que, según Pradas, contenían inexactitudes, lo que la llevó a pedirle explicaciones de manera directa.

En lo relativo a la preparación y la experiencia técnica de quienes ocupan altos cargos durante crisis, Pradas defendió ante Europa Press que no suele exigirse conocimientos técnicos a los representantes políticos; la fortaleza de la gestión, aseguró, depende de la profesionalidad de los técnicos. Reconoció la labor de los equipos del Botànic, mientras expresó críticas a los protocolos vigentes tras la gestión de Vox en la Conselleria, acusando la persistencia de procedimientos desactualizados basados en faxes y en mensajes SMS, que consideró insuficientes para gestionar emergencias con las necesidades tecnológicas actuales.

Pradas también afirmó ante Europa Press que le resultó doloroso escuchar la versión presentada por Mazón ante la Comisión de Investigación del Congreso, donde el expresidente justificó su falta de respuesta a las llamadas aludiendo a que podía llevar el teléfono en la mochila. Según relató la exconsellera, la principal frustración en su gestión consistió en no lograr trasmitir a Mazón en tiempo real la información fundamental sobre la inminente activación del Es-Alert y la gravedad del escenario, más aún considerando el impacto potencial para la población.

Europa Press recogió un testimonio de otro episodio relevante, una llamada del presidente autonómico al alcalde de Cullera, Jordi Mayor, durante la crisis. Según el relato, el alcalde interpretó un tono de relativa despreocupación en el presidente, mientras Pradas explicó que Mazón le había consultado en otras ocasiones datos concretos sobre la localización del tramo del río Magro, y que ella proporcionó la información requerida para delimitar las zonas de riesgo asociadas.

Al cumplirse un año del desastre, Salomé Pradas compartió con Europa Press su empatía hacia los afectados y destacó que, si bien la presencia de Mazón en el centro de coordinación no era imprescindible para el funcionamiento operativo, tuvo un significado especial para la percepción de la ciudadanía y el sentido de responsabilidad institucional. Reveló que llegó a plantearse pedir a Mazón una explicación pública pormenorizada de su papel aquella tarde, motivada por la consideración y el respeto hacia las víctimas.

En la evaluación de errores, Pradas admitió que su fallo más relevante fue no haber insistido en la presencia de Mazón en el centro de coordinación en las horas clave. Además, consideró que la ausencia del presidente autonómico en los momentos críticos representó el error más grave en la respuesta institucional. Sostuvo que la falta de comunicación directa y la incomunicación entre niveles decisorios aumentó la dificultad para gestionar una de las crisis más graves que ha atravesado la Comunidad Valenciana, según dejó registrado Europa Press.