
El Tesoro Público español reducirá en 2025 sus necesidades de financiación en 5.000 millones de euros, fijando el programa de emisión neta de deuda en 55.000 millones frente a los 60.000 millones inicialmente previstos, como resultado del comportamiento positivo de la economía, de acuerdo con la información suministrada por el organismo dependiente del Ministerio de Economía. En este contexto, la entidad estatal emprende el mes de diciembre con la colocación de letras a corto plazo y emisiones de bonos en diferentes plazos, y ha anunciado la cancelación de la subasta programada para el 11 de diciembre, según detalló el calendario oficial.
El Tesoro regresará la próxima semana a los mercados de deuda, dando inicio a las subastas de diciembre con un total de tres convocatorias fijadas para los días 2, 4 y 9 del mes, según publicó el medio. El 2 de diciembre se ofrecerán letras a seis y doce meses; el 4 de diciembre, bonos y obligaciones del Estado; y el 9 de diciembre, letras a tres y nueve meses. Esto constituye la planificación establecida por el Tesoro para el cierre del año, excluyendo la fecha original del 11 de diciembre de su habitual planificación de ofertas dirigidas a inversores.
En concreto, el martes correspondiente a la primera semana de diciembre se celebrará una subasta centrada en letras a seis y doce meses. El jueves de esa misma semana está programada la emisión de bonos y obligaciones del Estado, lo que marca la apertura formal de las emisiones previstas para el mes. Según consignó el medio, en la última operación similar de letras, la entidad colocó 5.028,4 millones de euros, aumentando la rentabilidad para las letras a seis meses, cuyo interés marginal pasó al 1,962%, una cifra levemente superior al 1,958% registrado en la subasta previa de ese papel. Para las letras a doce meses, el interés marginal actual descendió al 2,003% desde el 2,021% alcanzado anteriormente, aunque dicho rendimiento sigue superando el umbral del 2%.
En cuanto a la subasta del jueves, la colocación prevista incluye bonos del Estado a cinco años, con un cupón del 2,70%; obligaciones indexadas al índice de inflación de la zona euro a diez años, con un cupón del 1,15%; y también títulos con una vida residual de once años y ocho meses y un cupón del 0,85%. El medio detalló los tipos marginales de referencia estimados: 2,491% para los bonos a cinco años, 1,397% para obligaciones indexadas a la inflación de la zona euro a diez años, y 3,455% para las obligaciones con vida residual de once años y ocho meses. Estas condiciones reflejan la actual situación de los mercados y la respuesta del Tesoro ante las expectativas de los inversores sobre la evolución de los tipos de interés oficiales y la inflación en la eurozona.
Sobre el contexto general de la evolución de la deuda pública, el Ministerio de Economía ha destacado que el coste medio de la deuda en circulación mantiene actualmente un nivel del 2,28%. Esta cifra representa un aumento de 64 puntos básicos respecto al mínimo histórico del 1,64% registrado en 2021, equivalentes a solo una cuarta parte de los 250 puntos básicos de incremento que han experimentado los tipos de interés oficiales en ese periodo, según publicó el medio. Además, el coste medio de emisión, que había subido en los últimos años, muestra una tendencia a la baja en los meses recientes y converge hacia el coste medio de la deuda existente. El coste medio de emisión en 2025, hasta agosto, es del 2,75%, más bajo que el 3,16% anotado el año anterior.
Todo ello ha contribuido a que la carga financiera de la deuda estatal con respecto al Producto Interior Bruto (PIB) se mantenga en torno al 2%. Según resaltó el Ministerio de Economía y recogió el medio, esta proporción permanece próxima al mínimo del 1,88% registrado en 2021, y distante del máximo del 2,92% alcanzado en 2014. Este escenario también ha sido favorecido por la reducción progresiva de las necesidades de financiación gracias al crecimiento económico y al ajuste de la emisión neta de deuda.
El Tesoro, en su estrategia de financiación para 2025, mantiene el propósito de diversificar su base inversora, prestando especial atención al desarrollo de las finanzas sostenibles en el país. En este sentido, el organismo ha continuado con la reapertura del bono verde emitido en 2021, con el objetivo de igualar el volumen de esta referencia al de otros títulos de la curva y facilitar el financiamiento para proyectos asociados a la transición ecológica. De cara al próximo año, según la información oficial trasladada por el medio, el calendario contempla la realización de 48 subastas ordinarias de letras, bonos y obligaciones del Estado, además de nuevas emisiones mediante sindicaciones para determinadas referencias de obligaciones estatales, reforzando así la oferta disponible para diversos perfiles de inversores.
El medio también indicó que estas actuaciones del Tesoro responden a la necesidad de adaptarse a las condiciones cambiantes de los mercados y a las políticas monetarias aplicadas en el entorno europeo, donde las expectativas sobre la inflación y los tipos de interés continúan incidiendo en la demanda y la rentabilidad de los títulos públicos españoles.