Al menos nueve muertos durante una incursión del Ejército de Israel en el sur de Siria

Fuertes enfrentamientos con artillería y apoyo aéreo en Beit Jinn dejaron víctimas fatales y heridos civiles y militares, según fuentes locales y agencias internacionales, mientras el gobierno sirio denunció la operación israelí como “acto de agresión”

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El uso de artillería pesada y apoyo aéreo en zonas residenciales de Beit Jinn, cerca de Damasco, dejó daños materiales significativos y un incremento en el número de personas heridas, tanto civiles como militares, durante una operación llevada a cabo por el Ejército de Israel. De acuerdo con la televisión estatal siria y diversas agencias internacionales, la jornada estuvo marcada por enfrentamientos de alta intensidad que resultaron en al menos nueve víctimas mortales y múltiples heridos.

Según informó la televisión oficial de Siria, la intervención militar israelí se registró el viernes y se extendió durante varias horas, lo que generó preocupación entre los habitantes de esta región situada en el sur del país. Autoridades hospitalarias reportaron una considerable afluencia de lesionados y confirmaron que entre ellos se encuentran tanto miembros de las fuerzas de seguridad sirias como residentes locales. El operativo, precisó el medio estatal sirio, comenzó al detectarse la presencia de presuntos integrantes de un grupo considerado terrorista por Israel en las inmediaciones de la frontera de ambos países.

Tal como publicó el medio oficial sirio, el cruce de la frontera por parte de fuerzas israelíes provocó un intercambio de disparos entre ambas partes. El Ejército de Israel comunicó, a través de una declaración citada por la televisión siria, que su intervención respondió a la detección de amenazas en el área fronteriza. “Durante la operación, los terroristas abrieron fuego contra las tropas, que también realizaron disparos”, consignó el comunicado militar israelí recogido por medios sirios.

De acuerdo con reportes de las Fuerzas Armadas de Israel, el choque armado produjo heridas a seis de sus soldados, tres de ellos de gravedad. Los afectados recibieron atención médica después de ser trasladados a dependencias hospitalarias. “Como resultado de estos enfrentamientos, dos agentes y un reservista han resultado gravemente heridos. Los militares han sido trasladados a hospitales para recibir tratamiento médico”, señala el texto difundido por la televisión pública siria.

En el mismo comunicado, reproducido por el medio estatal, el Ejército israelí indicó que los sospechosos identificados durante el operativo quedaron detenidos. Mientras tanto, la infraestructura de Beit Jinn evidenció rastros de destrucción tras la utilización de artillería y la entrada de helicópteros de combate. La televisión oficial siria reseñó que nuevas personas se sumaron a la lista de heridos debido a los daños ocasionados por el despliegue armado en un área densamente poblada.

El incremento de la tensión en la región ya se registraba en los días previos a la operación, según consignó la televisión estatal, que destacó la presencia permanente de efectivos de ambos países y el temor en el entorno civil a potenciales nuevas incursiones. Fuentes consultadas por distintos medios internacionales señalaron que el despliegue israelí forma parte de una estrategia orientada a contrarrestar lo que identifican como amenazas de seguridad de grupos sospechosos de operar en la zona limítrofe.

El gobierno sirio, a través de canales oficiales, catalogó la operación israelí como un acto de agresión y renovó denuncias diplomáticas contra las actividades militares extranjeras desarrolladas dentro de su territorio. Las autoridades sirias sumaron este reclamo a una serie de protestas previas que demandan el cese de intervenciones consideradas violatorias de su soberanía nacional.

Luego del enfrentamiento, la zona de Beit Jinn quedó bajo vigilancia reforzada, según reportó la televisora oficial siria. Fuerzas militares impusieron controles adicionales y patrullajes con el objetivo de supervisar tanto la situación de seguridad como las condiciones humanitarias en la localidad y sus alrededores. Al cierre de la jornada, según distintas agencias internacionales y la televisión estatal, la cifra oficial ascendía a nueve fallecidos, cuyos nombres no se hicieron públicos, y un número indeterminado de heridos.

Los informes recopilados ponen de relieve el impacto directo de la operación militar sobre la vida cotidiana de la comunidad local, así como sobre su infraestructura básica. La cadena estatal siria mantuvo la cobertura del operativo y subrayó el clima de temor permanente entre los residentes ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia.

En relación con la postura oficial de Israel, las autoridades solo reiteraron a través de comunicados institucionales que sus maniobras tienen como objetivo garantizar la protección de la frontera y responder a situaciones que consideran hostiles. Los voceros del gobierno israelí no ofrecieron declaraciones adicionales durante la jornada reportada.

La televisión estatal siria, junto con diferentes medios internacionales, documentó la continuación de los controles militares en Beit Jinn y el monitoreo de las condiciones humanitarias, con especial atención a los efectos que las acciones armadas imponen sobre los habitantes en medio de un escenario regional marcado por la presión y la inestabilidad recurrente.