UNESCO muestra "preocupación" por el patrimonio cultural tras daños sufridos por el Palacio de Golestán de Teherán

Tras el ataque lanzado por fuerzas estadounidenses e israelíes, la organización internacional pide resguardar monumentos históricos, ya que estructuras catalogadas como tesoro mundial han resultado impactadas, dejando huellas de destrucción y urgencia por proteger estos lugares

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Imágenes y videos difundidos por el gobierno iraní han dejado constancia de los daños visibles en las instalaciones del Palacio de Golestán en Teherán, luego de que el edificio histórico sufriera graves afectaciones durante recientes bombardeos. Según reportó la agencia de noticias Europa Press, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) hizo pública su preocupación por la situación del patrimonio cultural en la región tras los ataques del 28 de febrero, protagonizados por fuerzas estadounidenses e israelíes contra Irán.

Europa Press detalló que la UNESCO emitió un comunicado en el que subrayó la importancia de proteger los lugares inscritos en la lista de Patrimonio Mundial, especialmente tras los daños al Palacio de Golestán, resultado de la onda expansiva y restos derivados del bombardeo en la plaza Arag, ubicada en las inmediaciones del conjunto monumental. En el mensaje, el organismo internacional indicó que continúa con la supervisión de la situación en Irán y otros países de Oriente Próximo, con el objetivo de resguardar el patrimonio ante la persistente violencia en la región.

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El comunicado de la UNESCO, según publicó Europa Press, enfatizó la transmisión de las coordenadas precisas de los sitios considerados Patrimonio Mundial y de valor nacional a todas las partes en conflicto, con la intención de prevenir posibles daños adicionales. De acuerdo con la información consignada por Europa Press, la organización recordó además que el derecho internacional protege estos bienes culturales, citando específicamente la Convención de La Haya de 1954 y la Convención de 1972 sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, junto con el mecanismo de protección reforzada.

El gobierno de Irán denunció el lunes las afectaciones materiales sufridas por el Palacio de Golestán. Este inmueble, construido en origen durante la dinastía safávida y reformado en el siglo XIX bajo la dinastía Qayar, es conocido por su relevancia histórica y por haber servido como residencia y sede de gobierno de esta familia real, que estableció Teherán como capital en 1779. Europa Press informó que algunos de los daños incluyen la rotura de vidrieras, puertas y encofrados, lo que llevó al ministro de Cultura, Reza Salehi Amiri, a visitar el lugar para inspeccionar el estado del patrimonio.

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En su descripción del Palacio, Europa Press hace referencia a los datos disponibles en la página web de la UNESCO, donde se destaca que Golestán constituye una obra maestra de la época Qayar al combinar la arquitectura y la artesanía persa previa con influencias occidentales. El edificio, conocido también como Palacio de las Flores, debe su nombre tanto al significado persa de “Golestán” como a la decoración florar del interior y la presencia de jardines y estanques. Las características y ornamentaciones más notables datan del siglo XIX, periodo en que el palacio alcanzó su esplendor.

La ofensiva militar en Irán ya ha causado más de 550 fallecidos, según cifras actualizadas por la Media Luna Roja iraní a las que tuvo acceso Europa Press. Entre las víctimas figura el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, así como varios ministros y altos cargos del ejército. Tras los ataques, fuerzas iraníes han llevado a cabo respuestas mediante el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y posiciones estadounidenses en territorios de Oriente Próximo, prolongando la tensión y el riesgo para el patrimonio cultural de la región.

A lo largo del conflicto, la UNESCO ha reiterado que la violencia armada pone en peligro no solo a la población civil sino también a los bienes culturales, que están amparados por tratados internacionales y reconocidos por la comunidad global como de valor irreemplazable. Según informó Europa Press, la coordinación internacional y el envío de información a las partes involucradas buscan evitar que la destrucción patrimonial derive en pérdidas históricas irreversibles.