
La responsabilidad de las Naciones Unidas y de su secretario general, António Guterres, ante la prevención de violaciones a la paz y a la seguridad internacionales estuvo en el centro de la declaración oficial emitida este sábado desde Teherán. De acuerdo con información difundida por la agencia estatal iraní IRNA y reproducida por medios internacionales, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, solicitó a Naciones Unidas que tome un papel activo frente a lo que calificó como riesgos derivados del despliegue militar estadounidense en el Caribe, en particular en las inmediaciones de Venezuela.
Según informó IRNA, el portavoz diplomático iraní advirtió acerca de las potenciales “peligrosas consecuencias” para la estabilidad en América Latina y el Caribe ante la continuidad de operaciones de fuerzas militares estadounidenses en la región. El Gobierno de Irán señaló especialmente los recientes ataques mortales contra embarcaciones supuestamente empleadas para el tráfico de drogas con origen en Venezuela, episodios que, a juicio de Teherán, exceden la legalidad internacional al constituir amenazas contra un Estado legítimo y soberano.
Las declaraciones de Baqaei, recogidas por IRNA, incluyeron un llamado a respetar la soberanía y la integridad territorial de Venezuela. El representante del Ministerio de Asuntos Exteriores manifestó que el uso de la fuerza o la sola amenaza de emplearla contra el gobierno de Caracas representa una infracción clara de principios fundamentales del derecho internacional, incluidos los establecidos en la Carta de Naciones Unidas.
Baqaei mencionó específicamente el derecho a la autodeterminación de los pueblos y el principio de prohibición del uso de la fuerza establecido en el Artículo 2.4 de la Carta como lineamientos vulnerados en este contexto. Además, el portavoz iraní recordó evaluaciones de organismos internacionales en las que se referencia estos ataques como ejemplos de ejecuciones extrajudiciales y de acciones consideradas arbitrarias. Según consignó el medio iraní, Teherán exigió el fin de “una lucha errónea del uso de la fuerza para violar la soberanía nacional y la integridad territorial” venezolana.
Teherán extendió su crítica al fenómeno que denominó como “multilateralismo agresivo”, pidiendo que la Organización de Naciones Unidas prevenga acciones que fomenten la utilización colectiva de la fuerza y que impida la escalada de tensiones que pueda derivarse de maniobras militarizadas en la región.
Mientras tanto, desde Caracas, la respuesta del gobierno venezolano no se hizo esperar. El ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, utilizó su canal de Telegram para transmitir el “sincero agradecimiento” del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al gobierno y pueblo de Irán ante la advertencia pública relativa al aumento del despliegue militar estadounidense cerca de las costas caribeñas. El mensaje, citado por IRNA, ratificó la gratitud venezolana por “la solidaridad constante” y por el apoyo explícito de Irán al respeto de la soberanía local.
Gil subrayó además que este respaldo internacional refuerza la determinación de Venezuela de ejercer sus derechos de autodefensa, así como de sostener su búsqueda de la paz a nivel regional. El funcionario hizo hincapié en la importancia del llamado iraní a la comunidad internacional para garantizar el respeto de la legalidad y de la verdad en el desarrollo de la actual coyuntura diplomático-militar, según reportó la agencia oficial de noticias iraní.
Las declaraciones de ambos gobiernos adquieren especial relevancia en el marco del aumento de tensiones diplomáticas y militares en la zona del Caribe, un ámbito en el que Washington ha sostenido durante años operativos antidrogas y patrullas navales, con el argumento de contener el flujo ilícito de estupefacientes pero bajo críticas reiteradas de países como Venezuela, que han cuestionado la legitimidad de esas intervenciones.
Según detalló IRNA, el gobierno iraní argumentó que la proyección militar estadounidense compromete la estabilidad de toda la región latinoamericana y caribeña al incentivar una lógica de confrontación y al debilitar la arquitectura de seguridad colectiva. Este enfoque, manifestó Baqaei en su comparecencia, puede presionar a otros actores regionales y alentar dinámicas de inseguridad por la vía del uso de la fuerza, en lugar de recurrir a mecanismos diplomáticos y de cooperación internacional.
En el contexto de estos acontecimientos, las reacciones registradas tanto en Caracas como en Teherán reflejan el alineamiento de ambas capitales frente a lo que consideran una escalada de Washington con eventuales repercusiones para la paz hemisférica, de acuerdo con la información difundida por IRNA y diversos canales oficiales comunicados en las últimas horas.