Trump acuerda verse con Xi en Corea del Sur en octubre y visitar China a principio de 2026

Líderes de Estados Unidos y China anuncian nuevas cumbres para los próximos meses, lo que marca un posible giro en el diálogo bilateral y podría desbloquear negociaciones sobre comercio, tecnología y seguridad en la región Asia-Pacífico

Guardar

El mandatario estadounidense confirmó su intención de realizar una visita oficial a China a comienzos de 2026, propuesta que podría facilitar un acercamiento entre las administraciones de ambos países en áreas sensibles como el comercio y la tecnología. Según informó la agencia responsable, durante conversaciones sostenidas recientemente, también se pactó una reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, prevista para octubre en Corea del Sur. Estas decisiones indican un cambio en el tono del diálogo bilateral, uno de los más relevantes a nivel internacional en cuanto a impacto económico y estratégico.

De acuerdo con la información difundida, la cumbre planificada en modalidad presencial contará con la participación directa de los líderes de Estados Unidos y China, quienes no se han visto cara a cara de manera oficial en los últimos meses. El medio consignó que ambos gobiernos han manifestado interés en utilizar este tipo de encuentros para abordar tensiones relacionadas con aranceles, transferencias tecnológicas y competencia geopolítica en la región Asia-Pacífico. Las delegaciones han esbozado una agenda preliminar que incluye revisiones de acuerdos comerciales previos y el futuro de la cooperación en materia de seguridad.

Los asesores de seguridad nacional de ambos países, según publicó el medio, han celebrado en fechas recientes varias rondas de negociaciones con el fin de rebajar la retórica confrontacional. Informaron que el contexto internacional, marcado por disputas sobre tecnología avanzada y alianzas militares, motivó la búsqueda de espacios de diálogo efectivos. Autoridades de la región Asia-Pacífico están pendientes de los pasos entre Washington y Pekín, resaltando el potencial efecto de sus acuerdos sobre cadenas de suministro y estabilidad política.

El anuncio de una eventual visita de Trump a China en el primer trimestre de 2026 fue recibido, detalló la fuente, como un gesto de apertura hacia la normalización de los vínculos diplomáticos. Durante los mandatos más recientes la relación ha estado marcada por episodios de conflicto relacionado con políticas aduaneras y el acceso a sistemas de comunicación de próxima generación. Se espera que la próxima cumbre en Corea del Sur pueda servir como escenario para desbloquear iniciativas postergadas en los ámbitos económico y tecnológico.

Ambas capitales confirmaron que la agenda incluirá la revisión detallada de los principales desafíos bilaterales y regionales. Entre los temas identificados como prioritarios aparecen las restricciones comerciales, la cooperación en inteligencia artificial y la seguridad marítima en áreas consideradas de interés estratégico. Las autoridades de Washington y Pekín expresaron, según señaló el medio, que una reanudación del contacto personal al más alto nivel representa una oportunidad para moderar posturas y reducir la incertidumbre política.

El medio también reportó que el desarrollo de estas cumbres ocurre en un contexto de creciente competencia entre las dos principales economías globales, así como de presiones externas generadas por la situación en la península coreana y los movimientos diplomáticos en los foros multilaterales de Asia-Pacífico. Los analistas consultados por la agencia consideran que estos encuentros podrían influir en la evolución de las relaciones comerciales y en la formulación de acuerdos sobre control de exportaciones y protección de tecnología crítica.

Finalmente, de acuerdo con las fuentes contactadas por el medio, la posibilidad de que los líderes de Estados Unidos y China mantengan reuniones periódicas podría sentar las bases para negociaciones más amplias sobre otros asuntos, incluyendo el manejo de crisis regionales, la cooperación en cambio climático y el desarrollo de nuevas reglas para el comercio digital. Las autoridades de ambos países mantienen expectativas sobre los avances que podrían alcanzarse en el corto y mediano plazo, tras un periodo de distanciamiento diplomático y escalada de rivalidades.