Zagreb, 18 ago (EFE).- La presidenta del Parlamento serbio, Ana Brnabic, pidió este lunes a la Unión Europea, el Reino Unido y Estados Unidos una "reacción decidida" ante lo que calificó de "violencia brutal" de los manifestantes que desde hace meses acusan al Gobierno de autoritario y corrupto.
Brnabic hizo esa petición en un encuentro con diplomáticos de Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, ante quienes dijo que los manifestantes atacan diariamente a la policía y a edificios de tribunales, la fiscalía y del partido SNS del presidente, el nacionalista Aleksandar Vučić.
La presidenta del Parlamento, miembro del SNS, afirmó en esa reunión que ese comportamiento es un ataque contra el orden constitucional, la libertad de los medios y la seguridad de los ciudadanos, por lo que pidió una "reacción decidida e inequívoca" por parte de la comunidad internacional, según un comunicado oficial.
La ola de multitudinarias protestas comenzó tras el derrumbe el pasado 1 de noviembre de una marquesina en la estación de trenes de Novi Sad, que acababa de ser remodelada, en el que murieron 16 personas.
La inicial exigencia de responsabilidades y de transparencia sobre la adjudicación y ejecución de la obra, realizada por empresas chinas, se transformó en una denuncia de autoritarismo del Gobierno, la exigencia de mejoras en el Estado de derecho y de la celebración de elecciones anticipadas.
Brnabic declaró hoy a la emisora Pink que la caída de esa marquesina no fue un accidente sino un acto de "subversión" intencionado y planificado desde el extranjero para iniciar una revolución contra el Gobierno.
Esa acusación ha sido difundida desde hace tiempo por medios cercanos al Gobierno, pero es la primera que un alto cargo le da credibilidad.
Varias organizaciones estudiantiles y representantes de la oposición pidieron hoy que Brnabic ofrezca pruebas se esa acusación ante la Fiscalía o que, de lo contrario, sea imputada por divulgación de noticias falsas y por sembrar pánico.
Las manifestaciones, mayoritariamente pacíficas hasta ahora, se han tornado violentas en los últimos días tras resultar heridos el pasado miércoles más de 80 manifestantes en lo que éstos describieron como ataques brutales de “matones” del SNS y de la Policía.
Vučić anunció ayer "medidas decididas" en los próximos días contra "los bandidos que siembran la violencia por las calles" y para mañana ha convocado una reunión del Consejo de seguridad nacional, sin explicar el motivo.EFE