
Cerca de ocho de cada diez jóvenes afganas carece de acceso a educación, empleo y formación en un país en el que las mujeres se están quedando significativamente rezagadas con respeto a los estándares internacionales, según ha alertado este martes ONU Mujeres, que ha publicado un informe sobre el retroceso en igualdad de género desde la llegada al poder los talibán en 2021.
El Índice de Género de Afganistán revela que se trata del segundo país del mundo con mayor brecha de género, con una disparidad del 76 por ciento entre las mujeres y los hombres en los ámbitos de la salud, la educación, la inclusión financiera y la toma de decisiones.
Estas cifras muestran que la mayoría de mujeres solo consigue alcanzar el 17 por ciento de su potencial para tomar decisiones y acceder a oportunidades, mientras que este porcentaje llega al 60,7 por ciento de media a escala mundial, tal y como reflejan los datos recabados por la organización.
"El mayor recurso de Afganistán son sus mujeres y niñas", ha declarado Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres. "Su potencial sigue sin aprovecharse, pero perseveran. Las mujeres afganas se apoyan mutuamente, dirigen empresas, prestan ayuda humanitaria y denuncian las injusticias. Su valentía y su liderazgo está transformando sus comunidades, incluso a pesar de las enormes restricciones a las que se enfrentan", ha aseverado.
Según el informe, el 78 por ciento de las mujeres jóvenes afganas no participan en la educación, el empleo ni la capacitación, un porcentaje cuatro veces superior al de los hombres afganos. La tasa de finalización de estudios secundarios de las niñas pronto se desplomará a cero, tras la medida que prohíbe a niñas y mujeres recibir enseñanza secundaria y superior.
BRECHA DE GÉNERO
Afganistán sigue presentando una de las mayores brechas de género del mundo en el mercado laboral, con solo un 24 por ciento de mujeres con un trabajo remunerado, frente al 89 por ciento de los hombres.
"Las mujeres tienen más probabilidades de dedicarse a las tareas del hogar y de trabajar en empleos peor remunerados e inseguros. Las mujeres también asumen una mayor parte del trabajo doméstico no remunerado: el 74 por ciento de ellas dedicó un tiempo considerable a estas tareas, frente a solo el 3 por ciento de los hombres", recoge el texto.
La brecha financiera es igualmente marcada: según el nuevo índice, los hombres tienen una probabilidad casi tres veces mayor que las mujeres de poseer una cuenta bancaria o de utilizar aplicaciones para la transferencia de dinero.
"Aunque continúan existiendo restricciones generales que obstaculizan el acceso de las mujeres al empleo, hay algunas excepciones. El informe pone de manifiesto que las afganas siguen incorporándose a la población activa en cifras récord dada la prolongada crisis económica y humanitaria", apunta el documento.
En este sentido, alerta de que ninguna mujer ocupa cargos en el Gabinete ni en las oficinas de las autoridades a nivel local, un retroceso que "repercute en la capacidad de las mujeres para influir en las políticas y leyes que afectan a sus vidas".
No obstante, desde ONU Mujeres destacan que a pesar de estar prácticamente excluidas de la vida pública y política, las mujeres afganas siguen luchando por una "gobernanza integradora" y han logrado encontrar formas de elevar sus preocupaciones a las autoridades.
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