Naciones Unidas, 2 jun (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, consideró este lunes que es "inaceptable que los palestinos se jueguen la vida por la comida" en referencia a la matanza de ayer de 31 gazatíes por disparos en las cercanías de un punto de distribución de comida en Rafah.
Guterres, que se dijo "horrorizado" por esos hechos, exigió "una investigación inmediata e independiente", que debe terminar en que "los perpetradores rindan cuentas".
Aunque no apuntó directamente a Israel como el origen del ataque, el secretario general sí recordó que ese Estado "tiene obligaciones claras bajo la ley internacional para permitir y facilitar la ayuda humanitaria", y en ese sentido, "restaurar de inmediato la entrada sin trabas de asistencia a gran escala para responder a las enormes necesidades en Gaza".
PUBLICIDAD
La ONU "debe tener permitido trabajar en seguridad bajo condiciones que respeten los principios humanitarios", concluyó el político portugués.
La distribución de comida y asistencia se ha convertido en el último punto de fricción entre Israel y las agencias de la ONU, que exigen encaminar la asistencia según lo principios de imparcialidad y neutralidad y con control total del proceso.
PUBLICIDAD
Israel, por su parte, pone constantes trabas y exigencias burocráticas a la ONU que ralentizan las entregas, a veces durante días.
En paralelo, Israel ha promovido a una Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), de carácter privado y creada en Estados Unidos, que durante la pasada semana organizó en la Franja varios puntos de distribución de ayuda que han acabado en numerosas ocasiones en escenas de caos, pánico y violencia, como la de ayer en Rafah. EFE
PUBLICIDAD
(foto)
Últimas Noticias
Canciller argentino destaca avances del Mercosur hacia acuerdos con Japón y Vietnam
Mueren una madre y su bebé en un nuevo bombardeo israelí contra tiendas del sur de Gaza
Ancelotti: "El equipo no perdió la paciencia"
Juan Orlando Hernández regresará en julio a Honduras tras suspenderse la orden de captura
Rubio recibe en Washington al 'número dos' de las fuerzas del este de Libia
