
Médicos Sin Fronteras (MSF) ha decidido reducir sus actividades médicas asistenciales en los alrededores de Yei, en la zona más meridional de Sudán del Sur, "hasta nuevo aviso" tras el bombardeo que destruyó uno de sus hospitales.
La medida de la organización humanitaria llega después del ataque sobre un hospital de la organización humanitaria que dejó el sábado siete muertos y una veintena de heridos, además de la destrucción de su farmacia y la pérdida de sus suministros médicos.
La ONG ha señalado que "estas actividades son un salvavidas fundamental para la población de zonas remotas con escaso o nulo acceso a la atención sanitaria". "Estamos profundamente preocupados por el impacto que esta reducción tendrá en las comunidades vulnerables", reza un comunicado publicado en su perfil de la red social Facebook.
MSF ha instado a todas las partes en conflicto a "asegurar la protección de los civiles" y "garantizar el acceso sin restricciones a asistencia médica y humanitaria para toda la población".
El bombardeo ocurrió un día después de el Ejército anunciara una operación en la zona al encontrar indicios de la presencia de combatientes del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán-En Oposición (SPLA-IO), el brazo armado del movimiento político que lidera el vicepresidente Riek Machar, ahora mismo detenido por, según el Gobierno, instigar a la lucha armada, así como de las milicias del Ejército Blanco, supuestamente afines al vicepresidente.
Últimas Noticias
Corea del Norte realiza una nueva prueba de propulsión de misiles
Detenido un hombre de 30 años por un atropello múltiple que deja varios heridos en Derby
Varias personas han sufrido lesiones, algunas graves, tras ser arrolladas por un automóvil en pleno centro de una ciudad inglesa, mientras las autoridades piden la colaboración ciudadana y mantienen cortada la circulación en la zona afectada

Los hutíes aseguran haber lanzado un segundo ataque contra el sur de Israel
El portavoz militar hutí, Yahya Sari, afirmó que han realizado una nueva ofensiva con misiles de crucero y drones contra objetivos considerados estratégicos en la zona sur de la Palestina ocupada, advirtiendo que sus operaciones continuarán si no cesan los ataques
