Auditores ven difícil que la UE logre 20 % del mercado de chips pese a ley para el sector

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Bruselas, 28 abr (EFE).- El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea considera "muy poco probable" que el bloque alcance su objetivo de aumentar la producción de chips hasta representar en 2030 un 20 % del mercado mundial pese a la ley adoptada para impulsar este sector, dada su financiación "seguramente insuficiente" y el peso de factores como la competencia exterior.

En un informe especial publicado este lunes, los auditores europeos analizan el impacto de la Ley de Chips europea aprobada en 2022, que preveía potenciar el peso de la UE en esta industria para reducir su excesiva dependencia de terceros a través de medidas para incrementar la fabricación en territorio comunitario, favorecer la innovación y desarrollar mecanismos de emergencia para evitar crisis.

"No llegaremos al objetivo del 20 %, de hecho no estamos ni siquiera cerca. Cuando se fijó, el objetivo era demasiado ambicioso teniendo en cuenta los limitados recursos de la Comisión Europea en términos de financiación y mandato", dijo en rueda de prensa Annemie Turtelboom, responsable del informe.

A nivel financiero, el plan preveía movilizar 43.000 millones de euros en financiación pública, europea y estatal, que sería complementada con una inversión privada a la misma altura.

Los auditores destacan que la mayoría de estos fondos se componen de recursos de la industria o de los presupuestos estatales, mientras que la Comisión solo es responsable de aproximadamente un 5 % (4.500 millones de euros) de los 86.000 millones de financiación estimada y carece de mandato para coordinar las inversiones nacionales.

Además solo dispone de información parcial sobre la financiación de la industria y las ayudas estatales, lo que reduce su capacidad de supervisar los avances e identificar lagunas, indica el informe, que precisa que los proyectos que recibieron financiación directa de la Comisión sí estaban en general alineados con los objetivos de la ley.

Por otro lado, el Tribunal señala que, si bien se ha avanzado en la aplicación de esta estrategia, la adopción de inversiones en instalaciones de producción pioneras "es lenta" y la financiación de la Ley de Chips "puede no ser suficiente" para estimular la inversión que la industria necesita.

"Dado el nivel actual de las inversiones en capacidad de fabricación, es muy poco probable que la estrategia sea suficiente para alcanzar en 2030 el ambicioso objetivo de una cuota del 20 %", afirma en el informe, que recuerda que la propia Comisión Europea prevé que esa cota solo pase del 9,8 % en 2022 a un 11,7 % en 2030.

La industria, añaden, se caracteriza además por un número relativamente pequeño de grandes empresas que realizan proyectos de alto valor, por lo que la cancelación o retraso de un proyecto individual puede tener un impacto global significativo.

Más allá de las posibles "insuficiencias" de la ley, el carácter mundial de la industria de chips hace que la UE afronte una intensa competencia internacional, con países como China o Taiwán que tienen sus propias estrategias para atraer inversiones y aumentar su cuota de mercado.

A ello se suman factores que sí dependen de la UE y sus Estados, como los controles a las exportaciones, la dificultad de acceso a las materias primas, el alto coste de la energía en Europa o los requisitos medioambientales, señalan.

Por ello, los auditores recomiendan al Ejecutivo comunitario que lleve a cabo "urgentemente" una revisión de la situación real de la ley para evaluar si los objetivos son realistas, adoptar medidas correctoras a corto plazo si son necesarias para alcanzar esas metas y hacer un seguimiento sistemático para detectar obstáculos lo antes posible. EFE