Santiago de Chile, 23 abr (EFE).- La Cámara de Diputados de Chile aprobó este miércoles el polémico proyecto de ley que incorpora la figura del Presidente de la República en el listado de autoridades sujetas a control de consumo de drogas, presentado por varias diputadas de la oposición.
La norma, sin embargo, deberá todavía pasar un nuevo trámite antes de seguir avanzando hacia la aprobación definitiva, ya que, al ser considerada "objeto de indicación", volvió a la comisión de Gobierno de Interior de la Cámara.
La iniciativa legislativa, que fue impulsada por las diputadas Paula Labra (Renovación Nacional), Yovana Ahumada (Partido Social Cristiano ) y Pamela Jiles (Independiente), recibió 99 votos a favor, solo dos en contra y 12 abstenciones, la gran mayoría de miembros de la actual coalición de Gobierno.
La propuesta establece que parlamentarios, ministros, subsecretarios, gobernadores regionales y alcaldes deberán someterse, al menos una vez al año durante el ejercicio de sus cargos, a un examen médico de su cabello realizado por un laboratorio autorizado por el Ministerio de Salud, conforme a estándares internacionales, para detectar el posible consumo de droga.
La Cámara de Diputados ya había aprobado, en 2024, una indicación en la partida de Presidencia que obligaba al Presidente de la República y a los miembros de su gabinete a someterse a exámenes obligatorios de detección de drogas.
Entonces, el actual ministro de Hacienda, Mario Marcel, presentó una reserva de constitucionalidad. EFE
Últimas Noticias
El Ejército israelí asegura haber matado a diez integrantes de Hezbolá en el sur de Líbano
Soldados israelíes eliminaron a miembros del ala chií en una operación reciente, localizando además depósitos de armas y un sitio utilizado como base de reunión, mientras continúa la ofensiva en respuesta al intercambio de ataques entre ambos bandos en la frontera

Irán asegura que el paso por Ormuz permanecerá abierto "a todo tipo de navegación", excepto para sus "enemigos"
El gobierno persa comunicó a la OMI que las embarcaciones podrán atravesar el estrecho, pero restringe la entrada a naves ligadas a países considerados adversarios y exige coordinación previa, en plena tensión por recientes choques militares regionales
