Ginebra, 3 abr (EFE).- El enviado especial de la ONU para Siria, Geir Pedersen, condenó este jueves "las repetidas e intensificadas escaladas militares" de Israel en Siria, después de los últimos ataques aéreos israelíes contra el país árabe, que provocaron la muerte de al menos nueve personas.
"Tales acciones socavan los esfuerzos para construir una nueva Siria en paz consigo misma y con la región, y desestabilizan Siria en un momento delicado", consideró Pedersen en un comunicado.
Además, el enviado de la ONU hizo un llamamiento a Israel para que cese los ataques, "que podrían constituir graves violaciones del derecho internacional", y para que respete la soberanía de Siria y los acuerdos existentes y "cese las acciones unilaterales sobre el terreno".
"El Enviado Especial insta a todas las partes a dar prioridad a las soluciones diplomáticas y al diálogo para abordar los problemas de seguridad y evitar una nueva escalada", subrayó Pedersen.
El Ejército de Israel confirmó en un comunicado que sus tropas, situadas en los ocupados Altos del Golán sirios, operaron durante la noche en Deraa, en el sur de Siria, y que atacaron "desde tierra y aire" a hombres armados que supuestamente les habían disparado previamente.
Esto coincidió con una oleada de bombardeos de cazas israelíes contra cinco áreas diferentes del país, entre ellas Damasco, así como el aeropuerto militar de Hama, en el noroeste del país, que quedó "prácticamente destruido", según apuntó el Ministerio de Exteriores sirio en un comunicado.
El Ejército israelí se desplegó en la zona desmilitarizada de su frontera con Siria tras el derrocamiento del depuesto régimen de Bachar al Asad el pasado diciembre y desde entonces ha avanzado hasta áreas del territorio sirio más al norte. EFE
Últimas Noticias
El desempleo en Japón cae ligeramente al 2,6 % en febrero, primera bajada en siete meses
Una dron impacta en instalaciones de apoyo logístico cerca del aeropuerto iraquí de Bagdad
Fuentes de seguridad han informado sobre el choque de un artefacto aéreo no identificado en una base estadounidense próxima a Bagdad, mientras autoridades locales reportan el hallazgo de explosivos listos para nuevos ataques en medio de tensiones regionales
