La RCA celebra 64 años de independencia marcados por el debilitamiento de su Ejército

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Jean-Fernand Koena

Bangui, 13 ago (EFE).- La República Centroafricana (RCA) ha cumplido este martes 64 años de independencia con un desfile militar en la capital, Bangui, con el que el Gobierno ha querido reivindicar un Ejército que crece en número, pero que enfrenta grandes debilidades, como su dependencia de Rusia y Ruanda y la violencia sistémica en el país.

"Queremos renovar la movilización de los ciudadanos en defensa de la soberanía nacional e inculcar los valores de sacrificio y patriotismo a nuestros jóvenes, portadores de nuestras esperanzas", ha declarado el presidente centroafricano, Faustin-Archange Touadéra, en su tradicional discurso a la nación desde la base militar de Camp Kassaï, en Bangui.

Touadéra ha instado al Gobierno a "redoblar sus esfuerzos para movilizar los recursos y el apoyo necesarios para reforzar la capacidad operativa" de las fuerzas de defensa y seguridad centroafricanas.

Sin embargo, muchos centroafricanos no comparten esta visión optimista de sus Fuerzas Armadas.

"Todos y cada uno de nosotros tenemos familiares que son militares. Reconozcámoslo: mucha gente se alistó en el Ejército porque no tenía trabajo", dice a EFE Kessy Ekomo, de la organización URU, que presta apoyo a la juventud centroafricana.

"Hoy en día, el Ejército está ganando ciertamente en cantidad, pero no en calidad. Sabemos que falta formación", añade Ekomo.

La RCA sufre una violencia sistémica desde finales de 2012, cuando una coalición de grupos rebeldes de mayoría musulmana -los Séléka- tomó Bangui y derrocó al presidente, François Bozizé, tras diez años de gobierno (2003-2013), con lo que comenzó una guerra civil.

Como resistencia a los ataques de los Séléka se formaron las milicias cristianas anti-Balaka ("antibalas de AK47", en lengua local) que, como el primer grupo, terminaron divididos en varias facciones armadas.

Todavía dos tercios del país -rico en diamantes, uranio y oro- están controlados por milicias y, según la ONU, cerca de 500.000 personas están desplazadas internamente.

Pero, desde 2018, un nuevo actor entró en juego cuando centenares de mercenarios rusos empezaron a llegar al país, después de que Bangui y Moscú firmaran un acuerdo bilateral de cooperación militar, según las investigaciones de expertos de la ONU.

Organizaciones como Human Rigths Watch (HRW) y organismos internacionales han acusado a esos mercenarios, incluyendo miembros del Grupo Wagner (rebautizado ahora como Cuerpo Africano de Rusia), de cometer abusos y asesinatos contra la población centroafricana.

Por otro lado, Ruanda anunció en 2020 el despliegue de efectivos de sus Fuerzas Armadas en territorio centroafricano, también en el marco de un acuerdo de cooperación bilateral.

Kigali hizo esta revelación tras la creación de una nueva alianza de grupos rebeldes por parte de un Bozizé, huido de la justicia centroafricana: la Coalición de Patriotas por el Cambio (CPC).

La CPC logró llegar a las puertas de Bangui poco después de las elecciones de 2020, en las que Touadéra logró un segundo mandato tras alcanzar el poder en 2016. Pero el Ejército detuvo a los milicianos con la ayuda de la misión de paz de la ONU en el país (Minusca).

"Hoy, nuestro país sigue dependiendo de los mercenarios rusos de Wagner y de las Fuerzas Especiales ruandesas, a pesar de la presencia de la Minusca", lamenta en conversación con EFE la escritora y exdiputada Clotaire Saulet Souroungba.

En su opinión, el Ejército de la RCA se enfrenta a muchos retos porque "siempre ha fracasado a la hora de capitalizar sus logros" y porque no hay "voluntad política" de aplicar las "respuestas" a sus problemas.

"Debemos alentar y saludar la voluntad de las autoridades que, gracias a la aplicación del Plan de Defensa Nacional, han aumentado significativamente el tamaño del Ejército, pasando de 6.000 efectivos en 2016 a 20.000 en la actualidad", aplaude, por su lado, el estudiante de Relaciones Internacionales Alfred Yangbanga.

Sin embargo, se pregunta: "¿Qué podemos ver en términos de logística?".

"Los mercenarios de Wagner están bien equipados, las Fuerzas Especiales ruandesas están bien estructuradas. Pero las Fuerzas Armadas centroafricanas no disponen de estos medios y operan en motocicletas. No pueden derrotar al enemigo sin el apoyo de sus aliados. Un Ejército de este tipo no puede ir muy lejos", razona el joven. EFE

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