
El Gobierno de Turquía ha pedido este domingo a sus ciudadanos que eviten viajar a Líbano ante las tensiones surgidas a raíz de la muerte del jefe militar del partido-milicia chií libanés Hezbolá, Fuad Sukr, en un bombardeo israelí en Beirut, y del líder político del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), Ismail Haniye, tras un ataque ocurrido en Teherán y atribuido a Israel. "Debido a los recientes acontecimientos en nuestra región, existe la posibilidad de que la situación de seguridad en Líbano se deteriore rápidamente", reza la advertencia de viaje publicada por el Ministerio de Exteriores en su página web en el que indica que los ciudadanos turcos deben "evitar viajar" a Líbano "a menos que sea imprescindible". Asimismo, ha indicado que deben ser "cautelosos y que no vayan" a determinadas provincias del sur de Líbano, como Nabatiye, Beca o Baalbek-Hermel "a menos que sea necesario". "Aquellos que no necesitan permanecer en Líbano se les recomienda que lo abandonen, si es posible, mientras continúan los vuelos comerciales", ha agregado. En las últimas horas, Gobiernos de varios países como EEUU, Francia, España, Argentina o Arabia Saudí, que han emitido recomendaciones, cuando no órdenes, para que sus ciudadanos abandonen el país. Oriente Próximo es escenario de una escalada de violencia desde comienzos de octubre tras el ataque de Hamás, que se saldó con 1.200 muertos y 240 rehenes, y la posterior respuesta israelí, que deja ya casi 39.600 palestinos muertos y otros 90.000 heridos. Esto provocó la reacción de Hezbolá, que ha lanzado ataques contra la frontera norte de Israel.
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