
El vínculo entre la Basílica de Santa María la Mayor y la monarquía española se remonta a la época de Carlos I, con antecedentes incluso en los Reyes Católicos, quienes realizaron aportes económicos para embellecer este templo. Este lazo histórico se renovó en la actualidad con la toma de posesión del rey Felipe VI como protocanónigo honorario de la basílica. Según informó la Casa Real, la ceremonia se celebró el viernes en Roma y contó con la presencia de la reina Letizia acompañando al monarca.
Tal como publicó la Casa Real, Felipe VI dirigió unas palabras en las que llamó a asumir responsabilidades individuales para convertirse en “faro de concordia, generosidad y entrega a la causa del bien común”, invitando a mantener la esperanza y contrarrestar el egoísmo y la indiferencia. Su intervención formó parte central del acto litúrgico, que sirvió como marco simbólico para reafirmar los lazos entre la Corona española y la institución religiosa.
PUBLICIDAD
Después de un encuentro con el Papa León XIV en el Vaticano, los Reyes llegaron a la basílica, donde los aguardaban el canónigo español José Jaime Brosel, perteneciente al Cabildo Liberiano, y más adelante el cardenal Rolandas Makrickas, arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, quienes les dieron la bienvenida en el pórtico del edificio, detalló la Casa Real. A continuación, los reyes accedieron al templo y ocuparon un lugar de honor al inicio de la ceremonia, que incluyó un saludo litúrgico, una oración y la lectura de un pasaje de la Biblia.
Luego de unas palabras pronunciadas por el arcipreste, Felipe VI fue invitado a intervenir con un discurso en el que mencionó al Papa Francisco. El ceremonial continuó con la lectura de un extracto de la Bula Hispaniarum Fidelitas, documento que reforzó el vínculo entre la basílica y la monarquía española, y con la invitación al Rey para ocupar su asiento entre los canónigos del Capítulo Liberiano. El acto concluyó con el rezo del Padre Nuestro y la bendición.
PUBLICIDAD
Tras finalizar la ceremonia, los Reyes, acompañados por el cardenal arcipreste, se desplazaron a la Capilla Paulina para visitar la imagen de la Virgen de la Salud, considerada patrona de Roma, y posteriormente la tumba del Papa Francisco, según consignó la Casa Real. Estos gestos supusieron la continuación de una serie de tradiciones que unen a la monarquía española con la basílica, la cual está consagrada a la Virgen María y considerada la primera iglesia de Occidente dedicada a ella.
La relación institucional y simbólica entre la Corona y la Basílica de Santa María la Mayor resultó fortalecida durante los siglos XVI y XVII, cuando la monarquía hispánica ejercía un papel predominante como defensora del catolicismo internacional y la Ciudad Eterna era el centro del poder espiritual cristiano. La Casa Real explicó que estos vínculos estrecharon la alianza entre el Papado y la Corona en contextos de división interna en la Iglesia.
PUBLICIDAD
En octubre de 1647, el Papa Inocencio X accedió a la petición del rey Felipe IV y creó la Obra Pía de Santa María la Mayor mediante la Constitución apostólica Sacri Apostolatus. Este acuerdo establecía la celebración de actos litúrgicos en honor de la Corona a cambio de una renta anual, incrementando así la presencia española en el emblemático templo romano. A partir de entonces, cada monarca español se convirtió en benefactor de la basílica y apoyó intervenciones de restauración y mejoras, lo que permitió consolidar este patrimonio común.
Entre los elementos históricos presentes en la basílica figura una estatua del rey Felipe IV obra de Gian Lorenzo Bernini, ubicada en el atrio. Los vínculos contemporáneos quedaron evidenciados durante la visita de los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía en 2018, ocasión en la que participaron en la inauguración de la restauración y mejora de la iluminación de la basílica después de la firma de un acuerdo entre la Fundación Endesa y el Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano, reportó la Casa Real.
PUBLICIDAD
El título de protocanónigo honorario de la basílica se confirmó en 1953 con la promulgación de la Bula Hispaniarum Fidelitas por el Papa Pío XII, tras la firma del Concordato entre España y la Santa Sede. Según informó la Casa Real, este acuerdo estableció que todos los monarcas españoles serían reconocidos como ‘Protocanónigos Honorarios’ del Cabildo Liberiano de la Basílica de Santa María la Mayor. El rey Juan Carlos aceptó formalmente este título durante una visita a Roma en 1977, poco después de proclamarse jefe de Estado.
La ceremonia de este viernes en Roma constituye el último episodio de una tradición secular que enlaza el poder temporal de la monarquía española con la dimensión espiritual de la basílica, integrando actos simbólicos, litúrgicos e históricos en la relación bilateral entre España y la Santa Sede, puntualizó la Casa Real.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Los abogados de Ávila y Abukeshek recurren la prórroga de su detención en Israel
Las autoridades tunecinas suspenden las actividades de la ONG Abogados sin Fronteras
Crónica del Hapoel Tel Aviv - Real Madrid: 76-69

Presentan en Argentina amparo con 850.000 firmas contra la reforma de la ley de glaciares
El petróleo cae por debajo de los 110 dólares a pesar del repunte de las tensiones en Oriente Próximo
