Shandy Cabral: "Me voy muy orgullosa de haber sido una 'Guerrera'"

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Luis Miguel Pascual

París, 3 ago (EFE).- "No hay vuelta atrás", dice a EFE Shandy Cabral, el pilar de la selección española de balonmano femenino que confirma que abandona el balonmano tras la eliminación de las 'Guerreras' en el torneo olímpico de París, estación de llegada de una carrera por la que se siente "muy orgullosa".

La jugadora de 38 años, nacida en Lisboa y nacionalizada española, agradece todo lo que le ha dado el balonmano, pero ahora quiere mirar al futuro lejos de ese deporte y seguirá preparando las oposiciones para convertirse en policía nacional.

"Me quedo con todo lo que he aportado a esta selección, a los clubes por los que he pasado y por lo que estoy muy orgullosa", asegura Cabral, que atiende a EFE en la zona mixta del Arena Sur de París donde su carrera tuvo un broche negativo.

Fue en Francia, el país por el que su trayectoria discurrió en cuatro etapas diferentes, la última en Brest, donde recaló al principio de la presente temporada para preparar el final de su carrera.

Aunque los dirigentes del club francés le propusieron continuar, la hispano-lusa se mantuvo firme en su idea de acabar tras unos Juegos que no han sido felices.

"Me deja mal sabor de boca acabar así", reconoce la jugadora, que no pierde la sonrisa, una de sus señas de identidad, pero cuya mirada refleja la emoción del momento, del telón que cae, pero también el dolor por los malos Juegos de las 'Guerreras', eliminadas en la primera fase y sin ganar un partido.

"Estos Juegos son la espina que me llevo clavada", afirma Cabral, subcampeona del mundo y de Europa con la selección española. "No termino de estar contenta, quería llegar a estos Juegos y competir. Y no he podido, no me han salido las cosas como quería".

Shandy estuvo lejos de su nivel, a la imagen de toda la selección, pero en el partido final, una tortura contra Francia, campeona del mundo y olímpica, cuando ya no había nada en juego, marcó cinco goles.

"En España queda mucho trabajo por hacer, hay que buscar una liga más potente, con más equipos en la élite europea, buscar gente con más nivel", analiza esta trotamundos del balonmano que ha conocido seis campeonatos y trece clubes diferentes.

Pero está especialmente orgullosa de haber sido 'Guerrera', la piel en la que se metió en 2012 cuando tuvo la doble nacionalidad con objetivo de brillar a nivel internacional.

"Tenía un sueño, poder estar en campeonatos de Europa y del mundo, en Juegos Olímpicos. Y lo he conseguido", afirma la subcampeona continental de 2014 y mundial de 2019, torneo en el que entró en el siete de gala como mejor lateral zurda.

Pero la jugadora está especialmente orgullosa de haber contribuido a doblegar algunas ideas y de, contra la opinión de muchos, haber podido compatibilizar su condición de madre con la de deportista.

"Es un trabajo doble, mucha gente no lo veía bien, pero ya hemos demostrado que se puede compaginar. A los seis meses de dar a luz yo ya estaba en el Mundial y fuimos subcampeonas", rememora.

Pero su trabajo le ha obligado también a estar lejos de su familia y ahora quiere tener tiempo para ellos, porque "el balonmano te obliga a perderte muchos momentos importantes de tus hijos, de tu gente allegada".

Le gustaría ser recordada "como una deportista que le gustaba mucho sonreír, dar más que recibir".

Alexandrina Cabral Barbosa, Shandy, quiera ahora una vida normal, la de una "joven" que va a preparar sus oposiciones a policía nacional, disfrutar de su marido y de sus hijos y a alejarse un poco del balonmano.

Con la idea de haber sido un ejemplo para muchas jóvenes que quieran perseguir su sueño de ser, algún día, deportistas de élite: "Hay que tener un objetivo y no bajar los brazos, les digo a los jóvenes que no se conformen, que sigan trabajando, que tengan mucho compromiso, que lo den todo en sus clubes y que cuando lleguen a la selección sean unas 'Guerreras'". EFE

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