Calamaro, un salmón con la corriente a favor en el Vive Latino de Zaragoza

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Inés Escario

Zaragoza (España), 9 sep (EFE).- A pesar de transitar tantas veces por la dirección difícil, como cuenta en el ‘El salmón’, Andrés Calamaro ha buceado con la corriente a favor en el Vive Latino de Zaragoza, en un deseado concierto que no querían abandonar ni su público ni él.

La pandemia truncó el plan de que el músico argentino participara en la primera edición de este festival de origen mexicano en España, pero finalmente se ha presentado en el escenario principal, con buena parte de las 22.000 personas que han acudido este viernes hasta el recinto de la Expo 2008 de la capital aragonesa.

Ha sido con su tema ‘Alta suciedad’, en un concierto programado para hora y diez minutos, con la puntualidad y la síntesis que requieren los festivales. Sin tiempo que perder, ha continuado con ‘Cuando no estás’ y ‘A los ojos’, de su etapa con Los Rodríguez, emblemático grupo del que formó parte en los noventa.

Con un pañuelo negro con calaveras blancas y gafas del mismo color, el músico porteño, bien arropado por una voz muy en forma y una banda brillante, ha continuado con ‘Verdades afiladas’ y ‘Rehenes’, dos canciones de la última década, temas destacados de este más que prolífico autor, aunque no las más populares entre el público.

Los temas archiconocidos no se han hecho esperar. Eso sí, después de saludar a Zaragoza y al Vive Latino, que le ha acogido en su escenario principal, pues muchos de los asistentes al festival reconocían que lo hacían guiados por este cabeza de cartel.

Y ha jugado a mezclar dos de sus “clasicazos”: se ha divertido con ‘La parte de adelante’, de ‘Honestidad brutal’, y ‘Loco’, del álbum ‘Alta Suciedad’.

Tras entrar por la puerta grande de dos de sus más aclamados LP, era el momento de atravesar el ‘Estadio Azteca’, canción en la que asegura que no perdió su “amor al canto”, ni su “voz como cantor”.

Sí que ha reconocido al concluir el tema que lo que tiene que tomar un poco es el aliento. “Tengo que respirar un poco”, ha dicho, a la par que ha compartido con los asistentes que últimamente se encuentra cansado sin entender por qué.

El que ha cogido impulso entonces ha sido el público, que ha agitado sus brazos al aire con ‘Para no olvidar’, de Los Rodríguez, y con ‘Maradona’, un ejercicio de creatividad, que le ha hecho despegarse del teclado frente al que se acababa de colocar, para permitirse incluso algún bailoteo ante tanta euforia.

Por suerte, no le han fastidiado el momento los miles de teléfonos móviles que capturaban sus pasos, a pesar de que el polifacético artista es fiel defensor de “vivir el aquí y el ahora”, como pedía recientemente.

Un concierto para muchos inolvidable al que ha contribuido sin duda su banda: Mariano Domínguez, al bajo; Germán Wiedemer, al piano; Martín Brun, batería, y Julián Kanevsky, en la guitarra.

Calamaro, que se ha sentado detrás de los teclados eléctricos y también ha cogido la guitarra, ha disfrutado después con la cumbia de ‘Tuyo siempre’ y con ‘El salmón’.

"Siempre seguí la misma dirección, la difícil, la que usa el salmón", confiesa en esta canción. Y quienes le escuchan, claro ha quedado, lo quieren así. Incluso cuando se muestra “vencido” por su “enfermedad”, otra canción con la que triunfó el grupo que formó junto a Ariel Rot y Julián Infante, exintegrantes de Tequila.

La ha ido enlazando con varios temas, para contentar a todos ante una discografía tan extensa. Pequeños fragmentos en los que no podía faltar ‘Te quiero igual’, ‘Dulce condena’ o una aclamada ‘Sin documentos’.

“¡Buenas noches, demócratas! Zaragoza, corridas de toros, punto. Punto y aparte”, ha dicho sin añadir nada más, este cantante que habitúa a ser polémico.

El mar de móviles del público internacional y también muy zaragozano ha llegado con un anuncio sorpresa, que era algo esperado por ser Kase.O natural de orillas del Ebro. Como ya habían hecho en otras ocasiones, han reinterpretado ‘Flaca’ con un versión rapera que hace que este tema gane todavía más peso.

Y Calamaro, que tiene muchas más caras que la de bohemio, ha concluido con ‘Paloma’, con una belleza que ha hecho volar a quienes admiran a este salmón a contracorriente.

Cuando había consumido su tiempo más dos minutos ha pedido un poquito más. Debía sentirse como pez en el agua cuando ha entonado ‘Los chicos’, que dedica a esos amigos que se fueron antes que él. Un cierre con el que ha salido por la puerta grande del Vive Latino, con capote incluido sobre el escenario. EFE

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