Aunque no todos los neoyorquinos conozcan a Willie Zabar, a todos les suena el apellido del comediante. Los bisabuelos de este hombre de 29 años, que emigraron de la actual Ucrania a Estados Unidos a principios del siglo XX, abrieron hace unos 90 años una tienda de delicatessen en el barrio Upper West Side de Manhattan llamada "Zabar's" y fueron convirtiéndola en un pequeño imperio. Después de que Tom Hanks y Meg Ryan aparecieran en la película de 1998 "You'Ve Got E-mail" ("Tienes un e-mail") haciendo fila en la tienda repleta delante de la caja, el negocio se volvió mundialmente conocido. Muchos famosos suelen pasar por allí para comprar salmón, queso, café en grano, bagels o productos para la casa. Es posible encontrar su emblema naranja en tazas, delantales y camisetas, y hace poco inició una cooperación con una marca de moda de lujo. Desde un café que se encuentra a dos manzanas, Zabar describe la tienda fundada por sus bisabuelos como "tienda judía de especialidades, con alimentos selectos de todo el mundo". "Zabar's" sigue siendo igual que antes un emprendimiento familiar: el abuelo y un tío abuelo del comediante Zabar, los dos rondando los 90, llevan adelante la parte comercial, mientras que su padre trabaja desde hace décadas en la tienda. Él mismo y sus tres hermanos trabajaron en varias oportunidades en ella. Actualmente, él le dedica algunas horas a la semana a los perfiles de la tienda en las redes sociales y también tiene un podcast. Zabar, que vive a la vuelta de la tienda al igual que su familia, hace aún hoy sus compras en el negocio familiar, sobre todo el café. "Pero no puedo ir cuando estoy apurado, porque suelo encontrarme con miembros de mi familia y unos 20 empleados que conozco de toda la vida y que también son familia para mí y, por supuesto, me tengo que poner a hablar con todos ellos. También suelo encontrarme con muchos clientes conocidos, padres de mis compañeros de escuela... están todos por ahí, es muy divertido", explica. Zabar resalta que no es el portavoz oficial de la empresa, que cuenta unos 220 empleados, aunque reconoce que, como el primer comediante de la familia, usa por supuesto la vida de su familia y su trabajo como base de su repertorio. "Siempre se dice que hay que escribir acerca de lo que se conoce. Para la mayoría de los comediantes son el trabajo y la familia, y en mi caso eso está muy unido, de una forma que imagino que puede interesar a las personas, ya que la mayoría no trabaja con su numerosa y extendida familia", dice. Afirma que su apellido nunca fue una desventaja y que en la escena de la comedia neoyorquina fue incluso una ventaja. "Cuando me presento en Nueva York o en algún otro lugar en el que hay una gran población judía, y sobre todo si es un show largo y me toca al final, y las personas ya miran algo ausentes su celular, noto sin embargo que cuando escuchan Willie Zabar levantan la mirada y me prestan atención", señala. Zabar asegura que ya le gustaba contar chistes de niño. "Mis padres tienen un humor muy especial, al igual que mis tres hermanos. Como hermano menor estaba siempre en una especie de competencia por llamar la atención. Y cuando hacías un chiste y todos reían, era una sensación grandiosa", recuerda. Más tarde, Zabar estudió cine y siguió de cerca la escena de los comediantes. En algún momento tuvo la oportunidad de subirse él mismo al escenario. "Nunca había hecho algo que se sintiera tan bien. Así que supe que debía seguir ese sentimiento, que debía seguir por ese camino", afirma. Ya lleva unos cinco años dedicándose a la comedia y en ese tiempo llegó a subir a algunos escenarios importantes y a algunos medios de Nueva York. Su ciudad natal, Nueva York, es uno de los bastiones de la comedia en Estados Unidos. Todas las noches hay innumerables eventos en decenas de escenarios en los que se presentan estrellas como Amy Schumer, Chris Rock, Jerry Seinfeld y Dave Chappelle. "Por un lado, aquí hay tantas posibilidades para presentaciones que, si uno quisiera, podría hacer varios shows todas las noches. Pero también hay muchas personas aquí que intentan triunfar. Hay tantos buenos espectáculos de comedia aquí, a veces incluso gratis, que es muy difícil llamar la atención y hacer que las personas vean tu show. No queda otra que perseverar. Te presentas junto a todos estos otros comediantes mega-buenos y te dices a tí mismo 'Ok, tengo que hacerlo bien'", confiesa. Dice que los espectadores en Nueva York están acostumbrados a la calidad y no se ríen tan fácilmente. "Tienen exigencias y ya escucharon muchos chistes, por lo que hay que ser creativo", señala. Además de hacer chistes basados en la empresa familiar, Zabar se inventó varias personalidades ficticias que interpreta sobre el escenario, una de ellas con acento alemán. "Mi objetivo es estar cada noche en algún escenario de Nueva York, y después en otras partes de Estados Unidos y finalmente en otros países. Ese es mi mayor deseo: seguir haciendo comedia", dice Zabar, quien en su tiempo libre trabaja con sus hermanos en el cuerpo de bomberos voluntarios e intenta llevar también algo de humor a la importante labor informativa de esa institución, como por ejemplo en el caso de los detectores de humo. "Todo show nuevo se siente como el más importante. Eso hace que a veces me ponga tan nervioso como la primera vez. Pero si sale bien, también vuelvo a tener ese sentimiento de la primera vez", añade. Afirma que su familia lo apoya, aunque le repite una y otra vez que también podría trabajar simplemente en la tienda. Esos no son por ahora los planes que tiene Zabar. Pero tampoco le molesta que siempre le pregunten por la tienda familiar. "Incluso me gusta cuando la gente se queja. La gente me dice cosas como: 'Antes el strudel era mejor'. En esos casos suelo sacar mi libreta y decirles: 'Muchas gracias, me ocuparé de ello'", asegura. dpa
Últimas Noticias
El bloque Mercosur completa la ratificación del acuerdo con la UE tras el sí de Paraguay

Rusia reconoce que Ucrania cuadruplicó sus ataques contra la infraestructura energética

Cuba anuncia el restablecimiento de su Sistema Eléctrico Nacional tras el apagón total
Después de varios días de prolongados cortes y el colapso total del suministro, las autoridades informaron que toda la red eléctrica quedó enlazada bajo condiciones adversas, resaltando el esfuerzo del personal y el impacto del bloqueo estadounidense

Venezuela cifra en más de 7.500 las personas que se han beneficiado de la ley de amnistía
El presidente de la Asamblea Nacional anunció que casi 7.600 ciudadanos han accedido a la medida que busca favorecer a quienes enfrentan procesos judiciales, mientras invita a los venezolanos en el exterior a solicitar su inclusión en las exenciones

Espinosa, Ortega Smith y otros críticos piden un congreso extraordinario de Vox para debatir el futuro del partido
Impulsan una convocatoria para analizar el rumbo de la organización, exigiendo transparencia, revisión institucional y apertura a los afiliados tras denuncias por acumulación de poder, expulsiones recientes y descontento con la gestión de la actual directiva
