
A la hora de podar un seto hay que asegurarse de que los bordes del corte sean limpios, ya que las ramas que quedan desprolijas pueden provocar hongos o brotes marchitos. Para este fin, se necesita un cortasetos lo suficientemente potente. Una revista de bricolaje y la organización certificadora Tüv Rheinland de Alemania probaron en la práctica diez cortasetos. Los dispositivos están equipados con una batería de 36 voltios y, a diferencia de los de 18 voltios, también están diseñados para setos de madera dura. En la prueba, una herramienta recibió una calificación general de "muy buena", seis fueron calificadas de "buenas" y tres de "satisfactorias". El modelo HT4055 de Al-Ko quedó en primer lugar debido a su buen rendimiento de corte incluso con ramas gruesas y a la larga duración de la batería. El segundo puesto fue para el cortasetos HGE 36-60 de Kärcher, seguido por el A-HS-2x20/61 de Lux-Tools. Esta última herramienta también fue la ganadora en la categoría de precio-rendimiento. "Con la mayoría de las máquinas, la batería completamente cargada duraba al menos media hora; en algunos casos se podía incluso trabajar con ella durante más de una hora", señala Baruschke, redactor de la revista especializada. "Estamos muy satisfechos con el rendimiento de las baterías en general", añadió. Una de las ventajas de las herramientas a batería frente a las alimentadas por la red eléctrica es que no hay ningún cable que estorbe: no hay peligro de cortarlo ni tropezar con él. Otros criterios importantes en la prueba fueron el peso de las herramientas, la posibilidad de trabajar ergonómica y rápidamente con ellas, un corte limpio y la capacidad de cortar ramas más gruesas. Muchas de las unidades pesan más de cuatro kilos. "Por eso hemos prestado especial atención a la manipulación ergonómica", explica el redactor. A la hora de comprar un aparato, Baruschke aconseja: "Hay que fijarse en el peso del aparato, pero también comprobar que el asa se adapte bien a la mano". A pesar de su peso de 4,5 kilogramos, la máquina Lux, relativamente pesada, convence por su confortable empuñadura. Además, algunos cortasetos cuentan con asas giratorias que permiten ajustar fácilmente la herramienta para diferentes posiciones de trabajo, por ejemplo, al cortar el borde y la copa del seto. Los modelos probados no siempre cumplieron los requisitos. En uno de ellos, el interruptor del motor estaba colocado de forma inconveniente. En el caso de otro fabricante, la empuñadura era demasiado pequeña. Otros aparatos dañaron la corteza de las ramas al apartarlas durante la poda. Tres se bloquearon con especial frecuencia con las ramas más gruesas entorpeciendo el trabajo. En algunos casos, los examinadores tuvieron que quitar manualmente las ramas más gruesas que habían quedado enganchadas en el mecanismo de corte. dpa
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