El Instituto Italiano de Estadística (Istat) pintó este viernes un panorama sombrío para el futuro de Italia con una pérdida de más del 20% de su población en los próximos 50 años.
"El futuro de Italia se puede resumir así: menos habitantes, más personas mayores y familias pequeñas", advirtió Istat.
"Las previsiones sobre el futuro demográfico están marcadas por la crisis. La población residente seguirá disminuyendo y pasará de 59,6 millones el 1 de enero de 2020 a 58 millones en 2030, 54,1 millones en 2050 y 47,6 millones en 2070", es decir una pérdida de 12 millones de habitantes, más del 20%, en 50 años, calcula Istat.
Se trata de previsiones calculadas en base a cifras "promedio", precisa Istat.
Según la entidad, el escenario "optimista" prevé una disminución de la población de 4,7 millones de habitantes en 50 años, mientras el escenario "pesimista" prevé una caída de 18,6 millones de habitantes en el mismo período.
Los emigrantes podrían frenar el declive demográfico, pero esos flujos "son inciertos", reconoce Istat.
"Las migraciones internacionales se rigen por leyes susceptibles de modificación y por factores socioeconómicos internos y externos al país de difícil interpretación", explicó Istat.
El declive de la población va acompañado por un envejecimiento generalizado, un problema que existe desde hace años en Italia debido a la caída del número de nacimientos y al aumento de la esperanza de vida, ya que Italia, conocida como el Japón de Europa, resulta uno de los países del mundo con más ancianos.
Las personas de más de 65 años representan el 23,2% de la población total, mientras que en 2050 podrían representar el 35%, según el escenario promedio.
Por el contrario, los menores de 14 años, que hoy en día resultan ser el 13% de la población, van a representar el 11,7% de la población en 2050.
Estos cambios demográficos tienen "consecuencias para el mercado laboral y para la programación económica futura", advierte la entidad.
El hecho de que la gente viva más tiempo y la fertilidad sea baja, causa una disminución del número de trabajadores y un aumento de las personas jubiladas, lo que amenaza con trastornar la forma en que la sociedad está organizada, es decir, con jóvenes que impulsan la economía y ayudan a pagar los gastos de las personas mayores.
"Una cuestión que el país debe enfrentar para tratar de mantener el nivel de bienestar actual" y poder pagar las pensiones y ofrecer cobertura médica a su población, insta Istat.
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