Cómo convertir el estanque de jardín en un biotopo

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ARCHIVO - Alrededor del estanque
ARCHIVO - Alrededor del estanque de jardín se pueden multiplicar las plantas de diversas formas y tamaños. Foto: Benjamin Nolte/dpa

A la hora de planificar un estanque de jardín es importante tener suficiente espacio, tanto en supertficie como en profundidad. Cuanto más grande y profundo es, más fácil resulta después cuidarlo, porque de ese modo en el verano, por ejemplo, el agua no llega a tomar tanta temperatura y eso evita un crecimiento desmedido de las algas.

Lo ideal sería contar con una superficie de unos 20 metros cuadrados. De ser más pequeño, sería mejor no tener peces, porque liquidarían por completo las larvas de los anfibios, de las libélulas y de otras especies de insectos.

Diferenciar zonas en el estanque

La ubicación debería ser abierta y soleada o estar a lo sumo a media sombra. En lo posible, habría que retirar los árboles que hubiera alrededor para que las hojas secas del otoño no caigan en el agua. Las orillas pueden tener una pendiente de hasta 30 grados para que algunos animales como los erizos, dependiendo de la latitud, puedan salir sin inconvenientes.

Por lo general los estanques tienen tres zonas: una pantanosa de hasta 10 centímetros de profundidad, una poco profunda de entre 20 y 30 centímetros y una profunda de más de 50 centímetros.

Si alguien quiere que los tritones y las ranas se acerquen y se sientan a gusto, el estanque debería tener al menos 80 centímetros de profundidad para que no se reseque en verano por evaporación del agua, ni se congele en invierno por las temperaturas bajas. Solo será posible armar una zona freática teniendo un nivel de agua de entre 150 y 200 centímetros.

Cómo incentivar la variedad de especies y la autolimpieza

La capacidad de autolimpieza a través de microorganismos también mejora cuando el estanque es más grande. El proceso puede fomentarse sumando almejas de río que filtrarán el agua y limpiarán el estanque durante décadas.

Cuando falta poco para el verano y uno quiere que el estanque tenga pronto cierta vida, lo mejor es tomar agua de algún sitio natural para favorecer la reproducción rápida de insectos y animales como caracoles de estanque. Bastará con un par de cubos.

Eso atraerá los primeros insectos, como los hidrofílidos y las libélulas. Los sapos y las ranas irán descubriendo con el tiempo el nuevo paraíso, y eso será el gran comienzo de una larga vida del estanque en el jardín.

dpa