Por Alan Baldwin
18 abr (Reuters) - Miami recibirá a la Fórmula Uno a partir de 2022, como parte de un "hito" de 10 años anunciado el domingo por la categoría y los organizadores locales que da al deporte un segundo gran premio en un mercado clave.
Se espera que la carrera en torno al Hard Rock Stadium en Miami Gardens, sede de los Miami Dolphins de la NFL, se programe para el segundo trimestre del año. La prueba de Austin, en Texas, suele celebrarse cerca del final de la temporada.
Las fechas exactas todavía no fueron definidas.
Miami será la undécima sede de la F1 en Estados Unidos desde que el inicio de la categoría en 1950. La última vez que Florida figuró en el calendario fue en 1959.
"Siempre hemos dicho que Estados Unidos es una zona muy importante en la que tenemos que desarrollar nuestro negocio", dijo a periodistas el director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali, antes del Gran Premio de Emilia Romagna en el circuito italiano de Imola.
"Estamos mirando hacia adelante, estamos poniendo los cimientos de un futuro increíble para la F1. Este es un hito que todos queríamos", agregó.
Domenicali sostuvo que podría haber más carreras en Estados Unidos en el futuro, pero que es poco probable que el calendario se ampliara más allá de 23 pruebas el próximo año. "24? No", dijo el italiano. "Yo diría que estamos calculando 23".
(Reporte de Alan Baldwin. Editado en español por Javier Leira)
Últimas Noticias
Los muertos por terrorismo caen a su cifra más baja en una década, si bien aumentan un 280% en Occidente

El Ejército israelí asegura haber matado a diez integrantes de Hezbolá en el sur de Líbano
Soldados israelíes eliminaron a miembros del ala chií en una operación reciente, localizando además depósitos de armas y un sitio utilizado como base de reunión, mientras continúa la ofensiva en respuesta al intercambio de ataques entre ambos bandos en la frontera

Irán asegura que el paso por Ormuz permanecerá abierto "a todo tipo de navegación", excepto para sus "enemigos"
El gobierno persa comunicó a la OMI que las embarcaciones podrán atravesar el estrecho, pero restringe la entrada a naves ligadas a países considerados adversarios y exige coordinación previa, en plena tensión por recientes choques militares regionales
