WASHINGTON (AP) — La jueza nominada a la Corte Suprema de Estados Unidos, Amy Coney Barrett, no quiso decir el miércoles si la práctica del gobierno del presidente Donald Trump de separar a niños migrantes de sus familias en la frontera con México estuvo mal.
Barrett fue cuestionada por el senador Cory Booker sobre dicha práctica durante su audiencia de confirmación, a lo que respondió que no podía ser arrastrada a un debate en torno a la política de inmigración del gobierno de Trump. La jueza se ha negado a tomar parte en varios temas —por ejemplo: si el presidente Trump tiene el derecho de postergar las elecciones— argumentando la necesidad de independencia del poder judicial.
El gobierno de Trump separó a más de 2.500 niños migrantes de sus padres en la frontera sur del país durante la primavera y verano de 2018. La práctica fue ampliamente considerada como inhumana por dirigentes, legisladores y grupos religiosos de todo el mundo, incluido el papa Francisco.
Investigaciones posteriores concluyeron que probablemente miles más fueron separados de sus familias, pero la falta de registro del gobierno hizo imposible saber realmente cuántos. El gobierno sigue enfrentando un proceso en los tribunales en torno a la política.
Últimas Noticias
El oficialismo venezolano conmemora los 13 años de la muerte de Hugo Chávez

Arabia Saudí denuncia un ataque israelí con al menos cuatro drones y un misil

Putin pide retomar la vía diplomática en el conflicto con Irán en una llamada con Pezeshkian
Durante una conversación telefónica, el mandatario ruso instó al fin de la violencia, expresó solidaridad tras las muertes provocadas por la ofensiva occidental y subrayó que Moscú mantiene comunicación constante con líderes regionales afectados por la escalada en Oriente Próximo

Los países del Golfo condenan los "traicioneros" ataques de Irán a Bahréin
El Consejo de Cooperación del Golfo expresó su rechazo por la ofensiva iraní contra instalaciones clave de Bahréin y advirtió que cualquier agresión similar será considerada un atentado contra todos los aliados de la organización regional

EEUU y Ecuador lanzan un ataque contra un campo de entrenamiento asociado a un disidencia de las FARC
Un bombardeo dirigido por fuerzas aliadas destruyó un centro logístico empleado por una facción disidente, considerado clave para operaciones delictivas en la región, tras labores de inteligencia que involucraron reconocimiento aéreo, tecnología militar y apoyo internacional destacado
