"Nicolás Maduro ha heredado todos los problemas de Hugo Chávez, pero al mismo tiempo los potenció". A un año de la muerte del Comandante, Carlos Raúl Hernández, politólogo venezolano, no duda en que las constantes crisis que debió hacer frente el actual presidente Nicolás Maduro se gestaron durante los 14 años de gestión del ex mandatario bolivariano. A doce meses del anuncio de su fallecimiento y poco más de once de gobierno de Maduro, esos problemas se agudizaron y la "revolución chavista" quedó en jaque ante el descontento social.
"Todo problema que está viviendo Venezuela lo heredó de Hugo Chávez. Maduro no es más que una expresión de lo que se gestó durante la revolución bolivariana", consideró Hernández, quien remarcó que la diferencia entre el Comandante y su sucesor "está en que Maduro tiene muchísima menos capacidad de maniobra que Chávez, tiene cero autoridad".
Golpeado por un cáncer que le fue diagnosticado en 2011, para fines de 2012 cada vez fueron menos las apariciones públicas del fallecido ex presidente venezolano. A partir de allí se inició el camino de Nicolás Maduro, ex vicepresidente de Chávez, quien sustituyó al "Comandante" durante los casi 86 días de silencio y hermetismo en torno a la salud del por entonces mandatario.
Maduro recibió una Venezuela azotada económicamente con una inflación cercana al 20%. Sin embargo, durante sus once meses de gestión, la crisis económica se agudizó registrando un índice inflacionario de 56,2% para fines de 2013.
Como consecuencia de este clima de inestabilidad e improductividad económica, el país caribeño sufre un profundo desabastecimiento de productos básicos como leche y papel higiénico, entre otros. A su vez, el país mes a mes se consolida como el más inseguro de la región.
Pero los problemas que debió enfrentar el delfín del ex presidente Chávez no sólo responden a cuestiones económicas. Opacado por la influyente figura de su mentor, Maduro sufrió más de la cuenta para construir una legitimidad política que hasta el día de hoy parece estar entre algodones.
Todas las flaquezas que quedaron expuestas tras la muerte de Chávez, sumado a otras tantas como las constantes violaciones a los derechos humanos (presos políticos, avance contra la prensa, construcción de grupos paramilitares) y la evidente falta de liderazgo y gestión del actual presidente, despertaron a una sociedad que parecía dormida. Desde hace casi un mes estudiantes de todo el país y dirigentes de la oposición toman día a día las calles de las principales ciudades de Venezuela para reclamar una reacción del poder Ejecutivo.
Lo único que recibieron fue una brutal represión por parte de la Guardia Nacional Bolivariana y los grupos paramilitares que responden al chavismo. El presidente Maduro ordenó la detención de ocho dirigentes opositores. Entre ellos, se destaca la de Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, quien permanece detenido en la cárcel militar de Ramo Verde.
Hernández sostiene que "todo ha sido una violación constitucional hasta el extremo, en la que los cómplices más importantes han sido las cabezas del poder Ejecutivo y la Fiscalía General de la República". En esa línea, explica que esto ha conducido al país a ser considerado "una dictadura".
Maduro, junto al ex presidente Chávez
Pérdida de legitimidad política
"Maduro ha demostrado carecer de cualquier habilidad política, carecer de todo respeto por parte del gobierno mismo, como de las Fuerzas Armadas", apunta el politólogo venezolano.
La llegada al poder del mandatario se dio con un estrecho y polémico margen en las elecciones de abril de 2013, cuando se impuso sobre el líder opositor Henrique Capriles Radonsky, con apenas una diferencia del 1,49% (224.742 votos). Una vez consumada la victoria, el presidente electo se negó a conceder un recuento de votos, lo que provocó sucesivas protestas e incidentes.
Ante el fuerte resurgimiento de la oposición, con la figura de Capriles como principal amenaza para el chavismo, el sucesor de Chávez solicitó a la Asamblea Nacional la aprobación de la Ley Habilitante, que le permite al mandatario gobernar por decreto.
Aunque perdió la mayor parte de las grandes ciudades, Maduro recuperó un poco de aire en las elecciones municipales de diciembre al imponerse con una diferencia del 10% a nivel nacional sobre las distintas fuerzas opositoras.
Pero la tormenta volvió a azotar al chavismo este mes de febrero, con las masivas manifestaciones de estudiantes de todo el país, a la que se sumaron dirigentes de la oposición. El presidente Maduro desnudó su falta de cintura política y apeló a medidas completamente agresivas para reducir las protestas: provocó contramarchas encabezadas por grupos paramilitares, reprimió a estudiantes desarmados, ordenó la detención de dirigentes opositores como Leopoldo López y Carlos Vecchio.
"Chávez tenía un liderazgo caudillesco que era indiscutible. Tenía un poder absoluto sobre su partido, sobre todos los hombres del presidente, sobre las Fuerzas Armadas... Entonces gobernaba con una hegemonía muy clara", analiza Hernández. Y agrega: "Maduro heredó el mismo estilo provocador, patán y grosero de Chávez, pero sin la capacidad de llevar los conflictos simplemente hasta el borde".
La polémica votación por los superpoderes
Una economía alarmante
Luis Salas Ocho, economista venezolano, coincide con la visión de Hernández, con respecto a la continuidad del modelo "revolucionario" de Chávez durante los once meses de gobierno de Maduro.
"El régimen de Maduro ha mantenido la misma política económica de Chávez. Es decir, en las líneas fundamentales como puede ser el control de cambio, el acoso al sector privado, la elevación del gasto público, poner la economía a funcionar solamente alrededor del petróleo, y mantener el perfil de un país importador de productos de debilitamiento del aparato productivo", explica el economista.
Venezuela presenta actualmente el índice de inflación más alto de la región, con un 56,4%, siendo el más elevado de la región, y uno de los más altos a nivel mundial. Asimismo, el gobierno mantuvo su política de devaluación, estableciendo dos tipos de cotizaciones oficiales. Una es la que rige para la compra de divisas para viajar al extranjero, para el envío de remesas al exterior y para el consumo por internet, que ronda los 11,30 bolívares por dólar. Mientras que algunos productos esenciales como alimentos y medicinas, son cotizados al dólar preferencial de 6,30 bolívares, según las últimas medidas económicas impulsadas por el ministerio de Economía.
En tanto, ante la política restrictiva de divisas, en el mercado venezolano rige un dólar paralelo cuya brecha con el oficial se amplió hasta un 1200%, cotizando a cerca de 40 bolívares por dólar.
Los datos muestran a las claras como decayó la economía en poco más de un año, desde fines de 2012 hasta el presente. Frente a este panorama, muchos sostienen que las cosas hubiesen sido distintas si Chávez seguía en el poder. Pero Salas Ochoa no duda en que los resultados hubiesen sido exactamente los mismos. "Si Chávez estuviera vivo, el cuadro sería el mismo, porque los resultados de su política serían estos. Y seguirían siendo peores si no hay un cambio de dirección en la conducción de la política económica".
"Si no adoptan un cambio de la política económica en el mediano plazo (de aquí a junio), Venezuela va a entrar en problemas mucho más graves que los que tiene ahora, y a partir de ahí cualquier cosa puede pasar", completa el economista venezolano.
Venezuela lleva meses de profundo desabastecimiento
Anaqueles vacíos, reflejo de la crisis económica
"Las amas de casa tienen que hacer un tour para conseguir la comida. Eso no lo soporta nadie y ninguna economía", subraya Salas Ochoa, en referencia al profundo desabastecimiento de productos básicos que sufre Venezuela; una clara consecuencia de la "precaria salud económica" del país.
Para contener este creciente problema y la extraordinaria inflación de más del 56%, Maduro impulsó la Ley de Precios Justos, con el objetivo de que los comerciantes redujeran las cotizaciones de sus productos. Intervino en distintos comercios –sobre todo de electrodomésticos- y encarceló a empresarios que no se adecuaron a su disposición.
Mientras el mandatario ordenaba la baja de precios en esos comercios, la contracara se observaba -y se observa- en las puertas de los supermercados, donde la gente hace colas de horas para conseguir productos como leche, harina, papel higiénico, entre otros.
La represión no cesa en Venezuela
Violencia e inseguridad
Tras la muerte de la modelo Mónica Spear y su esposo, el propio Nicolás Maduro reconoció que el principal problema de Venezuela es la inseguridad, aunque apuntó directamente contra la televisión y el capitalismo por "hacer apología del odio". En aquella oportunidad el mandatario llamó al diálogo y pidió por la paz en el país.
Pero ese discurso quedó una vez más sin efecto apenas un mes después, cuando el gobierno bolivariano reaccionó ante las masivas protestas de estudiantes y dirigentes opositores con una brutal represión, que ya dejó 18 muertos y más de 250 heridos. Incluso la comunidad internacional no sólo cuestionó el accionar de la Guardia Nacional Bolivariana, sino además la impune intervención de grupos paramilitares que responden al chavismo.
"Las manifestaciones se han vuelto más explosivas porque prácticamente todos los días hay un muerto. Si Maduro hubiera tenido el mínimo talento de no producir desgracia, posiblemente el conflicto ya hubiera terminado", enfatizó Hernández.
Otro dato que refleja la alarmante realidad en términos de seguridad en Venezuela, es el caudal de homicidios en estos 14 años de "revolución bolivariana", que incrementó en un 444% desde la llegada de Chávez al poder hasta el día de la fecha.