Claves para superar la ansiedad al volver al gimnasio

Perspectivas innovadoras destacan el valor del movimiento como acto de cuidado interno. La ciencia respalda caminos para construir autoconfianza, transformar la experiencia y mantener un sentido de pertenencia en el lugar de entrenamiento

La ansiedad en el gimnasio suele estar motivada por el miedo al juicio ajeno y la falta de familiaridad con el entorno, según expertos en salud mental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Millones de personas sufren ansiedad en el gimnasio, tanto al regresar después de una pausa como al iniciar sus primeras rutinas. Factores como el miedo al juicio de otros y la falta de familiaridad con el entorno intensifican la sensación de intimidación. Existen estrategias sencillas, avaladas por especialistas, que permiten transformar la experiencia en una oportunidad de bienestar y motivación duradera.

De acuerdo con la Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, la ansiedad vinculada al ejercicio físico es un fenómeno frecuente y puede afectar el rendimiento y la adherencia a la actividad, especialmente en espacios públicos como los gimnasios.

Recursos y apoyo: claves para adaptarse

La ansiedad en los gimnasios no se limita a quienes comienzan; incluso quienes tienen experiencia pueden sentirse incómodos, explicó la entrenadora personal Nikki Metzger a Real Simple. Metzger aconsejó aprovechar los recursos del centro, como las clases grupales o una primera sesión con un entrenador personal, para facilitar la adaptación.

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Participar en una clase dirigida o consultar a un especialista permite conocer los equipos y diseñar una rutina ajustada a las propias necesidades, lo que reduce la intimidación inicial. “Una de las maneras más fáciles de sentirse más cómodo en el gimnasio es eliminar la presión de tener que resolverlo todo por cuenta propia”, señaló Metzger a Real Simple.

Recurrir a clases grupales o solicitar la guía de un entrenador personal ayuda a reducir la intimidación inicial en gimnasios y fortalece la confianza de los usuarios (Imagen ilustrativa Infobae)

La constancia es más efectiva que la intensidad, especialmente para quienes retoman o se inician en la actividad física. Metzger recomendó asistir al gimnasio entre dos y tres veces por semana y priorizar ejercicios agradables y factibles, según comentó a Real Simple. Además, resaltó la importancia de incorporar días de descanso para evitar el agotamiento y la falta de motivación.

Planificación para reducir la ansiedad

Planificar con anticipación contribuye a mitigar la ansiedad vinculada al gimnasio. El psicólogo clínico Michael Wetter sugirió, en diálogo con Real Simple, identificar los factores que generan tensión, como evitar las horas más concurridas o elegir ropa cómoda para entrenar.

Wetter propuso también asociar el ejercicio con incentivos, como escuchar música inspiradora o reservar una actividad gratificante al finalizar la rutina. “Estas asociaciones positivas ayudan a que el ejercicio pase de ser una obligación a algo que realmente esperas con ilusión”, afirmó Wetter a Real Simple.

El psicólogo Michael Wetter recomienda planificar las sesiones de gimnasio y asociar la actividad física con experiencias gratificantes para disminuir el estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los obstáculos más frecuentes es el efecto foco: la sensación de que los demás observan cada movimiento propio. Wetter explicó a Real Simple que este fenómeno suele llevar a sobrestimar el nivel de atención que se recibe al entrenar. “Las investigaciones demuestran sistemáticamente que las personas sobreestiman significativamente cuánto notan los demás su apariencia o comportamiento en entornos públicos, incluidos los gimnasios”, indicó el psicólogo.

En realidad, la mayoría de los usuarios se concentran en sus propias rutinas o en superar su timidez, lo que reduce las posibilidades de juicios externos.

Bienestar personal como motor de motivación

Adoptar un enfoque que priorice el bienestar personal sobre la apariencia física resulta fundamental para sostener la motivación. Wetter observó a Real Simple que muchas personas vinculan el ejercicio con la necesidad de modificar su imagen, lo cual puede transformar el entrenamiento en una carga.

El especialista recomienda considerar el movimiento como un acto de cuidado hacia el cuerpo, no únicamente para cambiarlo. Esta perspectiva fortalece la motivación interna y promueve una autoimagen positiva.

La mayoría de las personas sobreestima cuánto las observan en el gimnasio, mientras que los demás suelen enfocarse en su propia rutina, reduciendo la presión social

El ejercicio físico aporta beneficios que van más allá de la mejora estética: fortalece el cuerpo, incrementa la energía y mejora la calidad del sueño. También contribuye al manejo de la ansiedad y la depresión, según Wetter. La asistencia regular al gimnasio aumenta la autoeficacia y evidencia la capacidad de afrontar desafíos. La seguridad en estos espacios crece con la experiencia, y el reconocimiento del propio esfuerzo constituye la base del sentido de pertenencia.

Estudios publicados en la Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte confirman que la práctica regular de ejercicio físico no solo mejora la salud mental, sino que también favorece la integración social y la percepción positiva del propio cuerpo, reforzando la motivación y el bienestar.

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