Vico D’Alessandro (Eduardo Aguada / Teleshow)
Vico D’Alessandro (Eduardo Aguada / Teleshow)

Uno puede rastrear infinitas notas sobre la gente que va a entrevistar. En cada caso, un par de títulos sirven para hacerse una idea de cuáles son los temas que más convocan al entrevistado. En el caso de Victorio D'Alessandro (34 años, porteño, actor y abogado), la cosa va siempre por el teatro. No hay escándalos, no hay romances rimbombantes, ni declaraciones explosivas. (Últimamente se lo relacionó a Pampita y a Sol Pérez, es cierto, pero en nada él alimentó esos trascendidos).

Su carrera comenzó hace 16 años, cuando empezó a estudiar. Luego se lo conoció en Casi Ángeles, pasó por Herederos de una venganza, Mis amigos de siempre, varios otros programas y más recientemente en Golpe al corazón. En teatro estuvo en al menos 10 de obras: Filomena Maturano, El diario del Peludo, Lo prohibido, por nombrar algunas.

Pero recién ahora le llegó el momento de protagonizar una obra realmente popular. No lo hace, además, con un antecedente menor. Es que tras la salida de Nicolás Cabré, Gustavo Yankelevich (productor de Sugar), lo llamó para reemplazarlo en la obra que empezó con Griselda Siciliani en cartel y continuó -y continúa- con Laurita Fernández. Y Vico -como le dicen- no dudó.

Estaba de viaje en Europa cuando le hicieron la propuesta. "Había viajado por trabajo para presentar una serie. Me acuerdo que andaba en Italia cuando me llamó Pablo, uno de sus asistentes, y me dijo que existía la posibilidad de hacer la obra en Mardel y que, cómo no sabían si iban a contar con Nico, querían saber si yo estaba interesado en hacer su papel", contó a Teleshow.

Vico D’Alessandro y Federico D’Elía en Sugar
Vico D’Alessandro y Federico D’Elía en Sugar

El tiempo pasó y el debut llegó finalmente. Y llegó como debía llegar: con estridencia. Es que el trabajo que realiza en Sugar es probablemente el más destacado de la obra. En ella interpreta a un músico que debe hacerse pasar por mujer para entrar a un elenco y así sobrevivir a una situación descabellada. Es con él con quien el público más se ríe. Su mujer -su hombre haciendo de mujer- es más bien una caricatura de la imposibilidad, y aunque en estos tiempos de reflexión el cambio de género está atravesado por infinitas cuestiones, D'Alessandro sale airoso.

—¿Cómo te sentís en un papel con tanta exposición?

—Creo que con esta exposición en una obra tan comercial y de la magnitud de Sugar es una ocasión especial para crecer y empezar a mostrar un lado de mayor humor. En mi caso no me había tocado hacer demasiada comedia en teatro y estoy muy feliz. Era una nave que ya venía funcionando bárbaro y ahora en la temporada estamos creciendo mucho. Lo estoy disfrutando un montón.

—Un reemplazo de una figura fuerte te tocó

—Sí, pero yo nunca le doy pelota a eso. El personaje lo haga yo o lo haga cualquiera exige lo mismo. Cada uno le pone su impronta a fin de cuentas. También lo hizo Ricardo (Darín), con su registro actoral. Nico hizo lo suyo. Los dos estaban bárbaros. Obviamente lo último que vi fue lo de Nico porque lo de Ricardo era un niño, pero vi videos que me mostró Arturo (Puig, el director).

Sugar en Mar del Plata, con la incorporación de Vico D’Alessandro
Sugar en Mar del Plata, con la incorporación de Vico D’Alessandro

—¿Hubo algún método de composición particular o no tuviste tiempo de trabajarlo tanto?

—Es un personaje que exige a cualquier actor que lo agarre exponerse a mucha locura, estar todo el tiempo con una energía que va para un lado, para el otro… Es muy volátil, y de alguna manera de los dos personajes es el que tiene mayor complicidad con el público. Además también tiene todos los gags cómicos y un registro que no tiene techo porque hay una locura que le permite irse a cualquier lado.

—¿Cómo es en este momento de la Argentina jugar un poco a ser mujer?

—La verdad es que no me puse a pensar en el momento actual en relación a mi personaje porque tuve en cuenta la época en la que fue escrita la obra. Pero obviamente me parece que estamos en un momento delicado y de evolución. Eso es lo importante. Y por lo demás, todo lo que hago a la hora de ponerme en la piel de una mujer es caricaturesco.

—Es una mujer más bien particular

—Claro. No tiene nada de coloquial. Es bromear con uno mismo sobre lo mal que me sale hacer a una mujer. Me río un poco de mi. Si no me largaba a jugar y le tenía miedo al ridículo no lo podía hacer. Hay que jugar a fondo, eso es lo lindo del teatro y de la comedia sobre todo.

Vico D’Alessandro (Eduardo Aguada / Teleshow)
Vico D’Alessandro (Eduardo Aguada / Teleshow)

—¿No te condicionó el momento?

—No. Obviamente si yo veía que hay algún chiste que atentaba contra la sensibilidad o era de mal gusto, lo corría. Algunas cosas las reemplazamos cuando creíamos que estaba en el borde. No queremos herir ninguna susceptibilidad y la obra no se trata de eso.

—¿Como actor te movilizó lo que sucedió con la denuncia de Thelma?

—Por supuesto. Yo lo hablo en general con personas de mucha confianza, con un círculo bastante cerrado. Tengo mis opiniones pero no lo hablo públicamente en general. Lógicamente quiero que se haga justicia y sobre todo que se cuide a las mujeres y se cuide el movimiento evolucionado que se está dando. Y la conciencia que se está generando además, principalmente en los más jóvenes. Los más chicos van a crecer a través de este movimiento de mujeres, que irá de un extremo al otro, o no. No sabemos. Todo movimiento tiene su inicio, tiene su camino, y este seguramente será un camino largo pero está bueno haberlo comenzado.

—Volviendo a tu carrera y ya que hablamos de camino largo. ¿Hay un cambio en lo que te espera a partir de Sugar?

—Yo creo que sí. Tengo un par de propuestas de teatro para el año que viene. Después estoy armando una obra para ir a España. Es la obra de un amigo y la haríamos con otro actor de allá, que es argentino pero trabaja en España, y tenemos ganas de llevar algo juntos a Madrid. Y después tengo algo de ficción en tele y de cine para este 2019. Me espera un año con cosas interesantes si dios quiere. Y poder hacer una buena temporada en ese aspecto ayuda a colocarte en otro lugar a la hora afrontar nuevos laburos.

Vico D’Alessandro (Foto Instagram)
Vico D’Alessandro (Foto Instagram)

—¿Cómo es trabajar con Laurita Fernández? ¿Qué análisis hacés de su desembarco como actriz?

—Es bárbara. Yo no la conocía laburando. La había cruzado muchas veces por el medio pero no sabía cómo era actuando. Sabía que bailaba de una forma increíble. De hecho, cuando vi el video de la obra con Laura (porque en teatro la vi con Griselda), me encantó. La disfruto mucho en el escenario, me parece que es una chica que tiene un montón de condiciones y creo que se está corriendo de un lugar más mediático y tomando vuelo en lo actoral. Me parece que tiene mucho para dar ahí (y lo que es baile ya lo tenía incorporado). La verdad es que como actriz a mí me sorprendió. Está muy muy bien.

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