Iván Noble y Martín Méndez dialogaron con Infobae para adelantar lo que será la gran noche del regreso para Caballeros de la Quema. El cantante y el guitarrista anuncian un recorrido por toda su trayectoria. Y prometen que todo estará igual, como si el tiempo nunca hubiera pasado, como si nunca se hubieran separado quince años atrás…

Con más edad, muchos ya con familias y con carreras solistas afianzadas, los integrantes del grupo se preparan desde hace un mes y medio con cuatro horas de ensayo, varios días a la semana. El único show que harán tendrá lugar en el Festival Provincia Emergente, este viernes 23 de junio en el Estadio Único de La Plata, con entrada libre y gratuita.

A las emociones que genera el reencuentro entre ellos por volver a tocar juntos, se suma la adrenalina de que por primera vez darán un recital en un estadio. Ese es un plus que aún, a pesar de los años de carrera y experiencia, no lo pueden comparar. En todo momento de la entrevista con Teleshow, Noble y Méndez hacen énfasis en que darán el mejor show de sus vidas. Así será. Y si bien es sólo por un recital, ¿habrá más Caballeros de la Quema para disfrutar? Esperemos…

—¿Cómo se encuentran viviendo este momento después de 15 años de estar separados?

Noble: —Ansiosos, sobre todo. Creo que es una mezcla de ansiedad, mucha expectativa y mucho disfrute en la sala de ensayo. Hacía 15 años que no nos juntábamos a ensayar y tuvimos que resucitar no sólo las canciones, sino la sensación de que eso suene. Era un asunto que podía salir más o menos bien, más o menos mal, y creo que está saliendo muy bien. Yo, contento.

Méndez: —Con muchas ganas. En este mes y pico de ensayos hicimos una relectura muy apasionada de las canciones que dejamos y que permanecen, pero siendo quiénes somos ahora. O sea, más grandes, con carreras disímiles, pero desarrolladas por parte de todos los integrantes en otros instrumentos, en otros estilos, en otras funciones. Así que estamos tratando de sumar y amalgamar todo eso en lo que va hacer esta versión 2017 de los Caballeros.

—¿Ayudó que la mayoría hayan hecho una carrera solista?

Méndez: —Yo creo que suma. Tal vez hubo cosas que en el final de nuestra carrera anterior fueron divergentes, y ahora suman y son convergentes. Cada quién se ha desarrollado en donde quería desarrollarse.

—¿Cómo eligieron los temas?

Noble: —Uno de mis miedos era justamente eso, que nos cueste mucho ponernos de acuerdo en una lista de temas porque podíamos estar entusiasmados para tocar pero después tenes que decidir qué. Y, ¿la verdad? Tal vez fue lo más sencillo. Yo te diría que el 80% de la lista fue a ojos cerrados, boleta única, y el 20% restante después lo consensuamos muy rápido. Hay canciones de todos los discos, eso es muy importante: todos nuestros discos, que son cinco, estarán representados en el show. Están las canciones más populares y las que son muy emotivas para la gente como de la vieja guardia, para la gente que venía y nos decía: "En el 94, en un bar de no sé donde, yo te di una remera". Para esa gente también habrá canciones.

—¿Que tipo de público imaginan que irá?

Noble: —Apostamos que vayan padres e hijos juntos, y en realidad, por el primer feedback que tenemos con la gente en las redes sociales, me parece que eso va a pasar bastante. Incluso tiene su lógica: hay gente que nos venía a ver que ya tiene hijos de 20 años. Eso sería lo que más me emocionaría, y lo que me gustaría que pase.

—¿Que piensan de temas como "Avanti morocha" o "Sapo de otro pozo", que siguen sonando en las radios?

Noble: —Se han transformado en una especie de clásicos de los 90. No es poco. La verdad que para mí el único filtro implacable con las canciones es el tiempo. O sea, las canciones duran 10, 15, 20 años porque de alguna manera se instalaron en un lugar de empatía con alguna gente.

—¿Cuál es la impronta de Caballeros?

Noble: —Como banda había un montón de canciones que tenían que ver, aunque la palabra no me gusta mucho, con ser un poco cronistas. Eso intentábamos. Y le pongo muchas comillas, en una época en particular que fueron los 90. Había canciones de piel para afuera, como decía Fito (Páez) de lo que pasaba en la Argentina esos años, y otras que de a poco también, cuando la banda se fue haciendo más cancionera o empezó a tener ese costado, de piel para adentro. Pero las características de la banda fueron las dos cosas, sobre todo más al principio de empatía social.

Mendez: —Eran muchas cosas que tratábamos de amalgamar. Mezclar lo que no era rock de ninguna manera como Miles Davis con todo lo que había pasado acá con la década anterior, con la cosa cosmopolita que trajo Sumo. También fuimos grunge sin saberlo en el momento, sobre todo en nuestro segundo disco. Yo creo que también por una cuestión intuitiva, de desarrollo o de químicas personales, fuimos poniéndonos en sintonía con algo que estaba pasando en todos lados.

—¿Están pensando en hacer nuevas canciones?

Noble: —No. La idea por ahora es que nosotros encaramos este show en el Festival Provincia Emergente. Y otra cosa muy importante y casi decisiva para nosotros a la hora de hacerlo, es que sea libre y gratuito: la gente no tiene que retirar entradas. Hay que ir al estadio directamente. Lo encaramos como objetivo final.

—¿Y ese show será el único que harán?

Noble: —Si. Queríamos cerrar un círculo que se había interrumpido casi 15 años. Estábamos bien pero realmente había durante esos años mucha gente que nos decía de hacer un show más. Algunos que nos habían visto y otros que nunca nos vieron. Durante unos años la idea no nos pareció buena, y este año nos convencieron. Nos terminamos convenciendo nosotros mismos en la sala de ensayo.

—¿Qué pasa si nacen ganas de hacer otro show? 

Noble: —Y… en el Festival Provincia Emergente en el 2031, según mis cálculos en silla de ruedas, haremos el "Geronte rock". La verdad que no sé… Nuestro objetivo todo el tiempo fue dar el mejor show el 23 de junio. El Estadio Único de La Plata es muy hermoso, las condiciones técnicas del festival son internacionales, o sea, son ideales para hacer un tipo de show que cuando nosotros dejamos de tocar, hace muchos años, no eran muy fáciles de tener. Por no decir que era imposible. En esos momentos el rock empezaba a ser muy popular y empezaba a tener condiciones de producción y técnicas mucho mejores, pero nosotros no agarramos esa época de festivales, de estadios. Entonces en un punto también es algo que nos debíamos.

—Ahora que vuelven con más experiencia. ¿Qué notan de diferentes en ustedes?

Noble: —¿Más canas?

Méndez: —Canas. Lo que te decía antes, sobre todo encontrarnos a través de la música, concretamente, ensayando. Yo veo a mis compañeros muy profesionales, cada quien en lo suyo, cada quien aportando más peso y más calma. Tocamos con más aire. Nos fijamos en detalles que por ahí hace 20 años nos pasaban desapercibidos, y pensamos por ahí un poquito más las cosas para en el escenario no tener que pensar nada. Venimos haciendo un trabajo muy fino para estar a la altura del viejo público, obviamente, que hace 15 años que las canciones no van entre nosotros en forma así, en vivo, para sus hijos y para las generaciones que jamás nos escucharon. Nosotros estamos pensando en un show actual, no estamos apelando a los recursos que en aquel momento eran naturales y ahora no lo son. Y eso tiene que ver con la forma de tocar, con la forma de relacionarse musicalmente. Quiero decir, estamos muy concentrados para dar un show que tenga que ver con esta época.

—¿Por qué ahora están mas nerviosos que antes ?

Noble: —El cuerpo tiene memoria pero el paso del tiempo hace que esa memoria se nos empiece a descascarar. En los primeros ensayos, tuve letras que debí googlearlas, por ejemplo: con el teléfono buscaba qué decía en tal estrofa. Incluso cuando ya te acordás, cuando ya te acordaste los acordes, cuando ya te acordaste la letra, el rock no solamente es acordarse, sino es que eso vibre, que eso se ponga rico. Y eso sucede ensayando. Tenés que lograr que la cosa funcione, camine y se ponga, dirían los centroamericanos, sabroso.

Méndez:  —Antes de tomar la decisión definitiva nos dimos dos ensayos de prueba antes de avisar que íbamos a tocar, porque si ensayábamos y no pasaba nada…

Noble: —¡Claro! Yo sentía que lo que no tenía que pasar es que seamos una banda de covers de nosotros mismos de hace 15 años. Era un riesgo. Podríamos haber terminado siendo nuestros propios Danger Four y eso no hubiese sido triste, hubiese sido inocuo. Entonces tampoco para caer en la caricatura de nosotros, hace 15 años. Somos tipos más grandes, somos tipos que han transitado otras cosas. Yo tengo muchas ganas de que ese añejamiento se vea, que se note, y creo que va a pasar.

—Se separaron en el 2001, ¿y todos siguieron con su propia carrera musical?

Noble: —Sí. Algunos tocamos más asiduo que otros. Martín se dedicó mucho más a la producción de bandas, tiene su banda también. El bajista (Martín Carro Vila) se dedicó muchos años a tocar el bandoneón. Tuvimos distintas curiosidades. Y cuando todo eso volvió a nuestra sala de ensayo en este mes y medio, sumó. Pero en la cancha se ven los pingos. Y ahí es donde la gente que esté será la que va a decir que teníamos razón, que somos más añejos, más interesantes, o que nos hubiéramos quedado en nuestras casas. Tenemos mucha confianza de lo que va a pasar va a estar buenísimo. Mucha confianza, y lo va a completar la gente. Puede sonar muy demagogo pero nosotros en la sala de ensayo estamos muy finitos. Históricamente para nosotros la gente fue combustible.

—¿Cuántas horas están ensayando por día?

Noble: —Ensayo de cuatro horas pero muchas veces por semana. Es algo que nunca habíamos hecho o habíamos hecho cuando estábamos por grabar un disco.

Méndez: —Siempre fuimos muy trabajadores, muy de estar en la sala de ensayo, pero ahora estamos todos a horario, más que nunca. Eso así.

—Eso lo da edad…

Noble: —Sí. Bueno, nos levantamos más temprano para llevar a nuestros hijos al colegio. No tenemos excusa para llegar tarde. Y podemos ensayar a las dos de la tarde. Antes las dos de la tarde era un territorio desconocido para nosotros, dormíamos la siesta o volvíamos de algún lado. Pero ahora a las dos de la tarde estamos bañaditos y listos para hablar sobre jardín de infantes, pastillas para la memoria, y otras pastillas…