Les pagan por grabarse lavando platos y doblando ropa para entrenar robots humanoides

Miles de personas usan iPhone en la cabeza para grabar tareas del hogar que luego sirven para enseñar a robots a moverse y trabajar como humanos

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Hombre y mujer en una cocina, ambos con cámaras en la cabeza y guantes con sensores. El hombre sostiene cubiertos; la mujer limpia una encimera con un paño.
Miles de personas en países como India, Nigeria y Argentina graban tareas domésticas para entrenar robots humanoides con inteligencia artificial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que para muchos parece una tarea cotidiana como lavar platos, doblar ropa o tender la cama, se está convirtiendo en una nueva forma de trabajo impulsada por la inteligencia artificial. Miles de personas en países como India, Nigeria y Argentina están siendo contratadas para grabarse haciendo tareas domésticas desde casa, con el objetivo de entrenar a la próxima generación de robots humanoides.

La información fue revelada por MIT Technology Review, que documentó cómo empresas tecnológicas están recurriendo a trabajadores remotos para recopilar datos del mundo real que luego se venden a compañías de robótica como las que compiten por desarrollar robots capaces de moverse y actuar como seres humanos.

La dinámica es tan curiosa como futurista: los trabajadores colocan un iPhone en su frente, en una especie de arnés o banda, y comienzan a grabarse mientras realizan tareas del hogar. Doblar ropa, cocinar, limpiar superficies o incluso tender la cama forman parte de las acciones que estos videos registran.

Una mujer lava platos con cámaras en su cabeza y muñeca. Un hombre aspira el suelo en segundo plano. Una mano sostiene una pantalla que muestra a la mujer.
Empresas tecnológicas recopilan videos de tareas cotidianas para avanzar en el desarrollo de robótica humanoide aplicada en hogares y fábricas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La razón detrás de este trabajo es simple: los robots humanoides necesitan aprender cómo interactuar con objetos reales. A diferencia de los chatbots, que se entrenan con texto, estos sistemas requieren datos físicos sobre movimientos humanos, manipulación de objetos y coordinación espacial.

Cómo funciona este nuevo trabajo impulsado por la IA

Una de las empresas que lidera esta tendencia es Micro1, con sede en California, Estados Unidos, que ha contratado a miles de personas en más de 50 países. Según el reporte, algunos trabajadores reciben hasta 15 dólares por hora, una cifra atractiva en varios mercados emergentes.

Cada semana deben grabar videos realizando diferentes tareas domésticas, siempre siguiendo ciertas instrucciones: mantener las manos visibles, moverse a velocidad natural y evitar mostrar información personal o rostros.

Dos personas, una mujer cargando un lavavajillas y un hombre aspirando, ambas con cámaras en cabeza y mano, junto a robots humanoides blancos.
El entrenamiento de robots humanoides requiere millones de horas de grabaciones para perfeccionar movimientos y manipulación de objetos reales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Posteriormente, estos videos son revisados por sistemas de inteligencia artificial y por equipos humanos que etiquetan cada movimiento. Esa información es utilizada para enseñar a robots cómo realizar acciones básicas dentro de fábricas y hogares.

Empresas como Tesla, Figure AI y Agility Robotics están apostando fuertemente por este tipo de entrenamiento, en una carrera global por desarrollar robots humanoides capaces de ayudar en tareas industriales, logísticas e incluso domésticas.

Por qué este modelo genera debate mundial

Más allá de lo innovador, el sistema también ha abierto preguntas importantes sobre privacidad y condiciones laborales. Aunque las compañías piden a los trabajadores no mostrar sus rostros, los videos capturan detalles muy íntimos: el interior de sus casas, sus rutinas diarias y, en algunos casos, la presencia de familiares.

Esto ha generado preocupación entre expertos en computación centrada en humanos, quienes advierten sobre la necesidad de que las personas entiendan exactamente cómo se usarán esos datos y por cuánto tiempo serán almacenados.

Una mujer lava platos con guantes amarillos mientras un robot humanoide la observa; un hombre aspira con un robot a su lado. Ambos llevan cámaras.
Expertos en privacidad advierten sobre el uso intensivo de datos personales en videos grabados dentro de casas para el entrenamiento de robots. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, algunos trabajadores reconocen que el empleo puede resultar repetitivo. Grabar la misma tarea una y otra vez durante horas, como doblar ropa o planchar, puede volverse agotador.

El futuro de los robots humanoides

La industria de la robótica humanoide recibió más de 6.000 millones de dólares en inversión durante 2025, según el reporte citado por MIT. Esto demuestra que el sector no solo está creciendo rápidamente, sino que también demanda enormes volúmenes de datos del mundo real.

Los expertos creen que estos robots necesitarán millones de horas de grabaciones antes de poder desenvolverse con seguridad y precisión en espacios humanos.

Lo que hoy parece una escena extraña (personas usando un celular en la cabeza mientras lavan platos) podría ser parte de la base tecnológica que permita, en el futuro, convivir con robots capaces de ayudar en fábricas, hospitales o incluso en casa.

Para muchos lectores en América Latina y España, este fenómeno también refleja cómo la inteligencia artificial ya está transformando el mercado laboral de formas inesperadas.