“Hola amigo, ¿cómo andamos? Acá andamos un poco medio dolor de brazo nomás. Le pegamos unos garrotes a algunos hoy temprano, nomás. ¿Lo van a aprender o no van a aprender?“.
Así comenzaba la seguidilla de cuatro audios que se filtró en un grupo de chat entre los atacantes mapuches que golpearon a varios participantes de la carrera Doble Apolo, en General Roca, provincia de Río Negro.
“Mi hermano, todos, les pegamos a varios, pero nosotros éramos cuatro nomás y los otros eran como 200″, prosiguió el jinete a caballo. Y comenzó a relatar el origen de la agresión cometida: “Lo que pasa es que ayer les fuimos a decir que a quién le habían dado permiso para que entrara al campo, ¿viste? Y nos trataron medio asqueroso. Así que no dijimos nada. “Agachamos la cabeza y listo“, dijo, enigmático.
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Y luego explicó el aberrante plan de ataque a los runners: salir en su cacería. “Nos vinimos para casa. Y hoy a las siete de la mañana agarramos, ensillamos caballos y los agarramos allá arriba. Pegamos una garroteada a algunos paisanos. Y así que ahí estamos", indicó entre risas. Y completó: "¿Van a aprender o no van a aprender?“.
Cuando el interlocutor del hombre les preguntó si habían denunciado el hecho, este respondió. “No, si ya les hicimos una denuncia. Si ayer fuimos nosotros y nos trataron medio basureándonos“, explicó con respecto a la presentación en la Fiscalía N°1 de General Roca. “Así que por eso tomamos la determinación de levantarnos hoy e ir temprano. No, pero no pasa nada. Los únicos que están enojados son los boludos que los cagamos a rebencazos“, completó sobre el repudiable proceder.
Otro audio completó la saga. Esta vez -según explicó el organizador de la carrera, Alejandro Pellegrini-, con una mentira por parte de los mapuches. “Pero ellos fueron porque nos tiraron piedras y ahí cobraron como tontos. Cobraron como indios en película. También debe estar rascándose el lomo, lo agarramos con un arreador a uno. ¿Sabés cómo debe estar? Debe estar picando el lomo todavía", finalizó la brutal explicación.
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Pellegrini habló ayer con Infobae al Mediodía y hoy dio detalles a este medio para dar a conocer los últimos aspectos del caso. “Hicimos la denuncia en la policía que corresponde a la jurisdicción y los dos chicos que fueron los golpeados. Y Fiscalía ayer llamó a los chicos para que adjunten el certificado médico″.
Y agregó: “El oficial que nos tomó la denuncia no llamó al médico forense para constatar las lesiones, así que tuvieron que ir hoy al hospital“. Y completó que ”como desde la parte organizativa no hubo lesiones, solamente se realizó una denuncia por boicot al evento“, le explicó a Infobae luego de reunirse con un abogado civil y próximo a juntarse con un letrado penal.
Y advirtió: “Lo que queremos es atajarnos, porque ellos también nos contradenuncian a nosotros de que usamos las tierras de ellos. Nosotros tenemos todos los permisos municipales, pero bueno, es una problemática de hace mucho y esta fue la gota que rebalsó el vaso”.
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Cómo ocurrió el ataque
El episodio se concentró en la zona del cañadón que conduce a la subida de Colicheo. Allí, según precisó la organización, los agresores retiraron las cintas que demarcaban el circuito y arrojaron piedras contra los atletas que avanzaban por el sector.
La acción dejó sin señalización completa el recorrido de 8 kilómetros, lo que desorientó a gran parte de los participantes. De acuerdo con lo recabado por el portal Ríonegro.com, el ganador de esa prueba fue uno de los primeros en dar su testimonio: “Había una protesta, nos desparramamos y no sabíamos para dónde ir porque no había señalización, pero nos guiamos y pudimos seguir”, relató.
Uno de los corredores agredidos, contó: “Vi los caballos y que algunos corredores se volvían. Pensé que esto no podía suceder y seguí. Ahí me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera", detalló. “No me pude recuperar, me acalambré todo y en el kilómetro 10 decidí abandonar. Esto no puede pasar. Arruinaron mi carrera; entrenamos todos los días para esto”, concluyó.
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La prueba atlética se realiza desde hace 18 años en la zona y cuenta con las habilitaciones pertinentes incluso del Área Protegida. Los organizadores señalaron que no sería la primera vez que les pasa, aunque anteriormente todo quedaba en amenazas y no pasaba a mayores. “Siempre recibimos amenazas antes del evento, pero ahora fueron más allá”, concluyó.