
Todos esos sentimientos que nunca se animó a escribirle a una ex novia, los materializó en dibujos y los subió a sus redes sociales. Los contenidos fueron tan sorprendentes y divertidos que, sin buscarlo, empezaron a ser compartidos y muchos se volvieron virales.
Detrás de esas publicaciones está Sebas Taits, un ilustrador y actor argentino que se hizo conocido como el “influencer del amor” y refleja en su trabajo no solo sus alegrías sino también sus desencantos. “Lo más irónico es que esa ex no tiene redes sociales”, admite Sebas con el humor que lo caracteriza.
“Soy de los que piensan que el amor nos marca, nos mueve alguna fibra y deja huella. A veces le escribo al pasado, a veces a un deseo interno de volver a enamorarme, pero en general me tomo todo en broma. Me encanta burlarme de mí mismo”, asegura el dibujante, quien tiene más de 114 mil seguidores en su cuenta de Instagram
Sebas Tatis empezó a dibujar a los 4 años pero la consagración le llegó de grande, cuando su particular estilo para hablar del amor con mucho humor le generó buena repercusión en las redes sociales.
“Siempre me presento de la misma manera: ‘Escribo todas las palabras que quise decir y no pude’. Fue raro porque de a poco la gente me empezó a seguir, a compartir lo que hacía, la bola se hizo cada vez más grande y ahora no lo puedo controlar”, se sorprende ante el eco de su trabajo, que se produce también en Facebook.

El dibujante recuerda que hubo un quiebre en su carrera, donde se dio cuenta que su arte no solo era compartido en las redes sino que también había muchos que lo hacían propio.
“Estando en una de las primeras marchas de ‘Ni una menos’ ví que habían compartido en una de las pantallas un dibujo que había subido a mis redes para sumarme a la causa. Fue muy emocionante realmente”, dice Sebas, quien aún se sonroja cuando alguno de sus seguidores lo reconoce en la vía pública.
“Cuando me paran en la calle y me dicen algo lindo, es ahí donde me pregunto ‘¿cuándo fue que se desmadro todo’?. Es muy divertido”, asegura mientras disfruta del éxito de su trabajo.

“Cuando te enterás que una frase o un dibujo tuyo le alegró el día a una persona, eso hace que todo valga la pena”, se alegra Sebas. Pero lo que más disfruta es cuando le llegan mensajes de sus seguidores que le agradecen y usan sus dibujos como declaraciones de amor. “Eso es increíble y me hace muy feliz”, insiste.
Admirador ferviente de Quino, sostiene que “es un Dios” para los que hacen humor gráfico. Sin embargo, dice que sigue a varios dibujantes “que son muy buenos” para inspirarse pero que trata de enfocarse en su estilo, en lo que quiere decir con sus dibujos y en cómo llegar a las personas.
“No creo que un dibujo sea bueno o malo. Creo que un dibujo te llega o no te llega. Si la gente me dice que se siente identificada, o le mueve alguna fibra, mi trabajo está hecho”, explica Sebas, que lejos de considerarse un gran dibujante señala que solo intenta mostrar sus sentimientos “del modo más sincero”.

¿Por qué decidió hacer foco en el amor? Para Sebas la respuesta es sencilla: “El amor está en siempre presente en nuestras vidas. Podés enamorarte de un cuadro, de una canción, de un lugar, de un pueblo, de un paisaje, de una puesta de sol, de tu perro, de los colores de una camiseta, de una mirada, de una sonrisa…”
El ilustrador está convencido de que como “todos tienen esa necesidad de vivir con amor” también resulta interesante “escribir sobre el desamor con humor”. Y agrega: “Al fin y al cabo la vida es un chiste largo”.
No tiene reparos en admitir que sufrió por amor y que eso lo fortaleció para capitalizar todo lo negativo y transformarlo en algo positivo. “Supongo que todos tenemos alguna que otra cicatriz en el cuore”, sostiene mientras resalta que “hay que aprender a adaptarse, superar el dolor, cerrar historias, olvidar y empezar de cero”. Para Sebas, la clave es darse siempre otra oportunidad.

En pleno pico de su popularidad, Sebas proyecta editar su primer libro y arrancar a hacer vivos en Instagram. “Quiero interactuar con mis seguidores y hablar de lo que ellos tengan ganas. Quizá lo intente en Twitch, veremos”, adelantó.
Sebas Taits pronostica que 2022 puede ser un gran año para su carrera. “Cruzo los dedos y si eso pasa se lo voy a dedicar a mi vieja que está en el cielo mirándome crecer en lo que amo”, concluyó esperanzado.
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