El powerbuilding se consolidó en los gimnasios como el método preferido para quienes buscan equilibrio entre fuerza muscular y un cuerpo estético, según Men’s Health Latam.
Esta disciplina híbrida fusiona los principios del powerlifting y el culturismo, desafiando la idea de que se debe optar entre rendimiento y apariencia física. La tendencia responde a una demanda creciente de rutinas que permitan avances visibles en ambos terrenos.
Definición y origen del powerbuilding
El powerbuilding combina el objetivo de levantar grandes cargas con el desarrollo de un cuerpo atlético y proporcionado. Las sesiones alternan ejercicios compuestos —sentadilla, peso muerto y press de banca— con pocas repeticiones y cargas altas, y movimientos de aislamiento con volumen moderado para estimular la hipertrofia. Así, cada atleta puede ganar en fuerza real y definición muscular.
Aunque su auge es reciente, la idea surgió hace décadas. Referentes como John Grimek, Mr. Universo en 1948, y Franco Columbu, dos veces Mr. Olympia, integraban máximos de fuerza y trabajo de volumen en sus rutinas.
Men’s Health Latam señala que, en ejercicios claves, Columbu logró superar los registros de Arnold Schwarzenegger a pesar de su menor tamaño, demostrando que ambos objetivos pueden alcanzarse a la vez.
El auge actual de la disciplina
El powerbuilding experimenta un crecimiento sostenido. Su atractivo reside en romper la clásica dicotomía entre fuerza y físico definido. Las redes sociales amplificaron la visibilidad de quienes emplean este método y evidencian progresos tanto en rendimiento como en imagen. Esta propuesta resulta especialmente relevante para quienes desean verse bien y levantar cargas elevadas.
En plataformas digitales, la tendencia trasciende el ámbito aficionado y alcanza a atletas experimentados como Jeffrey Gruszka. Desde sus perfiles, Gruszka demuestra que la combinación de técnica e inteligencia en el entrenamiento permite progresar en fuerza y estética.
Según Men’s Health Latam, la promesa doble representa uno de los grandes motores del éxito de este enfoque en el fitness contemporáneo.
Funcionamiento del método
El plan básico del powerbuilding sigue una estructura definida. Se inicia con levantamientos compuestos de pocas repeticiones y cargas elevadas para optimizar el desarrollo de fuerza.
A continuación, los ejercicios de aislamiento, como elevaciones laterales y curls de bíceps, se realizan con mayor número de repeticiones y peso medio para potenciar la hipertrofia.
Algunos estudios citados por Men’s Health Latam indican que el trabajo pesado impacta de manera más significativa en la fuerza, mientras que la ganancia muscular óptima exige superar las cinco repeticiones por serie en los ejercicios de volumen. Esta combinación posibilita al atleta avanzar en músculo y capacidad funcional al mismo tiempo.
Mitos y realidades
Durante años, predominó la percepción de que fuerza absoluta y físico atractivo eran metas excluyentes. Ejemplos históricos y recientes refutan esa idea. Franco Columbu, además de sus dos títulos de Mr. Olympia, registró máximos personales de 238 kg en press de banca, 297 kg en sentadilla y 340 kg en peso muerto.
En la actualidad, Jeffrey Gruszka representa esta nueva filosofía. En diálogo con Men’s Health Latam, Gruszka relató: “Comencé a entrenar así porque cuando era más joven en mi mente un powerlifter era alguien como Eddie Hall, y yo no quería verme así. Quería mantener un físico estético y no enfocarme únicamente en tener tanta masa muscular como fuera posible”.
Las dudas sobre la compatibilidad entre fuerza y definición persisten. “A muchos powerbuilders se los acusa de usar esteroides porque algunas personas no conciben que haya atletas magros y fuertes. Para mí es el resultado de años de entrenar así, además de buena genética”, comentó Gruszka al medio.
Testimonios y cifras
La experiencia de Gruszka ilustra el potencial del powerbuilding. Sus marcas personales son notables: “Mi sentadilla más pesada es de 275 kg, mi mayor press de banca es de 190 kg y en peso muerto he levantado 320 kg (sumo) y 300 kg (convencional)”, explicó.
Alcanzó estos números con un peso corporal de 98 kg, logrando superar ampliamente su propio peso en los principales ejercicios.
Sin embargo, la progresión depende de factores como genética, constancia y atención a la alimentación. “Por sí solo, el powerbuilding no desarrollará un six-pack espectacular. Se necesita cuidar la nutrición también. Lo que sí hará es ayudarte a alcanzar el objetivo”, subrayó Gruszka, según Men’s Health Latam.
Aspectos prácticos para iniciarse
El punto de partida se encuentra en la sobrecarga progresiva. Los principiantes suelen experimentar avances notables, mientras que el crecimiento se vuelve más lento para quienes tienen experiencia.
Como ejemplo, Gruszka sugiere realizar cinco series de tres a cinco repeticiones en ejercicios compuestos y luego varias series de diez repeticiones en movimientos accesorios.
La combinación de volumen, intensidad y constancia resulta esencial para lograr un desarrollo equilibrado bajo el enfoque del powerbuilding. Tanto atletas como especialistas coinciden en que este principio marca la diferencia, como señala Men’s Health Latam.
Bases y contexto
El método conjugado desarrollado por Louie Simmons en Westside Barbell estableció una base importante, permitiendo entrenar fuerza, velocidad e hipertrofia a lo largo de la semana. Este sistema favoreció la evolución del powerbuilding hasta su versión actual.
Además, la proliferación de contenidos en redes sociales democratizó el acceso a rutinas y resultados de aficionados y profesionales.
Así, pioneros históricos y atletas contemporáneos confluyen en una tendencia cuya popularidad se consolidó en los últimos años, aunque sus fundamentos sean antiguos. Según Men’s Health Latam, aunque persiste el debate sobre genética y sustancias, la comunidad sigue apostando por la compatibilidad entre músculo definido y fuerza objetiva.
Para muchos adeptos, el valor del powerbuilding supera las etiquetas: encuentran satisfacción tanto en el progreso personal como en los resultados visibles en su desempeño y apariencia.